25 oct 2017

El talento es mucho más que la habilidad técnica innata


Talento: "Especial capacidad intelectual o aptitud que una persona tiene para aprender las cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad".
No siempre queda claro si la capacidad de esfuerzo, constancia, fortaleza mental, control de la presión, resiliencia, etc. entra o no en la definición. Para mí sí entra, aunque en el ámbito del baloncesto (del deporte en general) coloquialmente solemos referirnos a "talento" solamente como a la facilidad técnica innata para practicar el baloncesto, olvidándonos del aspecto psicológico, que es imprescindible para "llegar", con lo que hablaríamos de una definición incompleta.

Al parecer, si bien no soy experto en ese tema, esa parte mental de esfuerzo, resiliencia, etc. aunque entrenable, también tiene un componente genético crucial, de forma que si no se tiene, no se tiene, y los entrenadores no podemos hacer casi nada, especialmente a partir de ciertas edades para que se adquiera. Vamos, que el que viene de casa siendo vago lo seguirá siendo de por vida. Ufff, me cuesta resignarme a esa idea.

En las canchas de entrenamiento hemos visto muchos/as jugadores/as con un talento parcial, incompleto, que nunca "llegarán" porque les falta la parte que, en teoría, más depende de la persona y menos de la genética, la referida a la mente, al esfuerzo, etc. Esa es la parte que a mí más me cuesta aceptar que no dependa de cada uno, la del “que uno quiera querer”.

Mi gran duda es en qué medida real es entrenable en la pista esa parte mental del talento y, hasta qué punto, si eso no viene en la genética, por un lado, y trabajado de casa, por otro, hay mucho o poco que hacer en el entrenamiento diario.

A veces decimos "este/a no llegará porque no le gusta realmente jugar a baloncesto", pues jugar a baloncesto (aplíquese al deporte que sea) implica ese esfuerzo mental para el trabajo diario, y si no gusta esforzarse… Esa capacidad de esfuerzo es mucha la gente que no la tiene, y no sé si acierto con la percepción de que cada vez hay menos de esa capacidad de esfuerzo. Tengo serias dudas sobre eso pero hay indicios al respecto, como lo que cuesta retirar a algunos veteranos que conozco porque por abajo no se empuja con suficiente fuerza.

Otra duda es ¿qué hacer ante casos de brutal descompensación en esos aspectos de talento? En el caso de poca facilidad innata para la técnica pero gran capacidad de trabajo y esfuerzo está claro que se podrá trabajar aunque con resultados pobres. La duda principal, al menos en mi caso, está en el caso contrario: gran facilidad técnica innata pero mínima capacidad de esfuerzo o mental. ¿Se puede entrenar a quien no quiere ser entrenado/a? ¿Es razonable que el entrenador tenga “más interés” que el propio jugador?. Es complicado, normalmente no funciona ni el castigo ni el grito. Persuadir tampoco es fácil, pues tras una conversación sesuda en la que parece que has conseguido transmitir la idea de que es el/la jugador/a quien tiene en sí el poder de desarrollar esas habilidades, ha entendido la idea y parece que le apetece “cambiar el chip”, vuelves a la pista y… vuelta a entrenar andando.

Pocas veces, al menos en mi caso, se tiene la posibilidad de entrenar a alguien que tenga, por así decir, talento pleno, en todos esos ámbitos que comentamos. Cuando te topas con algo así es de lo más realizante que le puede pasar a un entrenador. Cierto que ese perfil suele coincidir con personas de carácter complicado, pero si se cumple todo lo comentado eso suele ser un problema menor.

Tweet de Roberto Iñiguez sobre talento
Otra cuestión complicada sería el qué pasa cuando en el mismo equipo tienes de todo. Es decir, uno con TALENTO, otros que se matan a trabajar pero le faltaría más facilidad técnica, otros que se esfuerza a tope pero no parece que este deporte sea el suyo, otros mediopensionistas y otros que ni están ni se les espera. Ufff, asunto complicado, queridos amigos.

