31 ene. 2012

Las murcianas mandan en Nacional


Plantilla del Renauto Jairis
Con sus respectivas victorias de esta semana, CB Capuchinos y Renauto Jairis ocupan los dos primeros puestos de la clasificación en Primera Nacional femenina, jugándose entre ambos equipos en menos de 15 días el liderato en el derbi regional en la pista de Renauto Jairis.

Las chicas de Alcantarilla recibían en su pista a Akra Leuka, equipo con el que compartían la segunda plaza de la tabla clasificatoria que comanda CB Capuchinos. Las de Francis Carrasco dominaron el partido en todo momento gracias fundamentalmente al acierto ofensivo de sus jugadoras Noe y Regi y a su muy bien ajustada defensa zonal 2-3, con la que complicaron muchísimo que las de Alicante se acercaran a las inmediaciones del aro murciano. Además, en las contadas ocasiones en las que las alicantinas lograron realizar tiros cómodos cerca del aro de Renauto Jairis estuvieron desafortunadísimas. Ni siquiera su incombustible y líder Estela Ferrer pudo jugar cómoda y brillar como suele y salir al rescate de las suyas.
Las ventajas de las de Alcantarilla fueron incrementándose paulatinamente hasta situarse en torno a la veintena de puntos. Akra Leuka sólo lograba reducir ventajas cuando presionaba a toda máquina en toda pista, de forma que con un par de arreones, el más importante en los minutos finales, logró reducir su ventaja hasta situarla en diferencias que les pudieran hacer pensar en hacerse con el average (73-62 en el partido de ida) o incluso la victoria, algo que nunca llegó a ocurrir pues en ningún momento se acercaron lo suficiente como para tener opciones reales de ganar el partido. Las de Akra Leuka sí lograron llegar a un alocado final con el que dejaron un marcador final de 67-57 con el que las de Alicante logran mantener el average a su favor y las de Renauto Jairis sacarle una victoria de ventaja a las alicantinas, ocupando así el segundo lugar en la clasificación tras CB Capuchinos.

Plantilla del CB Capuchinos
Poca historia tuvo el partido del CB Capuchinos, pues el líder se enfrentaba a CB Alicante, el colista que no ha logrado aún ninguna victoria en lo que va de liga y al que las del club colegial ya habían derrotado en Alicante por 74 puntos de ventaja (28-102). Desde el primer minuto las de Alex Navarro impusieron un ritmo vertiginoso y dejaron claro a las de CB Alicante que no tendrían ninguna opción de disputar este encuentro, logrando acumular diferencias en los marcadores parciales cercanas a los 20 puntos en cada cuarto, logrando terminar el encuentro con el abultado marcador de 105-28, con diferencia el más abultado que han recibido hasta ahora las del CB Alicante.

La próxima semana CB Capuchinos descansa y Renauto Jairis viajará hasta Alicante para enfrentarse precisamente al rival de esta semana de CB Capuchinos, el colista CB Alicante. Contando con la más que previsible victoria de Renauto Jairis en la pista alicantina, dentro de dos semanas tendrá lugar el partido más importante de esta primera fase, pues los dos equipos murcianos se jugarán en el derbi el liderato en Alcantarilla. En ese partido a CB Capuchinos sólo le vale la victoria para mantenerse en el liderato, pues las de Alcantarilla cuentan con dos derrotas y CB Capuchinos una, precisamente contra Renauto Jairis en el partido de ida, de forma que una victoria de las de Francis Carrasco les daría el liderato en un empate a puntos (pero con el average a favor) y una victoria de las de Alex Navarro reforzaría el liderato de las colegiales con dos victorias de ventaja.

Pues eso, las chicas al poder!!!

