21 may. 2005

Puertas al campo

Mi equipo es la selección nacional. Por encima del CB Murcia o del que mejor basket esté haciendo en la ACB ese año.

Ahora la ABP ha iniciado una campaña contra la presencia de extranjeros en España. Dicho así, suena a una campaña de las facciones más ultraderechistas, racistas y xenófobas que uno pueda imaginar. Vamos, de esas movilizaciones que terminan en los tribunales con una denuncia a los discriminadores y la restitución del posible daño (o pérdida de puesto de trabajo) del extranjero demandante.

Pero no, es la ABP la que pretende ir a la huelga, en plenos play-off ACB, para que les quiten extranjeros de en medio.

No me gustan los equipos plagados de extranjeros. Me cuesta identificarme con ellos e, imagino, a ellos, recién aterrizados desde vete a saber qué ciudad del mundo, les pasará lo mismo con el equipo.

Sin embargo, hay una cosa que se llama ley, incluso Constitución Española, que, aunque le pese a algunos, sigue aún en vigor.

La dichosa constitución dice:

Artículo 13.

1. Los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas que garantiza el presente Título en los términos que establezcan los Tratados y la Ley.

Y un poquito más adelante:

Artículo 14.

Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Por tanto, el discriminar laboralmente a un extranjero por su condición de serlo vulnera no sólo los tratados internacionales sobre libre circulación de trabajadores, sino incluso la Constitución Española de 1978.

Por tanto, querer poner límites a todo ello es, como mínimo, ilegal.

Ya he dicho que no me gustan los equipos plagados de extranjeros, pero quizá lo he dicho mal. Lo que no me gustan son los equipos plagados de jugadores sin ningún tipo de arraigo con el club, la ciudad o el país, especialmente si no aportan un salto de calidad. Para ver a cuatro tuercebotas en una cancha no necesito irme a la ACB, para eso me voy al patio de colegio de mi pueblo y me sobra, que además es gratis.

¿Acaso a alguien le puede parecer mal que los equipos españoles fichen a Macijauskas, Rakocevic, Lou Roe, Bell, Scola, Bullock, Bodiroga?

Me refiero también a esos jugadores eternos en sus equipos, tan queridos o más que los nacionales de turno (Estudiantes ha hecho siempre buenas prácticas con sus extranjeros. ¿Se acuerdan de Pinone?).

El problema, al final, es que somos algo tonticos, preferimos (afición, técnicos y directivos) tener en la LEB a gente como Sergio Sánchez o Ricardo Guillén y fichar en su lugar a extranjeros con algún tipo de pasaporte comunitario pero pocas aptitudes baloncestísticas.

Y ello simplemente porque los españoles sentimos cierta fascinación por el jugador extranjero frente al nacional, justo lo contrario que suele ocurrir con los puestos de trabajo poco cualificados, para los que ser negro y pobre ya es un motivo de rechazo. Justo al reves para el basket: si eres negro y de dos metros ya tienes buena parte del trabajo hecho para que te fiche algún equipo.

No se pueden poner puertas al campo. La libre circulación de trabajadores no tiene marcha atrás, salvo que algún totalitarismo hitleriano o así se imponga. Y más nos valdrá que eso no ocurra, pues entonces poco nos importaría el baloncesto.

Si lo que quieren es defender al jugador nacional tienen que invertir en formación y en educación de todos, para que se pierda la fascinación por el negro grandote y para fichar (y dar minutos a un jugador) se valore la calidad de éste y no su pasaporte o color de piel, para que en igualdad de condiciones, se le de minutos al jugador nacional joven, pero inexperto, antes que al más que experto, pero tarugo, de importación.

Parece que los entrenadores y directivos se sienten más cómodos manejando extranjeros, pues es más fácil echarles las culpas y rescindirles los contratos.

En el fondo, me temo, el problema está más en que los jugadores de la ABP saben que si se limita el número de plazas de extranjeros la cotización de la ficha del jugador nacional se dispara y, por tanto, ellos cobrarán más dinero.

