31 oct. 2011

El traspiés no es tropezarse

El traspiés es un gesto técnico consistente en realizar una entrada a canasta haciendo el antepenúltimo y penúltimo apoyo con el mismo pie, de forma que visualmente parece que el jugador tropieza, cuando en realidad realiza así los apoyos para ganar distancia y engañar al defensor al cambiar la trazada incial de penetración.

Es un gesto técnico complicado de trabajar, pues implica que durante un instante se cambia la secuencia lógica de apoyos al correr y hay que hacerlo de forma muy sincronizada para que el antepenúltimo apoyo se realice justo antes de coger el balón, pues en caso contrario sería infracción de pasos (se darían tres en total).

En este video se muestra a la perfección cómo es el gesto técnico bien realizado:



Ayer en la 7, en el descanso del partido, se hizo el análisis desde el punto de vista del reglamento de un par de jugadas del último partido del CB Murcia, una de ellas un traspiés de Franch que se señaló como pasos en el partido. Al ver las repeticiones a cámara lenta se aprecia que tal vez el antepenúltimo paso se da a la vez o un poco antes de coger el balón, con lo que serían pasos. Sin embargo, me llamó la atención que en ningún momento durante el comentario de la jugada se mencionara la expresión "traspiés" para referirse a este gesto técnico, me temo que por no tenerlo catalogado el señor Carvajal (el colegiado que comentaba) como un gesto técnico diferenciado, con su nombre y características perfectamente definidas.

Entiendo que es una situación difícil de pitar, pues esa secuencia de apoyos va contra la naturaleza lógica del correr y queda raro para el ojo no entrenado. Por eso rogaría desde aquí a los árbitros que puedan leer esto que si dudan no piten pasos. El traspiés no se realiza mucho en los partidos porque pocos jugadores son capaces de ejecutarlo en partido y sacar ventaja de ello, por eso a veces sorprende a los colegiados ver algo "extraño" al penetrar a canasta y, sin tener claro de qué se trata, señalan pasos, sin serlos. Y no, un traspiés no es que el jugador se tropiece, aunque lo parezca. Es un gesto técnico complejo y que lleva muchas horas de entrenamiento, así que también vale la pena que los señores árbitros se tomen interés en diferenciarlo como un gesto técnico concreto y así no pitarán pasos tan a la ligera.

El secreto del traspiés es que el último sea un bote alto para dar tiempo a hacer correctamente el antepenúltimo apoyo, antes de que el balón se haya cogido, y aprovechar el impulso para que el cambio de dirección se haga más efectivo y armonioso.

Veamos un ejemplo en situaciones reales de competición:



Para terminar, les dejo un ejemplo al límite. De Juan Carlos Navarro, en el que el antepenúltimo paso se realiza justo justo un instante después (¿o a la misma vez?) de coger el balón (he tenido que congelar la imagen y ni aún así estoy seguro). Si me ha costado tanto saberlo usando la cámara lenta ¿cómo lo van a determinar claramente los árbitros en directo?. Por eso digo, que no piten cosas como esta como pasos y piten sólo si están seguros (en este caso es imposible estarlo al verlo claro en directo).

23 oct. 2011

Es la defensa, siempre es la defensa. Pero ojo con el triple.