24 ene. 2012

Espiral negativa

En el baloncesto profesional equivocarse sale caro. Y por equivocarse se entiende al fin y al cabo que algo que debería salir bien salga mal aunque todo apunte a que debería salir bien. Hablo de un buen tiro que no entra, una táctica maravillosa que no termina en canasta (o recuperación si es defensiva), o de un jugador que es un valor seguro pero luego no rinde. Si la pelotita no entra no se gana, y si no se gana el entrenador suele tener los días contados.

En esas estamos con el UCAM CB Murcia. Trabaja bien, y doy fe de ello pues le veo entrenar de vez en cuando. El repertorio táctico es bueno, pues consigue que los jugadores terminen por encontrar situaciones de tiros liberados, es decir, buenos tiros. Sin embargo, a veces los tiros no entran, especialmente al final de los partidos, y se termina por perder partidos, demasiados como para no tener que tragar saliva cuando se mira la clasificación.

No seré yo quien pretenda tener la verdad absoluta, pero desde mi ignorancia general sobre baloncesto, y en particular sobre el detalle del día a día del equipo murciano, me atrevo a apuntar algunas cuestiones que podrían ayudar a explicar el porqué el equipo se encuentra en puestos de descenso, algunas ya intuidas en el mes de agosto.

Mate de Doblas. Fotaca de Aitor Bouzo
La plantilla. Hay podo dinero. A partir de ahí todo lo que sea esperar que el UCAM CB Murcia cuente con una plantilla de garantías resulta aventurado. No obstante, dije en su día que no era una plantilla compensada del todo, pero que tal vez podría valer para lograr la permanencia a poco que fueran bien las cosas. Ya lo comenté en agosto a bote pronto, sin haberles visto entrenar siquiera, y creo que ya entonces anticipé las virtudes, y también los defectos (por entonces riesgos potenciales aún) de este equipo, algo en lo que, desgraciadamente, no iba desencaminado y han terminado por convertirse en problemas reales. Rescato un fragmento de entonces:
Puestos a poner algún pero, o simplemente duda, se me antojan tres pequeños problemas latentes. Uno tiene que ver con la juventud de Franch en un puesto tan vital como el de base, la irregularidad propia de su edad podría ser un problema en determinados partidos, pero es un riesgo que hay que correr.
En los puestos exteriores tal vez se pueda echar de menos en algún momento un escolta capaz de fabricarse tiros desde la nada, algo decisivo en algunas fases de partido, especialmente en segundos finales complicados. Sin embargo, este problema creo que se compensa con el perfil trabajador y comprometido de los escoltas y aleros.
El tercer problema latente que veo no tiene que ver con el equipo, sino con el calendario, un calendario muy complicado de inicio, de esos que fácilmente te ponen en la cola de la tabla con varios partidos seguidos perdidos y alguna paliza de por medio,  situación propicia para hacer aparecer los nervios y las dudas. Será fundamental que el equipo (y la directiva) tenga la suficiente entereza mental para, si no vinieran bien dadas contra los equipos grandes que tocan al inicio de temporada, ser capaces de encontrar su momento con naturalidad y sin quedarse tocados en ese inicio.
El calendario. Desgraciadamente, el calendario inicial, tal como me temía, influyó negativamente en la construcción de la dinámica del equipo, acumulándose demasiados partidos perdidos en poco tiempo, lo que siempre viene mal aunque la mayoría de esos partidos fueran a priori complicados de sacar. Ello sembró los primeros nerviosismos entre algunos, los que se anticiparon a pedir la cabeza del entrenador a las primeras de cambio, algo que tampoco contribuye demasiado a la tranquilidad de un trabajador de algo tan delicado como este juego, donde la clave es la precisión a la hora de meter una pelotita por un aro, algo que es más fácil hacer cuando se tiene confianza que cuando te están silbando los tuyos desde la grada, tema del que ya hice un comentario recientemente, con poca buena aceptación por parte de los que se dieron por aludidos.

