13 sept. 2014

Scott Roth no puede entrenar en ACB. Orenga, e incluso yo, sí podríamos

Ayer me quedé ojiplático con la noticia que señalaba que la Asociación Española de Entrenadores de Baloncesto (AEEB) se niega a aceptar que Scott Roth pueda entrenar en la ACB alegando que su valía no está suficientemente demostrada... al menos documentalmente en base a los párametros de la AEEB. Que esta noticia me llegue precisamente ahora, después del gran batacazo de la Selección Española ante Francia con Orenga al frente (digo al frente por decir algo) me daría risa si no fuera porque en Sevilla no les hace gracia ninguna. Bueno, en realidad me dió un pequeño ataque de risa hasta que me puse en la piel de los gestores del Baloncesto Sevilla y entonces la risa se mudó en enfado.

Al parecer el problema tiene su origen en el convenio colectivo firmado entre la AEEB y la ACB, según el cual para entrenar en ACB hay que tener el título de entrenador nacional (o Nivel III, o título de Entrenador Superior de Baloncesto que es como se llama ahora) o bien estar en alguna de las excepciones que refleja el convenio, que al parecer, según leo en Solobasket.com, son:  "haber ejercido como primer entrenador en la ACB, haber sido primer entrenador de una selección absoluta (Senior) entre las ocho primeras de unos Juegos Olímpicos/Mundial/Eurobasket, haber sido primer entrenador en algún equipo campeón de competiciones europeas de clubs, entrenar durante dos de las cinco últimas temporadas en Euroliga o Eurocup, ser primer entrenador de un equipo NBA o finalista en la NCAA, sin estar inactivo en estos dos últimos casos durante las últimas cinco temporadas". En resumen, o te has sacado el NIII (cosa que hasta yo he sacado. Orenga también), o eres una eminencia mundial y además tu CV se ajusta a unos parámetros concretos en esa línea.

Scott Roth no tiene el NIII pero sí, afirma José Luis Galilea, Director Deportivo de Baloncesto Sevilla, "tiene la máxima titulación como entrenador que otorga la FIBA, que lógicamente está por encima de la Federación Española. Entendemos que ese requisito, además de una carrera de nueve años como ayudante en la NBA (Mavericks, Grizzlies, Warrios, Raptors y Pistons), medalla de plata con la selección de Turquía, medalla de bronce y plata como primer entrenador como seleccionador de la República Dominicana". Eso además de haber sido jugador hace años tanto de Baskonia como de Lliria.

Entiendo que tal vez Baloncesto Sevilla debería haber consultado con la AEEB si Roth entraría en los casos aceptados, pero también entiendo que consideraran que huelga hacer esa consulta toda vez que en las fechas en las que contrataron a Roth Orenga se disponía a hacerse cargo de la Selección Española y el subconsciente, quieras que no, te obliga a hacer una comparación mental involuntaria, en la línea de que si ves a alguien con el poco recorrido de CV de Orenga llevando al mejor equipo posible en la historia de España, ni se te pasa por la cabeza cuestionarte si es que acaso hace falta mirar algo respecto de Roth.

Es cuando menos rocambolesca la situación. La norma entiendo que tiene por objetivo aparente el impedir que cualquier gualtrapa se haga cargo de un equipo ACB, pero en la práctica Audie Norris, quien hizo el Curso de Entrenador Superior hace apenas unas semanas (que ahora mismo no deja de ser un novato en estas lides por más que pueda llegar a ser un crack también como entrenador) podría ser primer entrenador de Baloncesto Sevilla, Orenga podría ser entrenador de Baloncesto Sevilla. ¡¡¡Demonios!!! ¡¡Hasta yo podría ser entrenador de Baloncesto Sevilla!!. Y creo que la lógica deja claro que yo no puedo ser entrenador de Baloncesto Sevilla pese a lo muy orgulloso que me siento de mi diploma de Entrenador Superior de Baloncesto ¿O no?.

