28 mar. 2008

El Polaris a tiro de piedra de la permanencia tras victoria con remontada al León

Adiós a los nervios. Con la agónica victoria que en la noche de ayer cosechó el Polaris frente al Baloncesto León el equipo de Hussein ha dado un gran paso hacia la permanencia en la ACB, de la que sólo una debacle le apearía, pues ahora son cuatro los partidos de ventaja con los que cuenta con el León y tres con el MMT Estudiantes. Pero para conseguir la victoria el Polaris tuvo que echar mano de la épica y lograr una remontada de 12 puntos a través de sus jugadores reservas. Faltan siete partidos para finalizar la liga, lo que hace que el León sea virtual equipo LEB y que el MMT Estudiantes pueda decir lo mismo en las próximas jornadas.

Urtasun fue el primero en hacerle daño a la defensa murciana, logrando anotar y sacar faltas. La defensa leonesa supo desde el inicio cómo parar la conexión entre Thomas y Triguero, neutralizando al pívot y logrando hacerle perder balones al Polaris, que tuvo que pedir su primer tiempo muerto para desbloquear el ataque murciano, que sólo había sido capaz de anotar seis puntos en los primeros ocho minutos.

Con Kammerichs en pista y Roe asumiendo la responsabilidad ofensiva el Polaris fue algo más resolutivo y supo jugar a mayor ritmo, lo que le ayudó a impedir que el León cobrara ventaja en el marcador al finalizar el primer cuarto (15-18).

Subir el ritmo de partido le vino algo mejor al Polaris. Roe y Hunter anotaban, mientras Urtasun y Bulfoni daban la réplica por parte de los visitantes amparados en su acierto en el tiro exterior. El paso por el banco de Roe y Hunter limitó la fluidez anotadora de los de Hussein, quienes tuvieron que tirar del coraje de Kammerichs para mantenerse a flote y correr a la menor oportunidad, aunque no consiguieron ponerse arriba en el marcador durante toda la primera parte (34-37).

Los tres puntos de desventaja polarista se convirtieron en 12 en un santiamén (36-48) nada más iniciarse la segunda parte, en la que el equipo murciano salió sin ideas y falto de intensidad, más parecido al frágil de los desplazamientos que al poderoso de casa. El León se creció, signo de lo cual es el lujo que se permitió Urtasun de lanzar un triple desde más de ocho metros con toda tranquilidad y sin oposición. Un tiempo muerto de Hussein logró parar momentáneamente la sangría. En el ambiente empezaba a mascarse olor a final, situación en la que los leoneses llevan jugando media temporada, lo que les hizo no perder el ánimo en ninguna parte del partido. El Polaris apelaba a la defensa total y casi a la épica en busca de la remontada, pero a duras penas lograba recortar unos pocos puntos de ventaja a su rival, que no estaba dispuesto a irse tan pronto a la LEB y luchaba hasta la extenuación, sin echar en falta a su mejor jugador, Hughes, lesionado y baja para este partido. Se iniciaba el último cuarto con la losa de ocho puntos de desventaja para los polaristas (43-51).

El equipo local apostó por poner todas las cartas sobre la mesa y lanzarse a defender con todo su arsenal usando los jugadores de banquillo, lo que le permitió un acercamiento a cinco puntos (46-51) que se mantuvo durante varios minutos, sin que ninguno de los dos equipos lograra anotar. Un poderoso mate de Kammerichs en penetración situó a su equipo a tan sólo un punto de desventaja (50-51) y puso a la grada en pie a falta de poco más de cinco minutos para el final del ecuentro. Pero ya se llevaban disputados muchos minutos de partido y el Polaris seguía sin ponerse por delante en el marcador. Faltaban cuatro minutos cuando lo consiguió, merced a un triple de Robles (55-53). El pundonor de Fajardo se sumó al trabajo de Kammerichs en estos últimos minutos, en los que el marcador se movía en un pañuelo y los corazones de los al borde del infarto. Último minuto. Thomas puso de nuevo a su equipo por delante con un lanzaminento de cinco metros (60-59), pero dos tiros libres de Jackson le dieron la réplica. Dos libres de Kammerichs y una falta en ataque de Urtasun situaron al polaris en disposición de hacerse con partido, con un punto de ventaja (62-61), posesión de balón y 30 segundos de partido por disputarse. Thomas penetró a falta de nueve segundos y recibió falta de Jackson. Pero el base falló el segundo de sus lanzamientos y permitió que el León dispusiera de un último intento de lanzamiento triple que falló Bernabé prácticamente con la bocina.

No fue un buen partido el del Polaris, pero la victoria vale su peso en oro y sitúa al equipo de Hussein en una posición de tranquilidad para afrontar el último tramo de la liga sin demasiadas complicaciones y con la permanencia a tiro de piedra. Pese a ello, parte de la grada pidió la dimisión del técnico grancanario.

LA CLAVE

La remontada del Polaris echando mano de sus reservas tras un desastroso inicio de la segunda parte que le colocó con 12 puntos de desventaja.

