26 dic. 2006

Ricky y Rudy, oro verdinegro

El DKV Joventud sustenta su buena temporada en los jovencísimos medallas de oro Ricky Rubio (16 años, Campeón de Europa Cadete) y Rudy Fernández (21 años, Campeón del Mundo absoluto)



Ricky Rubio y Rudy Fernández suman 37 años de edad entre los dos (16 el primero y 21 el segundo). Ambos han sido medalla de oro este verano, Rudy en categoría absoluta y Ricky en cadete. La excelente cuarta posición que el DKV Joventud ocupa en la ACB se debe en buena medida al rendimiento de estos jovencísimos jugadores. El menor del tándem, Ricky, ya asombra en ACB y en toda Europa con sus actuaciones semanales en la Euroliga. La NBA llama a las puertas de ambos. Rudy podría dar el salto este mismo año, Ricky tardará algo más, pero únicamente por el límite de edad que impone la mejor liga del mundo, que no permite contratar a jugadores menores de 19 años. Este viernes jugarán en Murcia, frente al Polaris, una oportunidad, seguramente única, de ver juntos a estos jugadores en la ACB.

Ricky Rubio debutó en la ACB el 15 de octubre de 2005 aún con 14 años, lo que le convierte en el jugador más joven que haya debutado nunca en la ACB. Este dato sería sólo anectótico si no fuera porque el base barcelonés siguió jugando con cierta regularidad la pasada campaña. Esta temporada ya es el sexto hombre del DKV Joventud, su rendimiento mejora visiblemente partido a partido, y en buena parte de los encuentros su aportación ya resulta vital para conseguir la victoria final. En la Euroliga ya ha tenido la ocasión de amargarle la noche a jugadores como Bodiroga o Diamantidis con sus exhibiciones defensivas. De hecho, este estudiante de ESO ya es el máximo recuperador de balones de la Euroliga (4,2) y de la ACB (2,4).

Rubio debutó en ACB con 14 años, 11 meses y 24 días en 2005. Desde entonces juega con regularidad y progresa día a día.
De lo bien amueblada que está la cabeza de Ricky Rubio da fe una anécdota ocurrida en el campeonato de Europa cadete celebrado en Linares el pasado verano, y del que fue el indiscutido mejor jugador. En la final del campeonato, restándole a la primera prórroga del partido 33 segundos (3 más de lo que dura una posesión en estas competiciones) y con el marcador empatado su entrenador le pidió que hiciera lo que quisiera siempre que no dejara tiempo a su rival, Rusia, para un último lanzamiento. Cuando un compañero sacó la bola desde la banda Ricky en lugar de coger el balón con las manos lo interceptó con el pecho y dejó pasar unos segundos hasta sujetarlo al fin con las manos, maniobra que debería haber conseguido que se pusiera en marcha el cronómetro general primero (al tocar el balón con el pecho) y unos segundos más tarde el de posesión (al controlar realmente el balón). No obstante, tanto árbitros como jueces demostraron tener menos conocimiento del reglamento que este chavalín, pues ninguno se percató de su inteligente maniobra y pusieron en marcha a la vez ambos cronómetros, lo que les valió incluso una reprimenda de este pillo jugador mientras realizaba la última jugada. Al final, el partido se decantó para la selección española en la segunda prórroga, pero antes Ricky tuvo ocasión de anotar un triple desde el centro del campo en el último segundo de partido para forzar la prórroga, jugar luego con el reglamento y el reloj en la primera prórroga, y anotar las canastas decisivas en la segunda. Al final de ese partido Rubio consiguió la medalla de oro y unos números de escándalo: 51 puntos, 24 rebotes, 12 asistencias y 7 recuperaciones.