Ahora me dirán eso de que las normas están para cumplirlas. Sí, vale de acuerdo. Yo también digo, sin negar que haya que cumplir las normas, que éstas deberían tener una lógica o al menos una flexibilidad (no cabe en cabeza humana, insisto, que en lo que a la normativa se refiere yo sí pueda entrenar ACB y Roth no). Eso por no hablar de los casos en los que cuando a la ACB o la FEB ha convenido bien que se ha violentado esa norma o, como mínimo, bordeado de forma poco disimulada. Me vienen a la cabeza, en relación con la vinculación Selección Nacional, FEB y ACB, y la imposibilidad de compaginar selección FEB y equipo ACB, los casos de Scariolo, Aíto, Ponarnau o, sin ir más lejos, este año con Sito Alonso.

Creo que en realidad, diga lo que diga la normativa, todo esto debería tener un poco de lógica. Baste terminar, como idea resumen de todo esto, que no habría mayor disparate en el mundo del baloncesto el que la AEEB no le pusiera al Baloncesto Sevilla obstáculo alguno para contratarme a mí como primer entrenador y sí que impida que contrate a Scott Roth ¿Estamos locos o qué?.


12 sept. 2014

La culpa no fue sólo de Orenga, también de quien lo puso ahí y quien lo pidió

Pasado el momento caliente de cebarse en lo fácil, en Orenga, toca repartir los palos con un poco más de justicia, pues no es de recibo que todas las críticas vayan a la punta del iceberg. Hay unos cuantos responsables más de la debacle del Mundial de España, todos ellos también responsables de los momentos de gloria que hemos vivido, ojo.

La cuestión es ¿Qué hace Orenga entrenando a la mejor selección española de todos los tiempos sin tener un mínimo de credenciales?. Esa es la pregunta que hay que responder. Y aclaro que aquí todos han sumado y todos han restado de algún modo. Me explico, y aviso que corro el riesgo de ser injusto en algún juicio por falta de datos. Pero esto es así, es un blog. Opinaré de igual modo.

Los jugadores. Son la mejor generación del baloncesto español sin ninguna duda, pero en parte por ello y por el engorde de ego que da los años en la élite también un grupo complicado de gestionar, por decirlo finamente y no decir que se han convertido en algo así como unos niñatos malcriados que se creen con derecho a decidir ellos en todo lo que afecta a la selección, lo que les convierte humanamente en un grupo imposible de "domar". Eso sí, cuando dicen de jugar hay que quitarse el sombrero. Los jugadores son, creo, los que poco menos que impusieron, expresa o tácitamente, que hubiera un entrenador fácil de manejar, que no les diera demasiados problemas a la hora de disciplina fuera y dentro de la pista.

Pepe Sáez. Instauró como punto clave del supuesto "método FEB" la idea de que el entrenador es prescindible, o algo así le hizo ver a los jugadores para engordarles el ego y hacerles ver que no se haría nada que ellos no quisieran hacer y lograr que cada verano no hubiera ninguno de los irmpotantes que se borrara, cosa que casi siempre consiguió, mientras que en otras selecciones las ausencias importantes eran el pan de cada día. Eso sí, tuvo que convencerles de que sus seguros y su comodidad costaba dinero, dinero que salía de las giras y compromisos publicitarios que convirtieron las preparaciones en un poco circo. Eso sí, hubo dinero para toda la cohorte que rodeaba a la maquinaria de la selección y para tirar con pólvora de rey en algunos aspectos.

