30 dic. 2006

Un Polaris impotente

El trabajo defensivo y la calidad de los jugadores de ‘La Penya’ sacó del partido a los locales.



77. Polaris World CB Murcia (20+17+15+25): Gavel (9), Risacher (3), Myers (9), Triguero (11) y Fizer (29). También jugaron: Robles (6), Xavi Sánchez (0), Dragic (10) y Pedro Fernández (0).

89. DKV Joventut (25+20+22+22): Bennett (4), Rudy Fernández (18), Gaines (15), Archibald (12) y Barton (15). También jugaron: Huertas (5), Vázquez (11), Dueñas (6), Flis (2), Rubio (1) y Betts (0).
No fue capaz el Polaris de ofrecer suficiente resistencia a un DKV Joventud que, liderado por un fantástico Rudy Fernández, cimentó su victoria en una excelente defensa en todo el campo, que los de Aíto mantuvieron casi todo el tiempo y que sirvió para sacar de partido a los locales, que durante buena parte del choque realizaron ataques precipitados.

Como era previsible, el DKV empezó el partido defendiendo en toda la pista, lo que le dio sus primeros frutos rápidamente. Los jugadores de Hussein se aceleraron y comenzaron a precipitarse en el lanzamiento a canasta. Un triple de Rudy Fernández puso el marcador con una ventaja de 10 puntos para ‘La Penya’ (7-17), lo que forzó a Hussein a pedir un tiempo muerto para tratar de serenar a sus jugadores, que habían caído en la trampa de confundir el ritmo elevado de juego con la precipitación. La salida de Dragic permitió anotar al base y facilitó a Fizer recibir más balones interiores y anotar varias canastas con las que mantener a su equipo en el partido.

Los jugadores del Polaris cayeron en la trampa de confundir el ritmo elevado de juego con la precipitación
En el segundo cuarto los triples del DKV le permitieron ampliar la ventaja de 5 puntos lograda en el primer cuarto (20-25) y volver fácilmente a una renta de quince puntos. La asfixiante defensa visitante se imponía a un impotente Polaris, que veía como se le apagaban las ideas en ataque y al menor descuido le llegaba un fulgurante contraataque de su rival. Hasta Rudy Fernández tuvo ocasión de realizar un impresionante aley-hop, además de un par de triples consecutivos. Durante unos minutos el Polaris defendió en zona, lo que le ayudó a asegurar el rebote defensivo y preparar mejor sus ataques, aunque la diferencia de 10 puntos se mantenía infranqueable a favor de los de Aíto. Al final del primer cuarto, un poderoso ataque de Fizer bajo canasta le permitió salvar los muebles a su equipo, que se fue al descanso con 37-45 en el electrónico.

La segunda parte arrancó como lo había hecho la primera, con la diferencia de que el DKV Joventut ya partía con ventaja en el marcador: defensa en todo el campo del Joventut, problemas para encontrar ideas en el Polaris y más precipitación, con lo que la renta del DKV no hacía más que crecer. Hussein trató de responder a Aíto con sus mismas armas, con una defensa en todo el campo para tratar de remontar los 15 puntos de desventaja, y hasta se permitió el lujo de hacer la jugada del partido, un aley-hop, pero no fue Rudy Fernández, sino Triguero quien, a pase de Myers, recogió el balón desde lo más alto para hundirlo en el aro rival. Apareció Myers con sus triples y hasta la afición se apuntó al intento de remontada. Pero es difícil remontar un partido si no se consigue asegurar, al menos, el rebote defensivo, y el Polaris no lo hizo. Un lejano triple de Rudy Fernández sobre la bocina del final del tercer cuarto puso de nuevo los 15 puntos de diferencia en el marcador. Ahí se acabó el partido.

Los últimos minutos del partido, ya en la frontera de los 20 puntos, sirvieron para que los de Aíto se exhibieran ante el inútil esfuerzo de los jugadores locales. Rudy Fernández realizó una nueva exhibición en todas las facetas del juego y Ricky Rubio regaló algunas muestras de su talento defensivo. Mientras, el Polaris iba bajando poco a poco los brazos. Fizer hizo una pequeña demostración de su arsenal, pero tuvo poca ayuda como para intentar pensar en una remontada. No jugó mal el Polaris pero sus argumentos fueron insuficientes para intentar vencer la engrasada maquinaria de ‘La Penya’.