Cuestión de roles: un killer que asuma. Cuando llegan los finales de partido, especialmente si los precedentes no han sido demasiado afortunados, a los jugadores tiende a atenazarles la responsabilidad y entran los nervios, algo que  hace bajar los porcentajes de tiro de forma escandalosa y propicia la toma de decisiones erróneas. En esos momentos de tensión final ocurre que los jugadores que han ido sumando durante el partido de un modo cooperativo tienden a encogerse. Es el momento de que den la cara los jugadores llamados a asumir, los killer, los líderes, esos jugadores con facilidad apara anotar y a los que la presión del final de partido no atenaza, o al menos no tanto como a los demás.

Desgraciadamente en este CB Murcia no hay un jugador de esas características. Es un tipo de jugador que casi siempre ha habido, al menos uno, mejor o peor, con mayor o menor acierto, en todos los equipos y con ese rol más o menos claro. Sin salirme de este club hablo de jugadores como: Faverani, Umeh, Pedro Robles (aunque Pedro necesitaba tirar tras un buen pase), Vujanic; Chris Thomas, Taquan Dean; Hunter, Risacher; Terrell Myers, Marcus Fizer; Rich Hughes; Vincenzo Espósito, André Turner; Nenad Markovic, Brent Scott; Antonhy Stacey; o ya remontarnos a los míticos tiempos en que sólo jugaban 5 ó 6 jugadores con los Duane Whasington, J. Rogers, R. McPherson, M. Anderson o el crack de Randy Owens.

En el UCAM CB Murcia de esta temporada hay muchos jugadores capaces de sumar a lo largo del encuentro, pero no veo un nombre claro que deba ser el referente en los momentos calientes, no veo nadie con el rol que sí tenían los enumerados más arriba. Luis Guil parece que ese rol o no se lo ha asignado a nadie en concreto, con la intención de que en los instantes finales el equipo siga sumando según quién tenga el mejor tiro y no buscando a nadie en concreto, o bien si lo ha marcado desde fuera no hemos sido capaces de verlo porque el jugador en cuestión no ha asumido.

El caso es que en el último partido, contra Lagun Aro Bilbao, se esfumó la renta de 15 puntos que señalaba el marcador a falta de 8 minutos, y durante unas cuantas jugadas vimos como el balón quemaba en las manos de muchos jugadores y terminaba por asumir lo que los demás no querían asumir un jugador como Grimau, un tipo con grandísimo coraje en todos los aspectos, que no se arruga para jugarse una bola caliente, pero que en principio debería ser nuestro especialista defensivo, no nuestro killer.

Con la llegada de Udoka pensé que tal vez el norteamericano podría ser ese hombre que asumiera. Aunque en realidad no es el típico killer, sí es un jugador con buen tiro exterior y con recursos varios, pero sobre todo, se trata de un jugador que venía con la mente "sin contaminar", con muchos años de carrera y, por tanto, un poco de vuelta de todo, algo que para algunas cosas sería algo negativo, pero que también tiene el efecto de que no le tiemble el pulso para jugarse las bolas que haga falta. No obstante, Guil no quiso darle ese rol al recién llegado, y ante Lagun Aro en esos minutos finales optó por hacer cambios "de balonmano", dejando a Udoka el trabajo de defender a Panko y poner a Miso en pista en las situaciones de ataque.