Orenga. Hasta él mismo sabe que no está cualificado para ir a un mundial al frente de la mejor selección española de todos los tiempos. Él y toda España, vamos. Al menos en lo que a la cuestión técnica se refiere. La razón principal, creo, para estar ahí viene del perfil que antes dije que "pedían" los jugadores, de un tipo que no fuera de ordendo y mando y les dejara hacer en todos los aspectos. ¿No había otro con ese perfil que además fuera buen entrenador?. Pues no sé, pero sí me parece que las veces anteriores que contaron con un entrenador de "perfil alto" la cosa estuvo complicada en cuanto a gestión e incluso hubo reuniones para reubicar roles o estrategias. Tal vez contaba con que los jugadores eran tan buenos que ellos mismos encontrarían la forma de salir de los apuros si es que estos llegaban. Y en la preparación e inicio del campeonato ya se vieron varios conatos y cierca incapacidad para alterar el rumbo inicial, o "falta de cintura" en la dirección, aunque siempre los brotes de calidad sacaban los partidos adelante con bastante solvencia.  Luego los jugadores olvidados, las palizas de minutajes que se llevaron los jugadores importantes, etc. aunque eso ya está más que analizado por mucha gente.

Luego llegó la preparación del partido de Francia (o su ausencia). Los franceses no estaban dispuestos a volver a perder, o al menos no de la misma manera que en el primer partido frente a España, así que prepararon el partido concienzudamente, dispuestos a parar los principales peligros de los españoles (la recepción en el poste alto de un Gasol tras pick&roll por ejemplo) y atacar donde más dolía (la falta de tiro exterior de Ricky, los problemas con los treses al poste bajo...) y buscar sorprender desde el lado débil con puerta atrás o bloqueos ciegos, así como aplicar su superioridad física para ir al rebote de ataque como si les fuera la vida en ello, exactamente igual de intensos que a saltar al 2c1 en la defensa del pick&roll.

Muy buenas armas las esgrimidas por Collet, aunque tal vez deberían haber sido insuficientes en circunstancias normales. Es decir, frente a un equipo español que también se hubiera preparado el partido y que a los 5 minutos de ver por dónde le hacía daño Francia (sobre todo en la defensa del pick&roll) debería haber reaccionado haciendo ajustes, activando un plan B o moviendo el banquillo en busca de otras armas. Pero pasó lo que es normal que pase en un caso así. El entrenador se cagó, como posiblemente nos hubiera pasado a otros en su situación concreta, y no supo qué hacer, y no hizo nada, nada más que seguir el guión previamente escrito, y poco menos que hacer los cambios que llevaba escritos en la libreta (literal o metafórica) y meterse en un final de partido jugando a lo mismo que al principio, con la salvedad de meterle balones a Pau como buenamente pudieran y que él jugara 1c1 como buenamente pudiera, en el que había que remontar desde la defensa pero con los 5 jugadores en pista fundidos por el minutaje del partido, y el acumulado sin tener porqué durante los partidos anteriores.

Me falta el papel del staff técnico ayudante. Parece, según dicen, cosa que me gustaría confirmar, que Sito se fue durante los días previos al partido de Francia a Bilbao a entrenar a su equipo, que los Gasol se fueron, los dos, a ver al recién nacido hijo de Marc, que en el entrenamiento voluntario del día anterior del partido apareció un jugador o dos. Sí está demostrado que Orenga vino a decir que no esperaba gran cambio de juego de Francia en este segundo partido, lo que hace que todo lo demás encaje en la teoría de que se menospreció a Francia, y los franceses nos dieron una buena lección.

En definitiva, es obvio que Orenga no tenía cualificación técnica para estar ahí, pero díganme vds. qué entrenador que estuviera libre, porque está claro que los que entrenen ACB no pueden estar en la lista, habría sido capaz de pilotar la nave correctamente en lo técnico y lograr no tener que echar a dos o tres de la concentración o que los jugadores lo echaran a él.

Todos los implicados la cagaron. Pero ojo, todos sumaron en algo importante.

Pese a ese papel de indomables fuera de la pista, está claro que no sería para nada justo si no fuéramos más que agradecidos por esos años de fantástico baloncesto que nos han dado. Una cosa no quita la otra. Y veremos si alguna vez tenemos un grupo así de bueno.

¡¡¡Muchas gracias chicos!!!