13 may. 2005

Sergio Sánchez clasifica al Ciudad de Huelva

Polaris podría haber evitado la prórroga con un triple de Turner que no entró

Los jugadores de Polaris pusieron toda la carne en el asador en el último cuarto y consiguieron la igualada al final del encuentro. En la última posesión el marcador estaba empatado a 79 y la bola en manos de Turner, que apuró al máximo la posesión y lanzó el triple de partido, pero el balón no entró. En la prórroga, un Polaris desfondado y con problemas de personales no fue rival para Huelva.

Como todo el que ha vivido de cerca el baloncesto sabe, diez días no son suficiente margen de tiempo para montar un equipo, sobre todo si en ese tiempo se ha de cambiar radicalmente la forma de jugar. No debían conocer esta circunstancia los directivos de Polaris World cuando echaron a Iván Déniz y ficharon a Espósito unos días antes de los play-off.

Como era de esperar, el milagro no llegó y su conjunto no fue capaz de mostrar en la cancha el nivel de juego suficiente para pasar una eliminatoria para el ascenso a la ACB.

No sólo se limitó la mejora simplemente a la incorporación de Espósito, sino que jugadores que antes resultaban vitales pasaron a ser meras sombras de sí mismos, minimizado su rol en la cancha. Antes, Pedro Sala entraba en pista a quitarle el puesto a Turner, pero durante los últimos partidos se había transformado en el gris reserva del americano. Quique Bárcenas, que se dejaba la piel en cada partido, ahora salái a los partidos ya desquiciado.

Xavi Sánchez, que ya estaba excesivamente en segundo plano con Déniz, pasó con Chete a desempeñar el papel de mero acompañante de Espósito. Nuno Marçal parecía haber recuperado parte de la chispa que mostraba a principio de temporada, pero los escasos minutos que pasa en pista no le permiten brillar más. Tras el cambio de entrenador y escolta, todo parecía limitarse ahora a pasarle balones a los amercianos, y especialmente a Espósito, para que ése se buscara la vida, sin tan siquiera una jugada para él en la que le hicieran un buen par de bloqueos. Pedro Fernández, este sí, había pasado al fin a jugar desde el inicio y fajarse con acierto con los pivots rivales.

Todo parece indicar que para darle a Polaris un salto de calidad hubiera bastado con el fichaje del escolta transalpino. Pero no quisieron hacerlo así y, como se veía venir, la eliminación de Polaris ha confirmado el desacierto de aquella decisión.

Ciudad de Huelva es un buen equipo con buenos jugadores en todos los puestos; con dos pivots que se complementan: el físico y juego interior de Stone y la versatilidad y calidad de Onyekwe. Aleros que pueden defender a tope o lanzar con acierto desde los tres puntos. Pero, sobre todo, Huelva cuenta con el mejor base de la categoría. Sergio Sánchez ha dado durante los cuatro partidos de esta eliminatoria, como ya hizo en buen parte de la liga regular, auténticas lecciones maestras de dirección, tiro, penetración, creatividad, dominio del balón y, en definitiva, todas las esencias del baloncesto de calidad.

En el partido de hoy se pudo ver un resumen de la eliminatoria. Polaris es superior mientras la frescura física se lo permite. El forzado descanso, en parte por las faltas, da vida a Huelva para, una vez ya en la recta final del encuentro, asistir a la lenta remontada de los murcianos, para llegar así a un final apretado en el que la moneda puede caer de cualquiera de los dos lados. Así ocurrió, en especial en los dos últimos encuentros, y en ambos fue Huelva el que se hizo con la victoria.

Quim Costa demostró tener más tablas y reflejos que el novato e improvisado entrenador de Polaris, Chete Pazo, lo suficiente como para ir acumulando pequeñas batallas a su favor, hasta hacer suya la eliminatoria, mientras que al entrenador de Polaris le podía la rigidez de la responsabilidad y recurría a rotaciones muy prefijadas y a reaccionar demasiado tarde ante las rachas positivas del rival.