Evidentemente en todo esto debe haber errores del entrenador, al que no considero en absoluto principal responsable de los males del equipo. Sí es cierto que desde la grada a veces hay circunstancias que cuesta entender, aunque normalmente obedecen a un plan que puede salir mejor o peor. Por ejemplo, Doblas en dos ocasiones, y Betts en una o dos también, tuvieron canastas superfáciles por no llegar una ayuda a defenderles. Entiendo que el plan era no hacer ayudas a estos jugadores y que el interior que los defendiera no hiciera ninguna ayuda a ellos para poder hacerla sobre Panko, que era el jugador verdaderamente preocupante. El problema es que las pocas veces en que Doblas o Betts logró algo de ventaja o recibió balón tras ayuda, no había ninguna ayuda pendiente de ellos y fue canasta fácil. Otra cosa que resultó extraña fue que Udoka defendiera a Panko en los minutos calientes, en los que este anotó varias canastas letales, cuando Barlow lo había defendido anteriormente bastante bien. En ese caso supongo que lo previsto era que Barlow y Kurz defendieran a Panko cuando jugara de 4 y que lo hiciera Udoka cuando jugara de 3. Sito Alonso optó por mover sus peones de forma que en los últimos minutos Panko jugara de 3, en lugar de de 4 como había hecho durante gran parte del partido. ¿Habría que haber hecho jugar a Barlow de 3 esos instantes finales? ¿Había que hacerle ayudas a Betts y Doblas?. No lo sé, pero entiendo que no era eso lo previsto y a lo trabajado durante la semana se remitió Guil. En la vida hay que tomar decisiones y equivocarse y acertar.

Visto el resultado hacer jugar en los minutos finales a Miso en ataque y Udoka sólo de defensor y que cogiera a Panko parece que no salió bien pero ¿eran esas las decisiones acertadas? ¿debería haber asumido Udoka la responsabilidad en ataque?. Ahora es fácil decir que eran decisiones equivocadas, pero vaya vd. a saber cuál era la decisión correcta.

Vale, y ahora ¿qué hacemos?. ¿Hay que echar al entrenador? ¿A Kurz? ¿A ambos?. La respuesta es tan fácil como poco aclaratoria: depende. Depende del dinero que haya o estén dispuestos a gastar los responsables del club.

Yo parto de que echar al entrenador casi nunca vale para nada, salvo que hablemos de catástrofe mayúscula con una plantilla muy buena que no rinde nada, lo cual no es el caso.

Supongo que no tiene que haber mucho dinero, pues sería del género tonto tener mucho dinero guardado y no haberlo gastado de inicio en hacer una plantilla más competitiva y, por ejemplo, haber fichado otro base director de garantías para complementar a Franch (ojo, que esta semana Rivero sí dio el perfil que necesitaba el equipo, aunque no siempre lo ha hecho, pero contra bases más físicos creo que le cuesta mucho) o haber traido a alguien como Udoka desde el primer día.

Kurz parece que es el jugador que más cobra, con lo que echarlo significaría tirar un buen montón de dinero. Está claro que el norteamericano parecía el mejor fichaje de todos visto en agosto. Sus números y juego en Granada le avalaban, pero la cosa ha salido mal. Ya sea porque en Murcia se le dio un rol menos importante que en Granada, porque se le hizo jugar más fuera de lo que le gustaría o lo que fuera, el jugador no está rindiendo.

Conclusión. Si de mí dependiera y tuviera algo de dinero cortaría a Kurz y traería el mejor americano interior posible con el dinero disponible.

No creo que la solución sea gastar dos sueldos en entrenador, echar a Guil y traer un Manolo Flores de la vida. Si hay dinero para gastar que sea en jugadores, que al fin y al cabo son los que meten la pelotita, y tengo claro que en este equipo en cuanto entre la pelotita y se ganen dos partidos seguidos o así el equipo irá para arriba. El problema es romper el círculo vicioso de perder-nervios-jugar malos finales-perder-más nervios.

22 ene. 2012

Muchas gracias, "afición"

Muchas gracias a todos esos "aficionados" de rancio abolengo que silbaban al UCAM CB Murcia y pedían la dimisión de Guil, y además lo hacían con el partido aún disputándose y terminando de apurar las opciones. No sé qué haríamos sin vosotros.

Muchas gracias por la confianza y ánimo que transmitís a los jugadores cuando el partido se complica y les vienen los fantasmas del pasado a la cabeza, de finales apretados que no llegaron a buen puerto. Qué mejor que vuestros silencios, primero, y vuestros pitos a vuestro propio equipo, después, para jugar con concentración plena los finales de partido.