Grimau tirando de tres (Foto: V. Soriano / La Opinión)
Decía Luis Guil en la rueda de prensa postpartido tras la victoria ante Cajasol, que no está acostumbrado a ganar partidos a 65 puntos, que sus equipos siempre han sido buenos anotadores. Pero en baloncesto los partidos se ganan en defensa y se pierden en ataque.  Y también está claro que el CB Murcia tiene un problema en ataque: los triples. Conclusión, bajo esa premisa o haces una gran defensa o no ganas en ACB.
Y la solución no puede ser dejar de tirar de tres y buscar balones interiores. Y no será porque no lo hayan intentado hoy contra Cajasol los jugadores de Luis Guil. Hasta en tres ocasiones recuerdo la imagen de Kurz con el balón bajo el aro y tres jugadores defensores formando un bosque de brazos a su alrededor. Pese a ello ha logrado alguna canasta bajo esa defensa, pero ahí está clara cuál es la continuación lógica de la jugada: sacar el balón afuera, pues si tienes tres contigo habrá dos compañeros sin defensor. Por tanto, se puede uno obcecar más o menos en meter balones dentro, pero si no metes de fuera y abres las defensas es tan suicida el buscar sólo balones interiores ante defensas que colapsan la zona como hacer que no pasa nada y tirar sólo triples porque es lo que te concede el rival.
A nadie se le escapa que lo del CB Murcia con los triples no es normal. No creo que a fecha de hoy haya un equipo de élite con tal ratio de triples fallados / tiros liberados. Pocos equipos consiguen liberar tantos triples cómodos y pocos equipos fallan tantos tiros cómodos. A veces se tiende a considerar el porcentaje en el triple como un aspecto individual del jugador, pero el juego de equipo es decisivo para que ese porcentaje suba o baje. No es lo mismo que un jugador tenga que pegarse tres carreras y recibir un montón de bloqueos y tirar en carrera con un tío encima que tirar solito y paradito. Eso no es sólo selección de tiro del jugador, sino juego colectivo. Cuanto mejor sea el juego colectivo en cuanto a la capacidad de liberar tiros mejor será el porcentaje de tiro de los jugadores… en teoría. La práctica tira por tierra este razonamiento en el caso del CB Murcia, y cuesta encontrar una explicación.
El año pasado Jasen terminó la temporada con un porcentaje superior al 40% en triples, cuando se trata de un jugador que venía de meter bastante poco desde la línea de 6,25 (ahora medio metro más atrás). ¿La razón? El juego que realizaba el año pasado (básicamente el que hace este año) el equipo de Luis Guil liberaba muchos tiros cómodos, especialmente en las esquinas, tan cómodos que hasta un jugador como Jasen no tenía más remedio que tirar cuando estaba tan sólo, y tirando tirando al final acabó metiendo, y mucho. Por eso no me cuadra que ahora no estén entrando los tiros. Tiros liberados. Téngase en cuenta que muy pocos de esos tiros han sido con un defensor encima. Sólo unos pocos jugadores de extraordinaria calidad son capaces de meter triples con un defensor encima.
Por otro lado, los jugadores del CB Murcia son todos buenos triplistas salvo Agustin, que es interior puro. Incluso Grimau, que es el menos tirador de los exteriores, hizo las dos pasadas temporadas en Manresa un 33%. ¿Qué pasa entonces que no entran los triples?. La cabeza, la cabeza es importantísima en este deporte. Y la cabeza ahora tiene bloqueados a los jugadores del  CB Murcia cuando tiran de tres … en los partidos, porque en los entrenamientos tiran de fábula.
Y me dirán ¿cómo se cura eso? Pues logrando confianza, y el mejor vehículo para adquirir confianza es ganar partidos, partidos como el de hoy contra el Cajasol, que venía de ganarle al mejor equipo del mundo de la actualidad. Y, como decíamos al principio, si no consigues meterlas fácil no te queda otra que defender como si te fuera la vida en ello. Y eso han hecho hoy los jugadores del CB Murcia. Ése es el camino, pero tanto si en el futuro entran los triples como si no. Y tendrán que entrar, porque no hay que ser un genio del scouting para saber que si un equipo no mete de tres la respuesta defensiva es jugar supercerrados, colapsar la zona, impedir balones interiores y conceder tiro exterior. Y eso es lo que le están haciendo todos los equipos al CB Murcia.
El primer paso ya está dado, se ha ganado hoy y se ha ganado sustentándose en la defensa, haciendo muchas ayudas a Urtasun y English cuando recibía balón y controlando bien a Davis. Utilizando la cabeza y el coraje necesarios para hacer lo preciso y hacerlo con la intensidad y rapidez necesarias.
El ataque, salvo el que los triples liberados no entren, creo que es muy correcto. El juego del CB Murcia de sistemas abiertos (inicio de jugada programado y final de la misma basado en conceptos de ocupación de espacios) funciona, proporciona tiros fáciles. Ése es el objetivo de todo ataque: lograr tiros cómodos, y para un jugador ACB que no sea interior puro tirar desde la línea de tres totalmente sólo debería ser un tiro cómodo. Aunque creo que en esto no estará de acuerdo conmigo el maestro Pepe Ochoa.
Finalmente, no quisiera terminar sin comentar mi mayor preocupación ahora mismo, que no es triple, pues antes que después entrarán, sino el jugar con siete jugadores y medio. Creo que hay buena plantilla, pero me temo que es demasiado corta. Rivero tendrá muchos problemas en días como hoy, en los que se tope con una pareja de bases muy físicos como Calloway y Satoransky, algo que abunda mucho en ACB. Rejón, Jasen y Sergio Pérez a día de hoy están para ayudar a entrenar y no mucho más. Ojo, que ése es un papel muy importante, pero están un escalón por debajo de los otros para jugar en ACB. Que no se lesione nadie o lo pasaremos mal. Bueno, lo de pasarlo mal creo que lo asumimos, pues esto es la ACB y las 13 victorias que faltan para lograr la permanencia no serán fáciles precisamente. Tocará sufrir, y mucho, en defensa. Y claro, meter los triples.