Ahhh, el dinero, al final tenía que salir. Pues sí, me temo que es eso. El dinero que quieren ganar.

Si de verdad les parece una lucha desleal la del extranjero pues que vayan a muerte y no permitan ninguno. Y cuando digo extranjeros digo extranjeros de cualquier tipo: UE, nacionalizados, asimilados, doble nacionalidad.

A ver si las canchas se iban a poner como ahora y los jugadores nacionales son de competitivos como lo son ahora. Les recuerdo que cuando no teníamos extranjeros en la liga nuestra selección nacional era una banda (con perdón) cuando salía por ahí. ¿Entonces?

¿Cómo? ¿Que sería ilegal prohibirles jugar?.

Demonio, eso es lo que estaba yo diciendo.

14 may. 2005

El triple de Turner

La penetración que Turner no hizoComo les conté en la crónica del último partido contra Huelva, la última jugada antes de la prórroga consistió en un intento triple de Turner que no entró, con lo que no se deshizo el empate y el Polaris tuvo que jugar una prorroga con problemas de faltas y con casi todos los jugadores asfixiados.

Allí no entré a analizar el claro desacierto de elegir el triple en lugar de la penetración que su técnico había dibujado en la pizarra durante el tiempo muerto. Parece claro que, con el partido empatado y 26 segundos para el final, hay que apurar al máximo la posesión y luego buscar uno o dos puntos (canasta o falta), no hacen falta más. Entonces ¿para qué un triple de 9 metros?.

Ninguna de las posibles explicaciones sale muy positiva, que digamos:
  • Turner había despertado al final del partido, había anotado en las últimas cuatro jugadas consecutivas. Ese esfuerzo extra, además de la paliza anterior del partido, de la eliminatoria a dos o tres partidos por semana, y toda la temporada en las piernas, le había dejado medio muerto. "No voy a poder llegar, no siento las piernas, me comeré un gorro, o me botaré el balón en el tobillo, no veo ni por dónde anda el aro..." o algo por el estilo. Pues nada, me lanzo un triple y por lo menos no pierdo el balón. Esta me parece la explicación más posible.
  • "He acabado mal la temporada, veremos a ver si me renuevan aquí o me fichan en otro sitio. Con lo que me gusta jugar al baloncesto y lo que comen las limas de mis zagalicas. Necesito un contrato. Hay que acabar esto a lo grande. Un pedazo de triple, salgo a hombros y me garantizo un año más".
  • "Le penetro por la derecha. No, me conoce y sabe que es lo que intentaré. No, mejor por la izquierda, pero por allí hay un par de ayudas esperando. ¿Lo hago no muy rápido y acelero al tercer paso o arranco a todo lo que pueda?. Joer, 4 segundos, cómo se me ha pasado el tiempo pensando, ya no tiene uno la cabeza tan ágil. Pues va a ser un triple o me suena la bocina".
  • "Mi entrenador sabe que lo suyo es hacer una entrada. Sergio lo sabe, Costa por supuesto, mis compañeros, el público del pabellón, los de la tele que lo estarán viendo, y hasta mi madre en Memphis que la tengo abonada al Canal digital. Es lo que todos esperan, poca sorpresa habrá ahí. Pues un triple no se lo esperan". Esta es la menos mala de todas las explicaciones, pero mala al fin y al cabo.
  • "Va el listo del Chete y me dice a mí lo que tengo que hacer. Bien es cierto que una penetración es lo que dicen los cánones que hay que hacer, pero este no me da órdenes a mí. Nunca lo ha hecho y no lo va a hacer ahora. Ahora verás, listo, pa chulo yo..."
Fuera cual fuera el motivo, uno de éstos o no, no acierto a entenderlo.

La inexperiencia desde luego no fue la causa.

