25 ago. 2011

Carlos Suárez. El descarte lógico

No tiene que ser fácil estar en el pellejo de quien ha de descartar a uno de los 13 grandes jugadores que conformaban hasta ayer el grupo de la selección española, ni esta vez era tan claro y fácil como en ocasiones anteriores.

Al final el descartado ha sido Carlos Suárez y, en mi opinión, era el descarte lógico en base a varios factores. Hasta cuatro nombres del grupo de 13 se habían barajado como posibles descartes: Sada, San Emeterio, Claver y Suárez.

Visto lo que ocurrió en la última competición de la selección nacional con la lesión de Calderón y la incorporación sobre la marcha de un Raül López totalmente fuera de forma yo tenía claro desde el principio que descartar a Sada habría sido un disparate, tanto por la cuestión de tener que llevar tres bases por si acaso como por el simple hecho de que este año Sada ha sido capaz de comerle la tostada a Ricky Rubio en su club. Por tanto, no tendría mucha lógica que se quedara Ricky y saliera Sada, un tío además que encaja a la perfección en el papel de especialista llamado a, en principio, jugar pocos minutos pero que siempre da la cara si hace falta que la de, como de hecho ha demostrado una y otra vez en su equipo cuando le venían mal dadas a Ricky.

Claver no ha estado nada brillante, aunque bien es cierto que tampoco le han dado mucha bola. Lo que sí ha quedado claro es que Scariolo no cuenta con él para jugar de 3, sino exclusivamente de 4, pese a poder jugar en las dos posiciones. No ha llegado a demostrar en la preparación que pueda asumir el papel de 4 abierto, posición que me temo que es la que más vamos a echar de menos con la retirada de Garbajosa, al que creo que no se le ha hecho justicia con lo que realmente aportaba en juego y simplemente en amenaza. Con Claver lo mismo pasa algo parecido a lo de Sada, que Scariolo quiere tener 5 pívots en Lituania por si hubiera alguna lesión poder jugar siempre con al menos cuatro de ellos. Es decir, que si no hay lesiones prácticamente no jugará casi, quitando minutos de la basura o similares.

El tercero en discordia era Fernando San Emeterio. El jugador del Baskonia tampoco es que haya brillado demasiado durante la preparación, pero siempre que ha jugado ha respondido y ha asumido a la perfección su rol de secundón, buscando siempre el pase al compañero antes que jugársela él, generar espacios para los compañeros, defender y no hacer mucho ruido. Soy de la opinión de que puede tener más peso en este equipo, pero es lo suficientemente veterano y listo como para saber que es mejor entrar sin hacer ruido y si hay que tomar responsabilidades hacerlo cuando llegue el momento.

La principal diferencia entre San Emeterio y Suárez a nivel del juego táctico del equipo es que se supone que Suárez puede postear con solvencia a su par y San Emeterio no, y precisamente lo que no tenemos este año es a un jugador de ese perfil: un tres que postee y pueda ayudar dentro en el rebote. Visto así la presencia de Suárez ganaría puntos. Sin embargo, en los partidos que se le ha visto a Suárez creo que él mismo se ha borrado de la selección. Su juego parecía impregnado de miedo, inseguridad y falta de carácter lo que, en definitiva, le ha hecho sumar muy poco cuando ha estado en pista.

Por tanto, la decisión creo que estaba entre San Emeterio y Suárez, y pese a no ser San Emeterio un 3 capaz de postear, su rendimiento siempre ha sido algo superior al de Suárez, con lo que no tiene sentido llevar a un 3 como Suárez que en teoría es capaz de hacer ciertas cosas que en la práctica no hacía, con lo cual Scariolo ha optado por el que más ha aportado pese a no tener el perfil que nos habría gustado a todos.

Me temo que, aunque nuestras estrellas son Pau y Navarro, vamos a echar mucho de menos, miento, ya estamos echando mucho de menos a Carlos Jiménez y Garbajosa. Aportaban mucho más de lo que parecía. Jiménez era un luchador nato que daba mucha solidez en defensa, rebote e intangibles en ataque, jugando dentro y fuera. Pau no habría tenido el brillo que ha tenido si no hubiera sido por Garbajosa, lo estamos viendo en esta preparación, las defensas colapsan la zona para meter una y mil ayudas cuando están los Gasol en el poste bajo con el balón. La vía de escape que daba Garbajosa en el puesto de 4 abierto para sacar el balón y tirar (y meter) desde la línea de tres puntos unas veces, y otras simplemente atraer la defensa para liberar a Pau, eso no tiene precio. Y ya lo estamos notando. Pero esto último da para otra entrada completa.


18 ago. 2011

UCAM Murcia 2011/12. Equilibrio, calidad y compromiso: un equipo de verdad

Franch haciendo un mate. Foto Luis F. Boo
Con el fichaje, o refichaje, o repesca de Franch, el UCAM Murcia (me costará acostumbrarme al nombre, que yo soy de la UMU de toda la vida) se puede considerar cerrada la plantilla del CB Murcia. Una plantilla que, a priori al menos, parece aunar equilibrio y talento.

El tiempo, los partidos, y el calendario (ojo al arranque y a los nervios de las primeras semanas con este calendario tan complicado) pondrán las cosas en su sitio, pero para un club como el murciano me parece una plantilla muy interesante.