21 oct. 2011

Educación en valores... para padres (II)

Les hago llegar la viñeta de los hermanos Saorín (Tomás y Pablo) acerca del baloncesto de formación y la actitud de algunos padres (afortunadamente los menos) en la línea de la entrada anterior.

16 oct. 2011

Educación en valores... para padres

Cada año, la mayoría de clubes de la Región de Murcia tenemos que sufrir en nuestras carnes que algunos de nuestros jugadores terminen siendo reclutados por el club más renombrado de la zona: el CB Murcia. Hoy no quiero entrar en la mayor o menor responsabilidad del club con equipo ACB en estas cuestiones, sino plantearme hasta qué punto vale la pena el tratar de educar en valores a nuestros chavales.

Esta semana se nos ha ido un chaval alevín al CB Murcia después de varios años en el club y de haber hecho mes y medio de pretemporada con nosotros (hablo del club Capuchinos). Hablo de un niño llamado a ser importante en el equipo alevín, precisamente el alevín que el año pasado le ganó al CB Murcia (uno de los pocos equipos de formación que logró ganarle algún partido a alguno de los equipos del CB Murcia).

El año pasado yo entrené al grupo en el que jugó este niño. Uno de los objetivos que me marqué como entrenador fue tratar de enseñarle a los niños algo más que baloncesto, bajo el argumento de que ninguno o casi ninguno de ellos llegará a ser jugador de élite, pero todos deberán ser personas en el día de mañana. Gasté muchos tiempos muertos e intervalos de juego, paré muchos entrenamientos para corregir cosas en esa línea, pero sobre todo, a lo que más tiempo dediqué es tratar de fomentar algo que a los 10 años aún cuesta mucho a la mayoría de niños: el altruismo, la responsabilidad y el compañerismo. Entretanto conseguíamos introducir las nociones básicas del juego de pasar-cortar-reemplazar tratamos de instaurar la rápida y simple pero valiosa "regla de los tres pases" (salvo que haya un jugador solo bajo el aro o similar no tiraremos a canasta antes de dar al menos tres pases).

En la "regla de los tres pases" hay mucho más que un barrunto de primeras nociones de táctica para la iniciación al baloncesto. Hay una filosofía, un modo de entender la iniciación al baloncesto extrapolable al resto de facetas de la vida. La idea de que lo que hagamos, mejor o peor, lo hacemos entre todos. En esa regla de los tres pases subyace la idea de solidaridad, de respeto al compañero, de responsabilidad, de compromiso. Son valores implícitos a esa regla, valores que pretendimos inculcar con esa regla y de otras muchas más formas, ya fuera con el balón en las manos o a través de la relación diaria.

Pero precisamente la forma en que ese niño deja el club contraviene todos esos valores de compromiso, responsabilidad, respeto y solidaridad. A esa edad, 11 años, el niño no es capaz de tomar decisiones de ese calado de forma totalmente natural e independiente. Está claro que en esa decisión la influencia de los progenitores ha sido importante, cuando no decisiva. Por eso es por lo que me planteo hasta qué punto vale la pena tratar de fomentar valores positivos en los niños si los padres los orientan por el camino contrario. Hasta qué punto no es una pérdida de tiempo el esforzarnos en que los chavales asuman sus propias responsabilidades. Se plantea uno si vale la pena dedicar tanto tiempo a explicar cosas como que si el árbitro te ha señalado falta es porque no has defendido bien, porque has usado las manos en lugar del cuerpo, y no porque te tenga manía; que si no jugamos tan bien como podemos no es por otra cosa que por no buscar al compañero y preferir tirárselas uno mismo; que si uno no defiende está dejando tirados a los compañeros y, por tanto, faltándoles al respeto y al compromiso adquirido.

