22 jun. 2009

Palabras más, palabras menos

Hoy mismo he oído por varios sitios la expresión “Cruz ha hablado”, como si hablara el maná de la sabiduría. También ha hablado Cascales estos días, aunque de este pájaro no espero nada bueno.

El hecho de que Cruz hable está bien, pero creo que tiene poco de noticioso, en tanto que en sus últimas intervenciones no ha ido más allá de transmitir optimismo y dar a entender que en la sombra está haciendo muchas y muy importantes cosas. No digo que no lo esté haciendo, pero yo ver de momento veo poco. La sensación que me transmite es que sí, que se está moviendo en positivo (no como el concejal) y que su intervención puede cuajar ayudando a salvar el basket ACB en Murcia.

Entiendo que si se están haciendo gestiones hay que llevarlas con discreción. Eso está claro, y de ahí pueden salir pocas declaraciones sustanciosas mientras la cosa cuaja. Vale. Pero la cuestión es que, visto desde fuera como es mi caso, resulta igual de aparente de cara a la galería hacer y decir que sólo decir y no hacer. Es decir, que las palabras son sólo palabras, y yo aún no he visto los resultados de las cosas que se supone que está haciendo el Consejero Cruz. Por eso mismo me parece precipitado, cuando no aventurado, agradecerle nada de momento como están haciendo algunos que le están escribiendo cartas de agradecimiento.

Podría ocurrir incluso que, calculando el consejero que ya está transmitida la buena imagen y lograda la percepción por parte de la gente de que Cruz está trabajando duro en ello, el consejero diera por conseguido el beneficio político y dejara de moverse, toda vez que el resultado estaría logrado sin necesidad de ulteriores implicaciones (léase jugarse realmente el culo por el tema o meter dinero contante y sonante para paliar la deuda).

Palabras más, palabras menos. El caso es que de momento por parte de los políticos prácticamente no he visto hechos, sólo palabras. De unos y de otros, de los que se supone que quieren cargarse el basket y de los que se supone que quieren salvarlo. Ahora es el momento de los hechos, entre otras cosas, porque ya casi no hay tiempo para más palabras.