14 feb. 2008

Ivanovic, el capataz de la mina, destituido

"Para algunos jugadores el basket es como ir a trabajar a la mina". Ésa fue la frase clave de la rueda de prensa que ofreció Dusko Ivanovic tras caer derrotado ante el Polaris, una de las derrotas que fue sembrando la semilla de la destitución del técnico.

Estaba yo en primera fila de la sala de prensa cuando Ivanovic dijo esa tontería y tuve que hacer un esfuerzo para que no se oyera lo que mis labios susurraron de forma espontánea al oir eso: "por algo será".

Creo que de todos es conocida la base de la metodología de trabajo de Ivanovic: trabajo, trabajo y más trabajo. En principio me parece bien la fórmula del trabajo, siempre y cuando venga aderezada con algún piropo, palmadita y energía positiva. Pero tengo la sensación de que Ivanovic no incluía la parte del refuerzo positivo en sus largas jornadas de entrenamiento.

"El baloncesto tiene que ser una pasión", ésa era la otra parte de la frase de Ivanovic. Estoy de acuerdo, y para la inmensa mayoría de jugadores, profesionales y aficinados, lo es. Por eso debería Dusko habérselo hecho mirar cuando llegó a la conclusión de que sus jugadores parecían mineros. ¡¡Él era el capataz de la mina!!. ¿No se daba cuenta de que si sus jugadores no tenían pasión ni ilusión tenía que haber una buena parte de culpa en él?. ¿Creen vds. que si Rudy hubiera tenido el año pasado de entrenador a Ivanovic en lugar de a Aíto habría aguantado un año más en la ACB?.

La pasión y la ilusión no sólo hay que tenerla, el entrenador también debe fomentarla. El hecho de que un jugador gane una cifra insultante como salario no genera la pasión en él. Por muy profesional que sea un jugador, es una persona, y un entrenador debe saber jugar con esas motivaciones. La motivación del dinero acaba pronto. Tras una paliza tras otra a entrenar, y bronca tras bronca, no todos los jugadores son capaces de mantener la ilusión si su entrenador no la fomenta al menos un poco.

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