Qué envidia no tener yo en mi equipo gente en la grada abucheándome en los finales de partido, pues todos sabemos que tener a tu público silbándote y pidiendo la dimisión del entrenador es lo mejor para rendir al máximo y jugar los minutos finales henchido de confianza y espíritu ganador.

Gracias también al resto de la afición por no ponerse a apretar hasta que el rival se puso por delante en el marcador con apenas minuto y pico por jugar y ya la cosa estaba muy fea.

Al final va a resultar que tenemos lo que nos merecemos. Creo que lo habéis conseguido, pues me temo que echarán a Guil como tanto deseábais.

Que lo disfrutéis.

12 ene. 2012

Ricky Rubio y la NBA. Ni Jekyll ni Hyde

Ricky Rubio. De héroe a villano, y de villano de nuevo a héroe
Los españoles somos muy dados a los extremos en todo, sobre todo en lo que se refiere a poner adjetivos a la gente. Cuando Ricky Rubio debutó en ACB con 14 años en la pista del CB Granada llovieron los adjetivos superlativamente generosos hacia él. Pero bastó que el año pasado su juego no fuera deslumbrante para que los adjetivos grandilocuentes se tornaran en vilipendios. Ahora, de nuevo toca convertir en héroe al ayer villano. De Jekyll a Hyde y de Hyde a Jekyll en un visto y no visto.

Los mismos que hablaban del mejor jugador de todos los tiempos pasaron a referirse al mayor bluf de la historia y cosas peores que he llegado a leer por ahí. Ahora Ricky debuta en la NBA y de nuevo pasamos de hablar del batacazo que se iba a pegar el del Masnou en la liga norteamericana a compararle con Steve Nash y Magic Johnson.

Decididamente nos va el blanco y negro. No nos gusta el gris. Nos gusta pasar con la misma facilidad de héroe a villano como de villano de nuevo a héroe. Pasamos de Jekyll a Hyde, y de éste de nuevo a Jekyll con la misma rapidez que el personaje de Robert Louis Stevenson. Tan pronto cambia un poco el viento convertimos al reputado Dr. Jekyll en el monstruoso Hyde, y le volvemos a rehabilitar como Jekyll en cuanto vuelve a soplar el viento a favor.

He de decir que desde que debutó en ACB he sido un gran admirador de Ricky, lo que no impide reconocer cuando ha hecho falta tanto sus genialidades como que últimamente no estaba jugando con la chispa y magia que le había caracterizado en su precoz y aún corta carrera.

Ahora que el péndulo oscila hacia el lado de la luz la opinión generalizada vuelve a ser que es un genio, que seguro va a ser Rookie del año, que se va a comer la NBA, etc. Sin embargo, me gustaría poner un poquito de templanza en las alabanzas y contextualizar su excelente inicio de temporada en la NBA.

Estoy de acuerdo en que el tipo de juego de la NBA favorece las características de Ricky. Se juega mucho a gran ritmo y a campo abierto, terreno en el que Ricky es uno de los mejores jugadores del mundo (vaya, ya me salió a mí también el adjetivo grandilocuente), si bien en juego más estático a media pista su capacidad de pase no es tan brutalmente letal. También es cierto que la norma de la defensa ilegal en la zona dificulta mucho realizar segundas ayudas, algo que muy pocos equipos realizan, lo cual favorece tanto la generación de posibilidades de pase bajo el aro como el poder penetrar hasta el mismísimo aro una vez superado tu rival y la posible primera ayuda. Recuerdo que muchas de las canastas logradas por Ricky han sido en penetraciones hasta el aro para dejar una bandejita más o menos fácil, precisamente la misma bandeja que en el baloncesto FIBA últimamente casi ni intentaba, pues las defensas de ayudas que imperan en el continente europeo propiciaban que esas acciones culminaran con un gran tapón.