Un tiempo muerto en El Día del Mini (San Javier, junio 2010)
Por lo visto, tras el único partido amistoso jugado por el equipo alevín en esta pretemporada (ahora dirigido por otro entrenador, uno de los mejores entrenadores de base que se puede uno encontrar en esta región), el chaval en cuestión no realizó un buen partido, tomando malas decisiones en lo que al juego y las instrucciones del entrenador se refiere, lo que le valió el "castigo" de no jugar más que los dos sextos mínimos que preveen las normas de competición. Al parecer ése es el único argumento conocido que hizo que este niño dejada tirados a sus compañeros para ir a ofrecerse al CB Murcia, club que por supuesto, y como acostumbra a hacer, le recibió con los brazos abiertos tan pronto comprobó que el niño cumplía con unos mínimos.

Nos habría dolido que el chaval hiciera eso este verano, pero al fin y al cabo el verano es la época propicia para cambiar de aires y la menos dañina en lo que a las estructuras del club de procedencia se refiere. Pero en este caso hablamos de algo más doloroso, pues se lleva ya mes y medio de entrenamientos y el grupo estaba prácticamente cerrado a falta únicamente de entregar las fichas federativas.

La lección que habrá aprendido el chaval con todo esto es que uno no tiene responsabilidad en sus actos, las consecuencias de lo que se hace no tienen importancia, no importan las relaciones con los compañeros, no se les debe nada ni a ellos ni a quienes te han enseñado a jugar a baloncesto, ni siquiera una explicación, que si algo malo te pasa siempre es culpa de los demás, y que si se causa un daño a los demás por seguir tu propio egoísmo no pasa nada.

Supongo que farda más decir por ahí que juegas en el CB Murcia que en el Capuchinos, o contar en el trabajo que tu hijo juega en el CB Murcia en lugar de en un club de colegio. Supongo. El problema de todo esto no es que hayamos perdido un jugador interesante que reforzará al rival directo, que eso ya pasa cada año, sino el aprendizaje sobre la vida que se ha llevado este niño de cara al futuro.

Por eso, decía, no sé si vale la pena tratar de educar en valores a los niños dentro de esta sociedad corrupta si no podemos hacer lo mismo con los padres, que les llevan por la vía contraria a la que tú intentas inculcar. Alguno incluso podrá decir que quiénes somos los entrenadores para enseñar valores, que de dónde sacamos que esos valores son los que ellos quieren inculcar. Quiénes somos los entrenadores para intentar transmitir altruismo, responsabilidad y compromiso en casos en los que los padres prefieren niños que de mayores sean egoístas, irresponsables y amigos del camino fácil.

Y ahí ya me quedo sin argumentos.