LA FIGURA

Kammerichs. El argentino puso en la pista todo su pundonor para hacerse con todos los rebotes y defender con rabia.

17 mar. 2008

De pitidos y líneas editoriales


Varias son las cosas relacionadas con el Polaris que me han molestado últimamente. Bueno, en realidad, una me ha molestado y la otra me ha entristecido.

Lo que me ha entristecido es comprobar los kilates de la afición polarista. Aunque hay un núcleo duro de oro en esa afición, los que no fallan año tras año, en LEB o donde sea, hay otros que se mezclan entre los verdaderos aficionados que no son tan brillantes. La afición es soberana, vale, pero se supone que un aficionado que se precie de serlo, aún teniendo pleno derecho a hacerlo, no le silba a sus jugadores, ni a los mejores ni a los peores, ni siquiera en los peores días de los peores jugadores. La razón es muy sencilla: los jugadores son los que han de sacar el equipo adelante les guste o no. Y los jugadores son personas que hacen una actividad de alta precisión en la que tiene que meter una pelota de 24 cm de diámetro dentro de un aro de 45,7 cm desde cierta distancia y con cinco tiacos que van a hacer lo posible para evitarlo. Un alto nivel de presión o de nervios a la mayoría de los jugadores les hace disminuir su precisión de cara al aro, y eso puede traducirse en consecuencias fatales para los resultados de ese equipo, especialmente cuando éste aún lucha con opciones de lograr sus objetivos.

Por eso, por muy mal que lo haga un jugador, lo último que contribuirá a que mejore su resultado es que la afición le silbe al jugador local, especialmente si ése jugador es, como ocurrió esta semana con Triguero, el jugador más importante del equipo. Y menos aún si además de silbar al mejor jugador del equipo local se aplaude al visitante, especialmente si éste no hace nada del otro mundo que merezca tales aplausos.

Y eso es lo que pasó esta semana en el partido del Polaris contra del DKV Joventut. Puedo entender que una afición que se deja las palmas aplaudiendo a su equipo tenga la elegancia de aplaudir también algo excepcional salido de las manos del rival. Pero ayer el DKV no fue tan excepcional como acostumbra. Concretamente sólo recuerdo tres acciones dignas de aplauso, y una de ellas seguramente pasó desapercibida para todos menos para los que estábamos justo enfrente de donde ocurrió. Me refiero a un gesto técnico que no había visto en mi vida, y que hizo un chico de 17 años. Ricky se fue al suelo persiguiendo un balón y, sabedor de que este año están muy pejigueras los árbitros con los pasos por arrastrar el cuerpo por el suelo, hizo lo único que se podía hacer para salvar ese balón sin recibir la señalización de pasos. Al llegar a la altura de la bola Ricky le dió un golpe seco hacia abajo y levantó de inmediato la mano, de forma que la pelota quedó inmóvil mientras él aún se deslizaba medio metro más por el suelo, para a continuación recoger la pelota y salvar la posesión. Es fácil de decir, pero estoy hablando de una acción saltando a por un balón y arrastrando por el suelo al tiempo. Las otras dos acciones fueron un mate y un triple imposible de Rudy. Pero por lo demás el partido del Joventut no fue de los de enmarcar, aunque sí suficiente para pasarle por encima al Polaris en cuanto pisó el acelerador a tope.

La otra cosa que me resultó ligeramente molesta, aunque tal vez debería decir que la sensación era entre molesta y cómica, es que me dijeran desde el club que en el periódico con el que colaboro, La Opinión de Murcia, tenemos una línea editorial contraria al club. La parte cómica es que dijeran que tenemos línea editorial cuando los que escribimos de baloncesto en ese periódico somos unos cinco o séis individuos que prácticamente no nos vemos ni hablamos entre nosotros. Vamos a ver, no digo que no nos hablemos entre nosotros por estar peleados o algo así, todo lo contrario, sino que la mayoría somos colaboradores y sólamente coincidimos en el partido cada 15 días y luego vamos cada uno a nuestra casa, la mayoría, o a la redacción, los menos, a escribir lo nuestro. Vamos, que no tenemos ocasión de ponernos a pensar demasiado en si tenemos que estar de acuerdo en algo de lo que escribimos, simplemente a los colaboradores nos buscan porque nos interesa el baloncesto y, eso supongo, piensan que algo entendemos de ello, pero no porque tengamos un carné pro-tal o anti-cual. Vamos, como si esto fuera la guerra de intereses político-mediáticos entre El País y El Mundo. De risa.

