12 feb. 2005

La crisis de los aleros del Polaris

Sobre el papel parecían temibles los aleros del Polaris. Sin embargo, sólo Xavi Sánchez está rindiendo casi a su nivel, pese a que este año se corre poco, que es lo que a él le da vida. En cambio, el resto de fichajes son la sombra de lo que se supone que debían ser.

Nuno Marçal vino como un cañonero exterior con muy buena mano. Tirar tira, y la técnica individual que tiene, especialmente la de tiro, es bastante buena. Pero claro, mi técnica de tiro tampoco es mala. Y es que una cosa es la técnica y otra la capacidad de anotar. Nuno ha alternado grandes rachas, que le han permitido firmar grandes partidos, con rachas infames con las que realizó pésimos partidos. No es precisamente lo que se dice una garantía.

Por otro lado estaba Carlos Martínez. Vino lesionado y le costó más tiempo coger el ritmo físico. Para entonces ya parecían claros los roles de cada uno en esta plantilla, y a él le había tocado el de dar minutos desde el banco. Martínez parece ser uno de esos jugadores que sólo rinde bien cuando juega muchos minutos. Aún así, es capaz de los fiascos más increibles, que compensa con buenas acciones en diversas facetas del juego: defensa, contrataque, penetración, manejo de balón... En definitiva, parece un buen jugador, pero comete fallos clamorosos y nunca ha hecho gran cosa cuando ha tenido que salir del banco. Falta verle jugar algún partido más de titular para confirmar que puede ser válido saliendo de inicio.

Y Drame. Qué decir de Drame. El increíble jugador menguante. Era uno de los jugadores más prometedores de España. En el Mundial de Lisboa ganó la medalla de oro junto a Raúl López, Cabezas, Berni Rodríguez, Germán Gabriel, Antonio bueno... y además dejaba en el banquillo nada más y nada menos que a Pau Gasol. La primera vez que vino a Murcia ya parecía otro jugador. Más apocado, falto de confianza, indeciso, fallón... No obstante, cuajó una buena temporada, lo que permitía albergar esperanzas de recuperación. Sin embargo, ahora es su propia sombra. No le reconozco. Se ha convertido en un jugador vulgar, sin clase, totalmente negado para el tiro, que se despista en defensa, donde era inexpugnable, y que hasta falla en su mejor arma ofensiva: la penetración.

El caso es que ahora estamos en espera de ver si Carlos Martínez puede ser válido como alero titular y no hay que recurrir a fichar lo primero que se encuentren por ahí. De momento, no me parece muy brillante la jugada de hacerle una oferta a Gurovic, un jugador sin cabeza ninguna y que está de vuelta de todo, que éste la rechace y, encima, que desde el club hagan pública la oferta y el rechazo.

A fecha de hoy, Damon Johnson, tras unos meses en Sevilla, está en el paro. No digo nada.

A ver como sigue ésto.

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