8 abr. 2009

Discrepo con Paco Torres. El colectivo árbitral sí es corrupto

En el Gigantes de esta semana Paco Torres arremete contra Joan Plaza, y el Real Madrid en general, por quejase del poco peso que tiene el Real Madrid en la Euroliga, o de la falta de respeto que le tienen los árbitros al equipo blanco. Sí estoy de acuerdo con él en que echar la culpa a los árbitros no está bien, especialmente cuando hay errores propios suficientes como para justificar que se pongan sobre la mesa.

Pero una cosa no quita para la otra. Una cosa es que no esté bien escudarse en los árbitros y otra cosa que sea falso que el colectivo arbitral sea corrupto. La base de la argumentación de Paco Torres era que el insinuar que un equipo tiene poco peso específico o poco respeto es porque otros sí lo tienen, y eso, si es intencional, implica corrupción arbitral, cosa que él rechaza. Pues bien, yo no lo rechazo. El colectivo, como tal, es un ente corrupto, afirmo.

Y ahora es cuando le doy también lo suyo al Real Madrid. Señores, no se puede ser tan cínico. No puedes aceptar un sistema cuando te beneficia y repudiarlo cuando te perjudica. Es el mismo (o casi, unos de ACB y otros de Euroliga) colectivo arbitral el que en la ACB le ayuda con los equipos modestos y luego con los que son aún más grandes que el Real Madrid terminan ayudando al otro.

No recuerdo que Joan Plaza se quejara de los árbitros que le tocaron en suerte cuando vino a Murcia hace unas cuantas semanas, ni que se quejara de la inverosímil falta antideportiva que le regalaron por la cara, como otras muchas jugadas, las suficientes como para que, si no ganar el partido, que lo habrían ganado seguramente, sí impedir que el Murcia tuviera opciones de victoria al final.

No, no cuento una excepción, ni una anécdota, sólo cuento la última, porque llevo más de 20 años viendo partidos de toda categoría, miles ya calculo, y si algo tengo claro de tanto visionado es que cuanto más elevada es la categoría a la que nos referimos, más corrupto es el colectivo arbitral.

¿Alguien ha olvidado el arbitraje perpretado en la final olímpica?. ¿Y los truculentos finales de esta misma temporada con el TAU y un débil de por medio?. Con honrosas excepciones es algo que se repite casi sistemáticamente. El grande es beneficiado respecto al pequeño, y esta ayuda es más descarada cuanto más importante es la competición.

El porqué es algo que me cuesta más entender. El caso es que es tanto cosa de los árbitros en sí, los que pitan, como de sus jefes, los que premian dándoles grandes campeonatos a los que previamente durante la liga han ayudado al grande. Es una pescadilla que se muerde la cola. No digo que haya órdenes expresas, pero sí ocurre que los árbitros que favorecen a los grandes son recompensados por ello desde el estamento.

Imagino que el estamento, los jefes de los árbitros, quieren controlar de algún modo las competiciones, y supongo que el orden mundial ideal para ellos es aquel en el que el fuerte gana siempre al débil, el rico al pobre. No habría problemas de estos si ellos no quisieran que los hubiera. Sería muy fácil evitarlo. Tan sencillo como apartar del arbitraje, temporal o indefinidamente, a todo aquel que hiciera arbitrajes parciales. No digo errores puntuales, con eso no me meto, sino arbitrajes parciales, que a medio plazo sí es fácil determinar. Es decir, justo lo contrario de lo que hacen, que es poner a pitar finales a los que han ido ayudando a los grandes.

El porqué de todo esto, de verdad, no lo entiendo, porque sí que no veo que los árbitros estén literalmente untados con dinero de los más poderosos. Eso sí que no lo creo. El poder corrompe, y el poder absulto corrompe absolutamente. Ya lo he dicho aquí alguna vez, un árbitro durante el partido poco menos que tiene poder absoluto. Lo que no tengo claro es porqué esa corrupción les lleva a ayudar al grande. Yo intento imaginarme en una situación así, y de poder hacer lo que me diera la gana el cuerpo me pediría hacer de Robin Hood, que al menos tiene un punto de valentía, de romanticismo, de vocación de justicia dentro de la injustici. El hecho es que, sin saber bien el mecanismo profundo de todo esto no sé si serán otra cosa, pero corruptos sí lo son.

1 comentario:

Álvaro Martínez dijo...

Yo creo que todos estos debates son recurrentes pero que se saca poco en claro. Y se saca poco porque o bien se esconde o bien se da a entender que no hay nada... vaya, me repito.

No sé, en mi opinión el tema arbitral va más en función de jugadores y estamentos, y va más desde el punto de vista subjetivo que objetivo. Compro la teoría de que se pita en función de la camiseta y en función del jugador que vista la camiseta, aunque creo que tiene más que ver con lo reflejo que con lo conciente.

Por cierto, hay una cosa curiosa, y es que todo el mundo se queja de los arbitrajes, unos más y otros menos, claro.