5 ene. 2008

Navarro terminará jugando de base

Me parece triste que un señor que cobra como primer entrenador de un equipo NBA no tenga rubor en confesar que no conoce lo más mínimo de uno se sus fichajes, que no es un cualquiera, sino uno de los mejores jugadores FIBA que lleva más de un lustro triunfando en Europa.

Me refiero a Navarro y a Iovaroni. A veces no sé si tengo problemas para ser objetivo pero me endemonio al ver que Sam Mitchell prefiere al chupón enloquecido de TJ Ford a Calderón, o que Iovaroni no haga casi jugar a Gasol en el poste o, y esto es el colmo, que trate a Navarro como si su contrado de unos pocos cientos de miles de dólares fuera realista con la capacidad del jugador.
En la NBA me da la sensación de que el entrenador, aunque se rodee de una costosa cohorte de ayudantes, cada vez más tiende a ser un manejador de egos. Los jugadores de la NBA suelen tener un ego que no les cabe en el pecho y al final el entrenador, si no quiere que los jugadores se lo quiten de en medio tiene que tratar a cada cual en el reparto de minutos acorde a los millones que figuran en su contrato. Así, el jugador que más cobra en el equipo será el que más minutos juegue y el que se lance los balones de partido, y el que menos cobra es el que menos juega. Así viene a ser, con ligeros matices.

Por ello, como el contrato de Navarro es de risa los minutos que a priori le corresponden son de risa, digamos unos 10. Pero claro, pese a todo Navarro hace lo que puede y en 10 minutos puede anotar otros 10 puntos, con lo que suele jugar más tiempo. Anoche, sin ir más lejos, Navarro salió en el segundo cuarto y jugó 5 minutos, en los que anotó 7 puntos sin fallo. La respuesta de Iovaroni a tal nivel de acierto fue sentarlo de nuevo y no volver a sacarlo hasta el último cuarto, y ya cuando su equipo casi había tirado el partido. Pese a ello Navarro siguió anotando a su ritmo, con lo que no se atrevió a sentarlo en el banco y lo dejó hasta el final, con lo que se fue a los 17 minutos y 20 puntos casi sin fallo.

Me dirá alguno que Navarro no juega más porque no defiende un pijo. Vale, es cierto que la mayoría de partidos que le he visto su par hace el partido del mes y que ya los equipos van directamente a atacarle a él, pero aún así Navarro sabe más baloncesto que todos los compañeros que tiene alrededor, con lo que podría jugar de base, defendiendo así a jugadores más de su nivel físico.

Vale, también me podrá decir el lector conocedor de esto que Navarro necesita jugar libre, recibir y tirar. De acuerdo, en parte es así, pero creo que lo que Navarro necesita sobre todo es, simplemente, tener balones, del modo que sea. Este año se está jugando balones con menos criterio del que acostumbra y la razón no es otra que en una liga tan plagada de chupones como la NBA y siendo el último mono del equipo apenas se tocan balones, y como se te ocurra soltarla nadie te la devuelve. Jugando de base Navarro tendría mucho balón en las manos y podría decidir qué hacer con más capacidad de maniobra que esperar sólo en una esquina a que sus cegatos compañeros se percaten del magnífico pase extra que tienen disponible para Navarro. Perdería en recibir y tirar, pero ganaría en penetración, asistencias y dirección de juego en general, porque Navarro, aun siendo escolta, tiene mucho más baloncesto en la cabeza que el base medio de la NBA.

La segunda razón por la que creo que jugará de base es por sus ya citados problemas defensivos. Aparte de que el lumbreras de Iovaroni lo ponga a defender a treses mucho más corpulentos que él o a la figura rival, es cierto que tiene problemas en general con el escolta medio de la NBA, mucho más corpulento y musculoso que él. Ese problema se mitigaría defendiendo a bases, contra los que la diferencia de físico es mucho menor, y tampoco debería tener problemas de velocidad.

La tercera razón para ver a Navarro de base es que el actual base de su equipo, el veterano Stoudamire, ha anunciado que se quiere ir, lo que dejaría un hueco en la posición de base del que se podría aprovechar Navarro. Se podría hinchar a dar asistencias y a darle consistencia al ataque de su equipo. De hecho, en la NBA se estila tan poco el juego solidario que Calderón se está hinchando a que le anoten asistencias casi casi limitándose a mover bien el balón por el exterior, sin apenas arriesgar en pases difíciles.

Imagino que tras unos meses sumando bastantes minutos alternando el puesto de base y el de escolta y demostrando todo lo que puede hacer, si además hace un poquito de pesas, cuando tenga un entrenador con algo de sesera, ya sea en los Memphis, con o sin Iavaroni, o en otro sitio, volverá a su puesto natural, que es el de escolta, pero mientras tanto creo que ofreciéndose para jugar de base podría ser la solución.

Pero, vaya vd. a saber, que los de la NBA están tan pagados de sí mismos, incluídos los entrenadores, que se permiten el lujo de despreciar a jugadores como Jasikevicius y quedarse tan panchos.

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