Estaba claro que Costa le había cogido la medida a Polaris. Supo hacer que Liñán y López secaran a Espósito, merced a una fortísima defensa sobre él, tan fuerte como los permisivos colegiados les fueron dejando en toda la eliminatoria, además de las ayudas de los compañeros para recuperar en los flojos bloqueos que los locales le hacían al escolta italiano, que no conseguía posiciones ventajosas para articular su demoledor lanzamiento.

Los pivots visitantes campaban, e incluso acampaban, a placer en la zona de Polaris. Sólo una vez indicaron los colegiados la infracción de tres segundos en la zona, y no fue precisamente a Stone, que vivía bajo el aro local, sino a su rival Pedro Fernández.

La ínfima calidad de los colegiados tampoco es justificación suficiente para entender el desequilibrio de la balanza en los instantes críticos de partido. Liñán es un gran defensor, y en muchas ocasiones conseguía parar a Espósito sin hacerle falta. Onyekwe sabe cómo ajustar el tiempo de su salto para coger la pelota un poco más arriba de donde llegan sus rivales. Hace muy bien la aproximación a canasta, con los codos abiertos y saltando inclinado en busca del contacto con el rival. Hasta 8 faltas consiguió forzar de esta guisa, además de mostrarse muy acertado en el lanzamiento desde los 6’25 metros, pues anotó 24 puntos, con tres triples, y cogió 7 rebotes.

Sergio Sánchez esta vez estuvo mejor defendido por Turner, pero el joven base de Huelva tenía el día fino, tal vez crecido ante las facilidades recibidas en los partidos anteriores. Así, pese a varias buenas defensas de su antiguo tutor, Sergio consiguió encestar difíciles lanzamientos desde larga y media distancia. Desde el principio de partido se vió que hoy sería dificil pararle y, efectivamente, nadie pudo con él (28 puntos, 8 faltas recibidas, 7 asistencias y 31 de valoración).
Polaris había empezado bien el partido. Cuthrell recibía buenos balones y anotaba cerca del aro. Pedro Fernández veía aro y reboteaba bien. Sólo Sergio Sánchez, y más tarde Onyekwe, daban sensación de poder franquear las defensas alternativas de los locales.

Tras la ventaja local inicial, se asistió a pequeños altibajos de juego mientras en el marcador se iba acercando el momento de la verdad. En un instante delicado de partido surgió Liñán para anotar dos triples seguidos y meter el miedo en el cuerpo a los de Chete Pazo.

Para los últimos momentos apareció Turner, que se había guardado un poco de gasolina. Un triple y tres penetraciones suicidas del cuarentón de Memphis consiguieron igualar el marcador a 79. 26 segundos y bola para Polaris. Turner bota impasiblemente, contando los segundos, apurando al máximo. A 4 segundos para el final del partido opta por no penetrar y lanza un triple que podía haber llevado la eliminatoria a un quinto partido. Pero el balón no entró y se hizo necesaria una prórroga.

Los jugadores de Chete Pazo estaban muy cargados de faltas y agotados. El quinteto en la pista sumaba 170 años, su frescura física era menor que la de los de Costa, que consiguieron anotarles 20 puntos en la prórroga.

Para Polaris se abre ahora un periodo de reflexión, en el que su junta directiva debe asumir los errores de planificación y gestión en un proyecto supuestamente orientado al ascenso, pues muchas de sus acciones más parecían encaminadas a tratar de impedirlo que a lograrlo.

Por su parte, Huelva ve recompensado el buen trabajo de esta temporada y su acierto en la eliminatoria con el pase a la siguiente fase, donde les espera Fuenlabrada, indiscutible mejor equipo de la categoría en esta temporada.

Polaris World Murcia (93): Turner (15), Espósito (16), Xavi Sánchez (8), Cuthrell (18) y Pedro Fernández (12) -quinteto inicial- Nuno Marçal (10), Pedro Sala (3), Manu Gómez (5) y Quique Bárcenas (6).

Ciudad de Huelva (99): Sergio Sánchez (28), Isaac López (10), Liñán (8), Onyekwe (24) y Marvin Stone (10) -quinteto inicial-Korteberría (5), Alexis Montas (6), Alvarado (1), Corbacho (5) y Morón (2).

Parciales: 26-22; 17-22; 23-26; 13-9 y 14-20.

Esta crónica se publica también en encancha.com

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