Rudy Fernández ejecuta a la perfección el ‘alley-hop’, jugada con la que anotó una canasta ganadora en Euroliga con sólo una décima de segundo en el reloj.
El salto al primer equipo de Rudy Fernández no ha sido tan explosivo, pero a sus 21 años ya es el líder y máximo anotador de ‘La Penya’ (16 puntos por partido). Este mes está en un momento dulce, como su equipo, que viene de ganar al Winterthur Barcelona en liga y de propinar en euroliga una paliza histórica al actual campeón ACB Unicaja (105-52). Rudy es famoso por su talento atlético y su pasmosa facilidad para realizar ‘alley-hops’ (canastas recogiendo el balón por encima del aro), modalidad con la que demostró en la Selección Española tener una conexión especial con Sergio Rodríguez, hoy base de los Portland Trailblazers. Este espectacular modo de conseguir canasta le sirvió al escolta del DKV para demostrar que es posible lograr una canasta en sólo una décima de segundo, y no fue con una canasta cualquiera, sino con una que le dio a su equipo la victoria en Euroliga frente a Unicaja en la primera vuelta. Pero Rudy sabe hacer muchísimas cosas más, es un jugador completo que domina todos los aspectos del juego, desde el lanzamiento de tres puntos a la defensa asfixiante, especialidad en la que más brilla su compañero Ricky y que también caracteriza al DKV de Aíto García Reneses.

Un club de cantera

Aíto es precisamente uno de los culpables de que el DKV Joventud dé espectáculo a través de una fenomenal defensa en toda la pista y de que jugadores como Rudy y Ricky sean quienes tiren del carro en su equipo pese a su corta edad. No en vano Aíto fue el primero en dar sus primeros minutos en ACB a jóvenes como Dueñas, Gasol o Navarro, por hablar de jugadores en activo. El club, ‘La Penya’, se suele caracterizar por apoyar la cantera y cuidar los detalles importantes. Así, este año han contratado como profesor de tiro a Margall, el ‘Matraco’, en buena medida para ayudar a Rubio a mejorar el tiro de tres puntos, uno de sus pocos aspectos débiles (junto con el bote con la mano izquierda). En más de una ocasión, tras algún partido de euroliga, han metido al joven Ricky a primerísima hora de la mañana en un avión distinto al del resto de la expedición sólo para que pudiera llegar a tiempo a sus clases en el colegio. En el club verdinegro tienen claro que hay que cuidar a sus perlas, de ahí que el joven Ricky tenga como objetivo importante los estudios y no conceda entrevistas a los medios de comunicación.

Ricky Rubio ya es el máximo recuperador de balones en ACB (2,4) y Euroliga (4,2) jugando apenas 20 minutos.
La prensa europea agota los adjetivos positivos para hablar del juego de estos dos jóvenes, especialmente de Ricky, que causa estupor tras verle jugar y constatar que son sólo 16 los años que tiene este chiquillo lleno de desparpajo que no se corta un pelo para asumir la responsabilidad cuando el partido se pone caliente. Así lo hizo, por ejemplo, en el último partido de liga, frente al Winterthur Barcelona, participando en casi todas las acciones positivas de su equipo en los últimos cinco minutos, incluyendo la recuperación de tres balones y una de las últimas canastas del partido.

Los minutos que coinciden en cancha Ricky y Rudy suelen ser los de más rendimiento del DKV. Con estos dos chavales el espectáculo está garantizado. Este viernes podremos disfrutar en el Pabellón de Deportes de todo su talento en estado puro. Perdérselo sería un lujo demasiado grande para un aficionado al baloncesto.

Este artículo también se publica en La Opinión de Murcia

Les dejo también un par de videos. El primero es de Ricky Rubio, editado por Piti Hurtado, donde se ilustra la acción de Ricky tocando el balón con el pecho (o con el hombro) para que se pusiera en marcha antes el reloj general que el de posesión. También se muestra el increíble triple desde el centro del campo que sirvió para que la selección cadete pudiera jugar la primera prórroga.
Este chico es de oro...




Y un segundo video con algunas jugadas de Rudy Fernández y Sergio Rodríguez en el mundial de Japón.

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