Por otro lado, la defensa en la NBA, al menos en esta primera fase de la temporada y salvo honrosas excepciones, no es tan dura como podría ser dada la capacidad atlética y técnica de los jugadores, lo que no deja de ser un factor en favor del juego ofensivo de Ricky. Supongo que el tener que disputar un partido tras otro, y este año con una frecuencia aún mayor que en años anteriores por culpa del lockout, tampoco ayuda a que los jugadores estén dispuestos a dejarse la piel secando a su par.

De hecho, por regla general, de los ocho partidos que le he visto a Rubio en la NBA, los días que ha estado menos acertado han sido precisamente los días en los que más le han apretado en defensa. Los Cavs, por ejemplo, le defendieron los bloqueos directos haciendo un flash bastante largo, lo que le obligó a tener que soltar el balón sin poder buscar el pase de canasta, lo que redujo sus prestaciones y espectacularidad de sus acciones (aunque pese a todo logró 10 puntos y 5 asistencias).

Aunque tengo dudas de si podrá mantener el rendimiento conforme avance la temporada (10 puntos y 8 asistencias de media en el momento de escribir este texto), o incluso mejorar su rendimiento, tengo claro que le va a ir bien, al menos mientras los rivales no se tomen la molestia de centrar en él su defensa, algo nada descabellado si uno se fija y compara el rendimiento de su equipo con él en pista y fuera de ella.

Lo que sí que reconozco que claramente me está sorprendiendo de verdad son sus buenos porcentajes en el tiro de media y larga distancia. Entiendo que tras haber cambiado el chip, sanearse mentalmente y empezar nueva etapa haciendo tabla rasa su mente está regenerada y su dinámica positiva le hace tirar relajado, sin presión, lo que siempre ayuda a mejorar los porcentajes de tiro. No obstante, que esté tirando con un porcentaje del 47% en triples (8/17) me cuesta pensar que lo vaya a mantener. Pese a lo mucho que ha mejorado su tiro no creo que su capacidad real sea ahora mismo la de meter la mitad de los triples intentados. Ojalá se mantenga, pero creo que esas cifras bajarán conforme se le vaya pasando el subidón que tiene que tener con este gran inicio de temporada.

En definitiva, que si a Ricky le defendieran allí como le defendían aquí seguramente no lograría tantas asistencias ni tantos puntos. Pero como parece que de momento las defensas sobre él no van a cambiar demasiado ¡eso que nos llevamos!.

¡¡A seguir disfrutando de la magia de Ricky!!

8 ene. 2012

Un mal entrenamiento

Kurtz volvía al equipo (Foto: EFEDOS/J. Bernal)
Un mal entrenamiento, no se me ocurre mejor definición para lo que deparó el partido entre el UCAM Murcia y el Real Madrid. Porque ni siquiera para hacer trabajo de futuro sirvió este choque en el que todo salió mal desde el principio y el equipo terminó bajando los brazos muy pronto.

Junto con el Obradoiro, esta es la segunda vez en dos temporadas que veo a los de Guil no disputar el partido hasta el final, lo cual entiendo que sin ser lo ideal no es un mal balance siempre que no empiece a ser una tendencia, pues del partido de Obradoiro hace bien poco .

Mediado el tercer periodo el UCAM Murcia ya tenía claro que no ganaría este partido, un encuentro al que salió de inicio, creo, sin la chispa que hay que tener para intentar que un equipazo como el Real Madrid no te pase por encima. Pero ya en el tercer cuarto ni chispa ni nada, aquello era sólo un esperar a que llegara el final y pasara el chaparrón.

Pero en ACB cada minuto cuenta, si no puedes conseguir que cuente para el partido que estás disputando has de lograr que te sirva para el futuro, para trabajar pequeñas batallas que te ayuden a ser mejor en el próximo partido.