En definitiva, ante la diversidad de talentos que puede haber sólo queda intentar personalizar al máximo, de forma que en cualquier caso la práctica deportiva sea divertida para todos/as, algo que no será probable que ocurra con los del grupo “ni está ni se le espera” pues no es en esa cancha donde realmente deberían estar, y que en los casos en los que hay algo de talento, y alguna duda sobre la posibilidad de “llegar” hacer  todo el trabajo posible para que todas las posibles puertas de “conocimiento” se le hayan abierto y no quede el menor problema de conciencia de que tal jugador/a no llegó porque no le ayudamos a aprender todo lo que podría haber aprendido en sus primeras etapas de formación. En este aspecto, en lo que a mí respecta, con los errores cometidos, que algunos los tengo claro cuáles son y de otros no soy consciente, tengo la conciencia tranquila en cuanto al empeño puesto para lograrlo.

20 oct 2017

Stagger screen (bloqueos escalonados). Situaciones con UCAM Murcia (video)

Una forma muy común de bloqueos indirectos son los bloqueos escalonados o stagger screen. Se trata de bloqueos sucesivos (uno a continuación de otro) para el mismo jugador, normalmente dispuestos de forma no lineal, con algo de curva (de ahí lo de "escalonados") para facilitar la salida del jugador atacante y dificultar la defensa de éste.

La idea de poner varios bloqueos sucesivamente busca que el defensor del jugador bloqueado sufra lo máximo posible y vaya acumulando pequeñas desventajas en cada bloqueo, para con la suma de dos, o incluso tres de ellos, sacar la ventaja suficiente como para disfrutar de un tiro liberado. Ese es el caso de esta jugada de banda que usa mucho el Real Madrid para Carroll:


Ibón Navarro también usa una jugada de banda, normalmente para Oleson, para un lanzamiento rápido, basada en bloqueos stagger. Previo a los stagger el propio escolta bloquea por línea de fondo al pívot para ofrecerle una opción de recibir al poste bajo y luego toma los dos bloqueos escalonados para salir a la frontal para intentar un tiro de tres puntos.


Las ventajas en este tipo de bloqueos no necesariamente vienen directamente del bloqueo en sí siempre. En muchas ocasiones las ventajas vienen por las situaciones de cambio defensivo y los desajustes que ello provoca (missmatch). En esta situación de banda, por ejemplo, una opción muy favorable sería un posible cambio defensivo entre el defensor 5 con el defensor de Oleson (2) lo que dejaría emparejados en el poste bajo a un 5 (Delía o Tumba) con un escolta. Si no hay pase a esta circunstancia de ventaja ésta podría encontrarse en el nuevo defensor de Oleson, un grande, que normalmente debería intentar cambiar de nuevo con 3 o con 4, generándose múltiples cambios en los que sería problable alguna situación ventajosa, cuando no directamente un fallo en la comunicación defensiva que dejara a algún atacante sin defensor.

En ocasiones este tipo de bloqueos se usa simplemente para facilitar la recepción del balón por parte de un jugador, y que el tiro no sea en ese momento la principal opción buscada. Ese es el caso de los stagger que se realizan en uno de los sistemas de banda que usa muy a menudo Ibón Navarro en el UCAM Murcia:
Sin embargo, en el último partido de Champions league ví una situación de stagger para liberar tiro a Benite que me sorprendió. Como en el ejemplo de más arriba para Carroll se puede llegar a realizar hasta tres bloqueos escalonados para un jugador, pero en esta situación que realizó UCAM Murcia se realizan hasta cuatro bloqueos.
 

En principio las cuentas no salen: un jugador con la bola, otro corriendo para tomar bloqueos y tres bloqueadores completan el equipo. Sin embargo, se puede conseguir hacer hasta cuatro bloqueos. En este caso la solución consistió en que el que realizaba el primer bloqueo (Delia) tras realizar su bloqueo corre hacia el lado contrario de la jugada para llegar a tiempo de realizar un cuarto bloqueo, algo que funcionó perfectamente. Funcionó tan bien que el entrenador rival pidió tiempo muerto justo tras esta jugada y el triple anotado. A continuación los de Ibón Navarro realizaron exactamente la misma jugada... en principio, pues a mitad de recorrido, con el rival ya pensando en la defensa para esos cuatro indirectos, Benite vuelve sobre sus pasos y sorprende saliendo hacia el lado desde donde había emprendido la carrera inicial.

Curiosa situación, que, además salió muy bien en las dos ocasiones que recuerdo haberla visto.
Lo muestro en un video que les dejo:




Enlace relacionado en Basketmaníaco: Bloqueos indirectos para tiradores. Defensa y lectura ofensiva