13 may. 2005

Sergio Sánchez clasifica al Ciudad de Huelva

Polaris podría haber evitado la prórroga con un triple de Turner que no entró

Los jugadores de Polaris pusieron toda la carne en el asador en el último cuarto y consiguieron la igualada al final del encuentro. En la última posesión el marcador estaba empatado a 79 y la bola en manos de Turner, que apuró al máximo la posesión y lanzó el triple de partido, pero el balón no entró. En la prórroga, un Polaris desfondado y con problemas de personales no fue rival para Huelva.

Como todo el que ha vivido de cerca el baloncesto sabe, diez días no son suficiente margen de tiempo para montar un equipo, sobre todo si en ese tiempo se ha de cambiar radicalmente la forma de jugar. No debían conocer esta circunstancia los directivos de Polaris World cuando echaron a Iván Déniz y ficharon a Espósito unos días antes de los play-off.

Como era de esperar, el milagro no llegó y su conjunto no fue capaz de mostrar en la cancha el nivel de juego suficiente para pasar una eliminatoria para el ascenso a la ACB.

No sólo se limitó la mejora simplemente a la incorporación de Espósito, sino que jugadores que antes resultaban vitales pasaron a ser meras sombras de sí mismos, minimizado su rol en la cancha. Antes, Pedro Sala entraba en pista a quitarle el puesto a Turner, pero durante los últimos partidos se había transformado en el gris reserva del americano. Quique Bárcenas, que se dejaba la piel en cada partido, ahora salái a los partidos ya desquiciado.

Xavi Sánchez, que ya estaba excesivamente en segundo plano con Déniz, pasó con Chete a desempeñar el papel de mero acompañante de Espósito. Nuno Marçal parecía haber recuperado parte de la chispa que mostraba a principio de temporada, pero los escasos minutos que pasa en pista no le permiten brillar más. Tras el cambio de entrenador y escolta, todo parecía limitarse ahora a pasarle balones a los amercianos, y especialmente a Espósito, para que ése se buscara la vida, sin tan siquiera una jugada para él en la que le hicieran un buen par de bloqueos. Pedro Fernández, este sí, había pasado al fin a jugar desde el inicio y fajarse con acierto con los pivots rivales.

Todo parece indicar que para darle a Polaris un salto de calidad hubiera bastado con el fichaje del escolta transalpino. Pero no quisieron hacerlo así y, como se veía venir, la eliminación de Polaris ha confirmado el desacierto de aquella decisión.

Ciudad de Huelva es un buen equipo con buenos jugadores en todos los puestos; con dos pivots que se complementan: el físico y juego interior de Stone y la versatilidad y calidad de Onyekwe. Aleros que pueden defender a tope o lanzar con acierto desde los tres puntos. Pero, sobre todo, Huelva cuenta con el mejor base de la categoría. Sergio Sánchez ha dado durante los cuatro partidos de esta eliminatoria, como ya hizo en buen parte de la liga regular, auténticas lecciones maestras de dirección, tiro, penetración, creatividad, dominio del balón y, en definitiva, todas las esencias del baloncesto de calidad.

En el partido de hoy se pudo ver un resumen de la eliminatoria. Polaris es superior mientras la frescura física se lo permite. El forzado descanso, en parte por las faltas, da vida a Huelva para, una vez ya en la recta final del encuentro, asistir a la lenta remontada de los murcianos, para llegar así a un final apretado en el que la moneda puede caer de cualquiera de los dos lados. Así ocurrió, en especial en los dos últimos encuentros, y en ambos fue Huelva el que se hizo con la victoria.

Quim Costa demostró tener más tablas y reflejos que el novato e improvisado entrenador de Polaris, Chete Pazo, lo suficiente como para ir acumulando pequeñas batallas a su favor, hasta hacer suya la eliminatoria, mientras que al entrenador de Polaris le podía la rigidez de la responsabilidad y recurría a rotaciones muy prefijadas y a reaccionar demasiado tarde ante las rachas positivas del rival.