Fuera de la opción de victoria a los de Guil se les abrían las puertas a varias de estas pequeñas tareas de futuro. La primera de ellas era intentar acelerar el proceso de integración de los nuevos. En sentido estricto sólo Udoka sería nuevo (visto que Popovic no tiene nivel para esta liga), pero también había que dar minutos a Kurtz para que se reacople cuanto antes, ahora parece que más llamado a jugar de ‘5’ que de ‘4’ como hacía antes. Eso hace que Barlow pueda retornar a su rol inicial, y jugar fundamentalmente de ‘3’, mientras que una vez recuperado de la lesión, con Rivero aún no disponible, y uno más en la rotación exterior, acercar al puesto de base a Miso era otra tarea a llevar a cabo. Y durante muchos minutos Guil tuvo en pista un quinteto con Miso (o Franch), Udoka, Barlow, Sekulic y Kurz.

Udoka, lejos de acelerar su proceso de integración, sin saberse las jugadas, ni conocer los compañeros tras apenas dos entrenamientos y un jet lag importante en el cuerpo, dado además su nefasto día de cara al aro cada minuto extra que permanecía en pista no hacía más que aumentar su horrible serie en el tiro (1 de 11 en el tiro y dos tiros libres fallados fue su carta de tiro), terminando el partido saliendo andando de los indirectos no fuera que se la volvieran a pasar y tuviera que volver a tirar (por cierto, me gusta la forma de realizar los apoyos al salir de los indirectos que tiene este chico). Se empeñó en jugar una y otra vez pick&roll con Rejón, seguramente poco sabedor del rol que desempeña el pívot en este equipo, propiciando que también Rejón terminara con una triste serie de 0 de 5 en tiros. El colmo llegó en una de las últimas jugadas de partido, en la que Udoka y Rejón jugaron pick&roll buscándose mutuamente tras la continuación una y otra vez para que fuera el otro quien tirara. Hasta cuatro pases intercambiaron quitándose la bola de encima.

Kurz tampoco pudo coger demasiada confianza en estos minutos. Cuando las cosas van mal es mal momento para que estas cosas salgan bien. Sólo intentó, sin éxito, un lanzamiento triple, parece que ahora jugará más cerca del aro, al menos mientras no recupere la confianza en su tiro exterior. Al menos los 19 minutos que jugó deberían servirle para lograr un poco de chispa física.

Otro experimento fallido de este tramo final fue el intentar recuperar un recurso táctico que a Guil le dio muy buenos resultados el año pasado. Hablo de la 3-2 match-up con el alero en el centro que tantas alegrías proporcionó en el camino del ascenso la campaña anterior. No sólo no se vio gran avance al respecto, sino que Guil tuvo que tirar la toalla cuando los de Laso le metieron la canasta más dolorosa que puede existir cuando realizas este tipo de defensa: recibiendo totalmente solo un jugador en el mismísimo centro de la zona.

Como dice un amigo mío “cuando van para el culo ni aunque lo pongas contra la pared”. Pues así fueron hoy las cosas, nada salvable quitando el buen partido de Sekulic.

Muchos movimientos de plantilla, y de puestos dentro de esta. Creo que la plantilla actual, pero desde inicio de temporada (y hablo de que sólo añadimos a Udoka) habría sido suficiente para no estar ahora tan abajo en la tabla y, puede, que ya algo tocados en la moral (ojalá que no).

¿Afición?

En estas cosas siempre le queda a uno el consuelo de ver que cuando de vez en cuando vienen mal dadas ahí está la afición, o al menos el sector más ilustre, entendido y entregado,  apoyando al máximo y dejándose la piel para intentar animar a los suyos cuando las cosas salen mal y así tirar para arriba todos juntos ¿no?. Pues no. Resulta muy lamentable, rayando la vergüenza ajena, que sean precisamente quienes debieran representar el último bastión de apoyo incondicional a los suyos los primeros en sembrar malas vibraciones y poner palos en las ruedas de su propio equipo ¿de verdad quieren que el equipo gane? ¿es silbando a los suyos, pidiendo la dimisión del entrenador y mofándose del recién llegado que no las mete como esperan ayudar?. Pues sí, sí que están ayudando. Por los cojones.