30 dic. 2007

El Polaris desperdicia 18 puntos de ventaja y cae ante el Fuenlabrada

Vender la piel del oso antes de tiempo suele traer como consecuencia lo que hoy le ha ocurrido al Polaris, que se vio en el descanso con 18 puntos de ventaja y un rival que ofrecía poca resistencia y pensó que estaba todo el trabajo hecho. Pero el equipo de Luis Casimiro no estaba dispuesto a irse de Murcia sin antes vender cara su derrota.

Empezó el Polaris dominando todos los aspectos del juego. Logró sus primeras ventajas tan pronto como bajó un poco las excesivas revoluciones con las que inició el partido, especialmente Thomas, quien al verse superior a Ferrán López en el uno contra uno se aceleró de más y empezó a perder balones y no marcar el ritmo adecuado a su equipo.

Opacak y Triguero eran los principales estiletes polaristas, mientras que sólo Wideman hacía algo de daño a la defensa local. La buena defensa colectiva del Polaris y la aportación de casi todos sus jugadores llevó la ventaja de los de Hussein hasta casi la veintena de puntos.

Pero en la segunda parte se cambiaron las tornas. Los locales se vieron ganadores y no pusieron la misma chispa que en la primera parte, lo que permitió a los de Luis Casimiro acercarse lo suficiente en el marcador como para tener esperanzas en la remontada. A base de buena defensa y ralentizar el ritmo de partido el Fuenlabrada fue llevando el encuentro a su terreno y recortando las diferencias con un Polaris que parecía haber perdido las ideas. Wideman pasó a ser el absoluto dominador de los tableros, respaldado por Marko Tomas, que había realizado una mala primera parte pero terminó cuajando un buen partido.

Mediado el último cuarto ya mandaba en el marcador el Fuenlabrada, aunque el Polaris llegó a recuperar el mando en el marcador, pero dos triples de Ferrán López y una canasta casi imposible de Jorge García darían finalmente la victoria al Fuenlabrada, que con esta victoria adquiere “un punto de tranquilidad de la leche”, en palabras de Luis Casimiro.

La Figura: Tom Wideman. Pudo en todo momento con Triguero y Reiner, contra los que anotó con facilidad y a los que superó también en el rebote. 23 puntos (70% de acierto) y 12 rebotes le llevaron a firmar 28 de valoración.