La plantilla tiene calidad, pero creo que ese no será su principal valor, sino el hecho de que parece muy equilibrada en muchos factores que han de complementarse en una plantilla para lograr un equipo. Hay mucho jugador español, eso suele ayudar a conformar grupo, a lograr un alto nivel de compromiso, y parece que con los españoles  que se ha fichado ese perfil se cumple a la perfección. Se complementa el virtuosismo con el músculo y el trabajo, la experiencia con el empuje de la juventud, son bastantes los jugadores que llegan en una edad excelente para el baloncesto, en plenitud de su carrera y con recorrido por delante (la media de edad es de 28 años y seis jugadores están entre los 26 y 28 años).

Quizá los puestos más ilusionantes son precisamente los más complicados de conformar en todos los equipos del mundo: los jugadores altos.  Hay músculo y juego cerca del aro (especialmente con Agustin), calidad (Sekulic), tiro y versatilidad (Kurz y Barlow si juega minutos de ‘4’). Para completar el plantel está Rejón, en principio llamado a jugar pocos minutos, pero un gran trabajador para los entrenamientos, algo que mucha gente no valora lo suficiente. Es ciertísimo eso de que se juega como se entrena, y aunque Rejón no juegue apenas su trabajo será muy importante en el trabajo diario y, por tanto, en la intensidad del equipo en general.

Los aleros y escoltas también se caracterizan por su versatilidad, con Miso, Grimau y Barlow llamados a jugarse la mayoría de minutos entre ellos, los tres capaces de jugar en dos puestos. Miso básicamente es un escolta que puede echar una mano en el puesto de base y que tiene un gran tiro de tres puntos, Grimau puede jugar en los puestos de escolta y alero, jugador completo sin ser un especialista en nada, comprometido, batallador, buen defensor y capaz de postear, tirar o penetrar según haga falta. Barlow es un excelente tirador que ayudará en defensa y puede alternar los puestos de tres y de cuatro abierto gracias a su altura y calidad.  Habrá que ver si Jasen sigue creciendo en su juego y es capaz de ganarse minutos de juego. Sergio Pérez sí que parece destinado a tener un papel muy secundario, aunque su capacidad de hacer grupo y su buen tiro de tres puntos le podrían situar en pista en momentos puntuales.

El puesto de base también parece bien cubierto con Rivero y Franch, dos jugadores muy complementarios. Rivero va justito de físico para ACB pero es un buen director de juego, veterano, con un tiro exterior aceptable. Esas características se complementan a la perfección con las de Franch, un jugador joven con un juego en progresión evidente, muy potente para defender y penetrar, bueno en el juego de pick&roll, que puede tirar tras bote, aunque ha de mejorar su tiro de tres puntos. Ya jugó 17 minutos por partido la pasada temporada en el Joventut y este ya podría ser su año, aunque siempre es un riesgo dejar la manija del equipo en un jugador de 20 años. Pero algún riesgo habría que correr, digo yo. Además, con un contrato de tres años parece que la operación gerencial parece bien enfocada, con una proyección previsible de un primer año interesante pero con altibajos, un segundo año excelente y traspaso para hacer caja al tercero, que este es un club pobre y hay que buscarse la vida.

Repite el equipo técnico con Luis Guil a la cabeza, ayudado por Chus Lázaro y Xavi Sánchez. Parece que esta plantilla le encaja como anillo al dedo al técnico y el juego que le gusta realizar, lo que implica muchísimas situaciones que se resuelven en llegar jugando, para lo que hace falta gente que sepa y le guste correr y usar la cabeza al tiempo. A Guil le gusta tener jugadores polivalentes, como es el caso, capaces de jugar indistintamente pick&roll o pick&pop (bloquear y abrirse para tirar), que sepan aplicar su juego por conceptos y aprovechar cada oportunidad de tirar, incorporando un gran arsenal táctico tanto defensivo como ofensivo, algo que no todos los jugadores son capaces de asimilar.

Puestos a poner algún pero, o simplemente duda, se me antojan tres pequeños problemas latentes. Uno tiene que ver con la juventud de Franch en un puesto tan vital como el de base, la irregularidad propia de su edad podría ser un problema en determinados partidos, pero es un riesgo que hay que correr.

En los puestos exteriores tal vez se pueda echar de menos en algún momento un escolta capaz de fabricarse tiros desde la nada, algo decisivo en algunas fases de partido, especialmente en segundos finales complicados. Sin embargo, este problema creo que se compensa con el perfil trabajador y comprometido de los escoltas y aleros.

El tercer problema latente que veo no tiene que ver con el equipo, sino con el calendario, un calendario muy complicado de inicio, de esos que fácilmente te ponen en la cola de la tabla con varios partidos seguidos perdidos y alguna paliza de por medio,  situación propicia para hacer aparecer los nervios y las dudas. Será fundamental que el equipo (y la directiva) tenga la suficiente entereza mental para, si no vinieran bien dadas contra los equipos grandes que tocan al inicio de temporada, ser capaces de encontrar su momento con naturalidad y sin quedarse tocados en ese inicio.

Evidentemente, todo lo dicho son conjeturas. Parece que hay mimbres para construir un buen equipo, un buen conjunto, compensado, cohesionado, unido y con los roles claros y bien asumidos. Pero cada temporada y cada equipo es un mundo y nunca se sabe si esos jugadores llamados a compenetrarse a la perfección finalmente encajarán o no, aunque parece que de momento se ha hecho un buen trabajo en la confección de la plantilla. Una plantilla que promete convertirse en un grupo que aúne calidad, intensidad, fortaleza, ilusión y compromiso. Es decir: un equipo de verdad.

Este texto también se publica en los blogs de La Opinión de Murcia