Estaba claro que Costa le había cogido la medida a Polaris. Supo hacer que Liñán y López secaran a Espósito, merced a una fortísima defensa sobre él, tan fuerte como los permisivos colegiados les fueron dejando en toda la eliminatoria, además de las ayudas de los compañeros para recuperar en los flojos bloqueos que los locales le hacían al escolta italiano, que no conseguía posiciones ventajosas para articular su demoledor lanzamiento.

Los pivots visitantes campaban, e incluso acampaban, a placer en la zona de Polaris. Sólo una vez indicaron los colegiados la infracción de tres segundos en la zona, y no fue precisamente a Stone, que vivía bajo el aro local, sino a su rival Pedro Fernández.

La ínfima calidad de los colegiados tampoco es justificación suficiente para entender el desequilibrio de la balanza en los instantes críticos de partido. Liñán es un gran defensor, y en muchas ocasiones conseguía parar a Espósito sin hacerle falta. Onyekwe sabe cómo ajustar el tiempo de su salto para coger la pelota un poco más arriba de donde llegan sus rivales. Hace muy bien la aproximación a canasta, con los codos abiertos y saltando inclinado en busca del contacto con el rival. Hasta 8 faltas consiguió forzar de esta guisa, además de mostrarse muy acertado en el lanzamiento desde los 6’25 metros, pues anotó 24 puntos, con tres triples, y cogió 7 rebotes.

Sergio Sánchez esta vez estuvo mejor defendido por Turner, pero el joven base de Huelva tenía el día fino, tal vez crecido ante las facilidades recibidas en los partidos anteriores. Así, pese a varias buenas defensas de su antiguo tutor, Sergio consiguió encestar difíciles lanzamientos desde larga y media distancia. Desde el principio de partido se vió que hoy sería dificil pararle y, efectivamente, nadie pudo con él (28 puntos, 8 faltas recibidas, 7 asistencias y 31 de valoración).
Polaris había empezado bien el partido. Cuthrell recibía buenos balones y anotaba cerca del aro. Pedro Fernández veía aro y reboteaba bien. Sólo Sergio Sánchez, y más tarde Onyekwe, daban sensación de poder franquear las defensas alternativas de los locales.

Tras la ventaja local inicial, se asistió a pequeños altibajos de juego mientras en el marcador se iba acercando el momento de la verdad. En un instante delicado de partido surgió Liñán para anotar dos triples seguidos y meter el miedo en el cuerpo a los de Chete Pazo.

Para los últimos momentos apareció Turner, que se había guardado un poco de gasolina. Un triple y tres penetraciones suicidas del cuarentón de Memphis consiguieron igualar el marcador a 79. 26 segundos y bola para Polaris. Turner bota impasiblemente, contando los segundos, apurando al máximo. A 4 segundos para el final del partido opta por no penetrar y lanza un triple que podía haber llevado la eliminatoria a un quinto partido. Pero el balón no entró y se hizo necesaria una prórroga.

Los jugadores de Chete Pazo estaban muy cargados de faltas y agotados. El quinteto en la pista sumaba 170 años, su frescura física era menor que la de los de Costa, que consiguieron anotarles 20 puntos en la prórroga.

Para Polaris se abre ahora un periodo de reflexión, en el que su junta directiva debe asumir los errores de planificación y gestión en un proyecto supuestamente orientado al ascenso, pues muchas de sus acciones más parecían encaminadas a tratar de impedirlo que a lograrlo.

Por su parte, Huelva ve recompensado el buen trabajo de esta temporada y su acierto en la eliminatoria con el pase a la siguiente fase, donde les espera Fuenlabrada, indiscutible mejor equipo de la categoría en esta temporada.

Polaris World Murcia (93): Turner (15), Espósito (16), Xavi Sánchez (8), Cuthrell (18) y Pedro Fernández (12) -quinteto inicial- Nuno Marçal (10), Pedro Sala (3), Manu Gómez (5) y Quique Bárcenas (6).

Ciudad de Huelva (99): Sergio Sánchez (28), Isaac López (10), Liñán (8), Onyekwe (24) y Marvin Stone (10) -quinteto inicial-Korteberría (5), Alexis Montas (6), Alvarado (1), Corbacho (5) y Morón (2).