2 oct. 2011

Fin de pretemporada del UCAM Murcia. Bien, pero sin euforias

El UCAM CB Murcia ha sido derrotado esta mañana por el Assignia Manresa con un marcador de 69-78. Este partido pone fin a la pretemporada del CB Murcia, en la que se han alternado las victorias y derrotas, ofreciendo habitualmente una imagen buena pero no espectacular.
Cierto es que durante esta semana, en la que los partidos contra Alicante y Manresa se saldaron con sendas derrotas, el equipo de Luis Guil ha contado con muchas bajas en el perímetro, lo que ha mermado el rendimiento de su equipo, pero cierto es también que el Manresa llegaba hoy a Murcia con dos bajas importantísimas (Gladyr y Downs) y pese a ello jugó a mejor nivel que el CB Murcia.
El partido de esta mañana comenzó con el CB Murcia moviendo bien el balón pero fallando en las culminaciones, tanto interiores como exteriores, lo que le hizo ir a remolque el resto del partido con diferencias estabilizadas entre los cinco y 10 puntos. Tuvo que ser Augustine el que anotara los seis primeros puntos del equipo murciano (6-10), lo que le dio algo de tranquilidad a los suyos para entrar en el partido.
Tuvieron muchos problemas los exteriores del UCAM Murcia para defender a Montáñez, quien hizo lo que quiso y terminó el partido con 26 puntos (17 en la primera parte). Grimau, que salía de una lesión en la rodilla, no tenía chispa. Menos aún Jasen, quien prácticamente disputaba hoy sus primeros minutos de pretemporada tras una lesión muscular. Miso ni se vistió (bueno, se vistió pero tras el calentamiento se volvió a poner la ropa de calle). Todo ello hizo que el único de los aleros llamados a jugar muchos minutos disponible fuera Barlow. Franch tuvo que jugar varios minutos con Pedro Rivero. Sergio Pérez jugó muchos minutos, al igual que Paco Solsona, quien anotó ocho puntos. Pero el que un jugador del equipo EBA jugara tantos  minutos y, además, fuera uno de los máximos anotadores, no deja de ser un síntoma de que algo no iba bien en el juego exterior del CB Murcia.
Otra de las claves de la derrota del equipo murciano radicó en la imprecisión en los pases. El equipo aún está a medio construir, los pases tras finta y puerta atrás aún engañan no sólo al rival, sino también al compañero. Franch aún peca a veces de penetrar él contra todo el mundo, algo que en una liga como la ACB no es fácil de lograr con éxito cada vez si no se mira muy bien cuándo y contra quién se hace. El base catalán posee un gran físico al que, sin embargo, no termina de explotar plenamente en defensa pese a su fortaleza de piernas. No obstante, el internacional U20 logró terminar el partido con 16 puntos anotados.
El juego interior aún tiene que dar bastante más de lo que está dando. Pese a mostrar destellos muy interesantes aún peca de falta de continuidad o de imprecisión a la hora de dar el último golpe de muñeca al balón. Debería ser una de las piedras angulares del juego del UCAM Murcia este año, por eso creo que habría que esperar aún más de lo que están dando.
En defensa también es posible mejorar en intensidad, no sólo de piernas y actividad, sino también mental, pues hoy algunas canastas llegaron por importantes fallos de concentración de los jugadores.
Por parte del Manresa fue un placer poder ver jugar en el Palacio de los Deportes a Alex Hernández, murciano enrolado en las filas de Manresa. A las órdenes de Ponsarnau el base parece haber serenado su juego, ahora menos explosivo, menos  revolucionado, pero al tiempo más cerebral, más pendiente de no conceder pérdidas de balón y dirigir el equipo. Hoy demostró su dominio en el juego del pick&roll colocando unas cuantas asistencias tras las continuaciones, además de penetrando y sacando buenos balones al exterior. También tuvo ocasión de anotar, hasta en tres ocasiones en penetración, cuando no lograba encontrar un buen pase o veía la posibilidad de rebasar a su defensor.
El balance de la pretemporada podríamos calificarlo como bueno, pero no tanto como para tirar cohetes. Empezó el UCAM Murcia dando buena imagen, y resultados, desde el primer momento, lo que llevó a algunos a venirse a arriba demasiado pronto y vaticinar resultados nada realistas para un recién ascendido. Todo lo que no sea aspirar a salvar la categoría dignamente creo que sería un vaticinio temerario cuando menos. A partir de ahí, cuanto antes llegaran las 12-13 victorias que garantizan la permanencia (si la liga se torna igualada puede que hagan falta incluso 14) pues mejor.
Me gusta el juego de este equipo. Alterna el juego por sistemas con el juego libre de ocupación de espacios (spacing), normalmente combinando jugadas prediseñadas con un final libre. Ello implica jugar con mucho ritmo, no sólo de piernas sino también de pase, mantener la mente lúcida en cada momento y leer continuamente las acciones de los compañeros y las reacciones del rival, jugadores continuamente buscando ocupar el lugar adecuado en la pista, mucho uso de las esquinas como pase de escape o pase extra para un tiro liberado tras una buena circulación de balón. Es el estilo Luis Guil, el que llevó la pasada temporada al ascenso a ACB, a lograr la medalla de oro en el Europeo U18, y que este año se le va impregnando poco a poco a los jugadores. Cuanto antes se ajuste la maquinaria del todo antes tirará para arriba este equipo, al que aún se le notan altibajos.
La semana que viene empieza la liga, y lo hace por todo lo alto. El equipo murciano recibe al FC Barcelona, flamante campeón de la Supercopa, con Navarro y cía ya convertido en la pesadilla del cuerpo técnico del UCAM Murcia, empezando por Xavi Sánchez, al que le toca la ingrata labor de hacer scouting al Barça y a Navarro y tratar de encontrar un punto flaco donde no lo hay.

Este texto también se publica en los blogs de La Opinión de Murcia