Parciales: 26-22; 17-22; 23-26; 13-9 y 14-20.

Esta crónica se publica también en encancha.com

11 may. 2005

Huelva contó con más recursos

Polaris tuvo su opción de victoria en un partido igualado que se decidió por detalles

Ambos equipos tuvieron sus opciones de victoria. Polaris en el primer cuarto y Huelva en la parte intermedia. La victoria final se decantó para los onubenses gracias a su mayor frescura física, los errores finales de Polaris y una pequeña ayuda arbitral.

Huelva jugó como en casa: con poca asistencia de público que les presione a ellos y a los árbitros, que actuaron esta vez en Murcia como ya hicieron sus compañeros en Huelva en los dos primeros partidos. Los de Quim Costa podían defender con un punto de agresividad más que su rival, lo justo para que a Liñán sólo le señalaran 5 de las muchas faltas que cometió, en su mayoría sobre Espósito, quien apenas consiguió encarar el aro de su rival en todo el partido. Ello, a la postre, significó el principal obstáculo de Polaris para poder optar a la victoria final.

Pese a todo, la balanza la terminó de inclinar el propio Polaris. Sus hombres altos se dejaron coger en los instantes finales dos fáciles rebotes tras tiro libre, y la defensa exterior dejó totalmente sólo a Corbacho para anotar un triple, lo que convirtió un empate en el electrónico en una ventaja de 5 puntos de Huelva, imposible de enjugar para los de Murcia, que ya sólo encadenaron acciones precipitadas hasta el final.

El primer cuarto estuvo dominado por Polaris World (22-16), que hacía buenas defensas alternativas y encontraba fácilmente el aro rival merced a las penetraciones de Turner (8 puntos) y Espósito (6 puntos) y las canastas y rebotes de Fernández (6 puntos).

La réplica de Huelva en el inicio de partido a duras penas podía darla Stone (4 puntos), y algo más tarde, cuando se le acabó la gasolina a Turner, Sergio Sánchez, a la postre mejor jugador del encuentro (23 puntos y un 24 de valoración al final del encuentro).

En el segundo cuarto se invirtió la tendencia, Cuthrell, intenso en defensa, se fue al banco al recibir la segunda personal, Turner bajó la intensidad defensiva sobre Sergio Sánchez, que pudo anotar 8 puntos sin demasiada presión, penetrar y pasar con cierta facilidad.

Liñán, que defendía un poco más allá de la legalidad a Espósito, vió sancionadas 3 de las faltas que hizo y, pese a sus quejas, hubo de reposar forzosamente en el banco. Ello tampoco facilitó las cosas al italiano, que recibió una defensa similar a la de Liñán cada vez que este debía ir al banco.

El tercer cuarto, que suele ser fatídico para los de Chete Pazo, no se les atragantó tanto como en otras ocasiones merced a la defensa, lo que les permitió paliar su nulidad atacante en los primeros 5 minutos de la segunda parte, que se saldaron con un parcial de 0-2 para los de Quim Costa (10-15 en el total del cuarto).

El partido prosiguió con unos minutos de lento remontar de Polaris. A tres minutos de finalizar el encuentro Turner roba un balón y facilita un contraataque de Marçal, que pondría de nuevo a Polaris arriba en el marcador (65-64).

En el momento en que parecía que los jugadores locales deberían haberse crecido y los de Huelva haberse achantado, surgió otra ayuda arbitral: un balón que caía desde muy alto fue taponado ilegalmente por Stone, ante la impasible mirada de los colegiados. A continuación, y durante los únicos momentos en los que verdaderamente se hizo notar el ya indignado público murciano, los jugadores locales despistaron dos rebotes fáciles y una defensa a Corbacho, que dio la puntilla a Polaris. Así, el partido se lo quedaron los de Huelva, que ahora tienen a tiro de piedra el cruce con el todopoderoso Fuenlabrada.

El jueves se disputará el cuarto partido. Las opciones de Polaris pasan por desatascar la presión a Espósito y controlar las bajones a los que acostumbran. Huelva lo tiene más fácil, en el cuarto partido toda la presión será para su rival, ellos sólo han de jugar bien.

Murcia (68): Turner (14), Xavi Sánchez (2), Espósito (11), Cuthrell (6) y Pedro Fernández (8) -quinteto inicial- Nuno Marçal (13), Pedro Sala, Manu Gómez (12) y Quique Bárcenas (2).

Ciudad de Huelva (75): Sergio Sánchez (23), Liñán (2), Isaac López (8), Unyekwe (14) y Marvin Stone (13) -quinteot inicial- Kortaberría (3), Alexis Montas (2), Morón (4), Eric Sánchez y Corbacho (6).

Parciales: 22-16; 33-38; 47-53 y 68-75.

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10 may. 2005

Polaris y Huelva buscan desequilibrar la eliminatoria

Ambos equipos dieron de cal y de arena en los dos partidos anteriores

Este martes a las 21:00 se disputará en el Pabellón de Deportes de Murcia el tercer partido del play-off por el ascenso entre Polaris World y Huelva. La eliminatoria se encuentra igualada, con una victoria para cada equipo. El que gane tomará ventaja y estará a una sola victoria de pasar a la siguiente ronda.

En el primero de los dos partidos disputados en Huelva Polaris World disputó un encuentro muy serio en defensa y ataque. Defendió muchos minutos en una zona que se le atragantó a los jugadores exteriores de Huelva, fallones en el tiro de tres, y con la que los hombres interiores de los de Chete Pazo ganaron la partida, destacando los 15 rebotes de Pedro Fernández. En la parte final del partido, el trabajo y seguridad de los veteranos Turner y Espósito, aseguró la victoria de los entonces visitantes.

Sin embargo en el segundo partido Huelva estuvo mucho más acertado en su juego interior, con el que dominó totalmente a los de Murcia. Marvin Stone recogió 12 rebotes y anotó 16 puntos que le valieron un 30 de valoración. La abrumadora superioridad de Huelva la apuntilló el acierto exterior de su joven y brillante base Sergio Sánchez, que firmó 23 puntos y 29 de valoración.

En ese segundo encuentro los jugadores visitantes parecieron salir con el convencimiento de que sus bazas de superar la eliminatoria se debían dilucidar ya en tierras murcianas. Huelva le pasó por encima a los de Polaris World, y desde el banquillo tampoco se atisbaron reflejos ni claridad de ideas para reconducir el partido. Sólo Espósito, cañonero nato, estuvo a lo suyo: anotando, liderando y defendiendo poco.

La duda que surge es con qué equipos nos encontraremos en el tercer partido de la eliminatoria, pues tanto Huelva como Polaris dieron caras muy distintas, especialmente los murcianos. Si el partido enfrenta al Polaris del primer partido con el Huelva del segundo los presentes en el pabellón y los espectadores de Teledeporte, canal que está retransmitiendo la eliminatoria íntegra, disfrutarán de lo lindo y la victoria se venderá cara.

Si, por el contrario, los equipos que se ven en el pabellón de deportes son el onubense del primer día y el murciano del segundo, el espectáculo se prevé penoso y la pírrica victoría debería ser para Huelva.

Otro dato para la incertidumbre será la reacción del veteranísimo Turner ante su tercer partido en una semana. Durante esta temporada ha bajado alarmantemente su rendimiento cuando se jugaban dos partidos en una semana. En esta ocasión no son dos, sino tres. De cuál de los Turner nos encontremos dependerá mucho el rendimiento de los locales

El que gane, meterá mucha presión a su rival. Los de Chete Pazo desean hacer valer la victoria a domicilio para tornar a su favor el factor cancha, y así, no dejar que la eliminatoria se decida en el 5º partido, donde los onubenses pondrían toda la carne en el asador.

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