La parte molesta es que se atrevan a decirnos una sola palabra al respecto de la supuesta línea editorial. No la hay, pero aunque la hubiera quien último puede tener algo que decir ahí es precisamente el club. Los medios no tienen porqué apoyar ni ir contra el club de la región, simplemente contar lo que pasa y, en su caso, opinar libremente, como dice la Constitución Española en su artículo 20. No obstante, pese a todo, es normal que los medios locales se porten bien con el equipo de la región, ya sea por cariño o por lameculismo. En mi caso nadie habrá leído una mala palabra dirigida a algún jugador, más allá de la aséptica descripción periodística de su bajo o muy bajo estado de forma. Más bien al contrario, cuando tengo ocasión para ello soy generoso con el adejtivo hacia los jugadores y su juego. Otra cosa es que cada uno por nuestra cuenta estemos de acuerdo en algo concreto. Eso, más que línea editorial, en todo caso sería una cosa más o menos evidente que cae por su peso.

Ahora, otra cosa son el entrenador y los directivos. Ahí sí que no soy condescendiente. Aunque el entrenador también se puede ver influenciado por la presión y tiene que tomar muchas decisiones, ello nunca es comparable al número de decisiones y nivel de precisión que requiere jugar al baloncesto como jugador. Y bueno, de los directivos, eso sí que es otra historia. A un directivo no sólo no le perjudica la crítica atinada, sino que si ésta es realmente atinada, será un acicate para que enderece el rumbo de sus decisiones equivocadas y termine beneficiando al club. Y en eso sí que me pueden haber leído ataques más o menos duros, pues a los jugadores que saltan a la pista no les afecta en el rendimiento que los periodistas y similares digamos, por ejemplo, que unos señores con corbata están haciendo lo contrario a lo que deberían en la política de entradas y abonos. En cambio, sí que podría ayudar a que los señores dirigentes se bajaran del burro, o salieran del error o la prepotencia (según el caso), cosa que terminaría beneficiando al equipo, que es lo que se supone que tienen que hacer ellos. Pero claro, la tendencia habitual es confundidr el ataque a las decisiones equivocadas de una persona con los ataques al club. No, no es lo mismo.

Bueno, les dejo, que aunque soy colaborador y escribo en mi casa tengo que reunirme ahora con la redacción de deportes para planificar a conciencia los futuros ataques al Polaris, que es con lo que nos ganamos la vida.

9 mar. 2008

Futuribles para Pekín: Ricky, Sonseca, Trías y... Gabriel

Son varios los jugadores que este año están llamando a las puertas de la selección. Pepu Hernández no podrá seguir manteniendo exactamente el mismo conjunto por tercera vez consecutiva, ya toca hacer algunos cambios, empujados desde dentro y desde fuera.

Desde dentro porque al menos dos jugadores de los del Mundial y el Europeo no parece que repitan por falta de minutos: Sergio Rodríguez y Garbajosa. El primero no juega por decisión técnica y el segundo por su ya larguísima lesión con el paréntesis del europeo y unos partidos de temporada con Toronto. El problema de Pau puede ser precisamente lo contrario, pues lleva camino de hacernos disfrutar mucho antes de la cita veraniega.

Desde fuera también hay presiones para abrir la puerta, pues lo de Ricky ya no es una sorpresa para nadie, y está siendo con diferencia el mejor base de la ACB y uno de los cinco mejores jugadores de esta temporada. Los demás no empujan tanto, pero alguno que otro ha pegado un subidón tremendo, como Hernández Sonseca y Trías, aunque en circunstancias normales éstos no tendrían cabida en esta selección.

Pero pueden ser unos cuantos más los cambios. Es casi seguro que Sergio y Garbajosa no estarán, y como Pau Gasol tenga que jugar muchas rondas de play-off lo mismo no está tampoco en condiciones de estar, y visto el nivel al que están jugando ahora los Lakers la cosa apunta a que Pau va a terminar muy feliz pero muy cansado este año. Además, Berni Rodríguez tampoco está este año tan fino y, crucemos los dedos, aún podría llegar alguna lesión de alguno.

Eso nos deja al menos tres plazas, para un base, un alero (escolta) y un pívot (un cuatro).

El hipotético hueco del base no me preocupa, pues Ricky está ya perfectamente capacitado para jugar con los mejores del mundo pese a sus 17 años. En su defecto, Raül López lo podría hacer perfectamente bien. Me parece una falta de respeto oir por ahí, como esta misma mañana a los comentaristas de La 7, decir que Raül no aguantaría jugar un partido al día. ¿Qué pasa, no entrena a diario? ¿Que los enternamientos del Real Madrid son una pachanga?. Creo que las lesiones han limitado su carrera, pero más bien por el tiempo perdido y por la pérdida de capacidad física, que no por impedirle mantener un ritmo de juego. No obstante, creo que ya no será el jugador que parecía que iba a ser, pero sí un jugador que puede estar entre los doce olímpicos.

Me preocupan más los otros dos puestos. El de escolta está perfectamente cubierto con Rudy y Navarro, pero no tanto el de tres. Jiménez parece un pelín menos en forma que en sus mejores tiempos y Mumbrú no es tan tirador como nos gustaría. Por tanto, haría falta un quinto alero capaz de jugar puntualmente de tres y aportar en ambos lados de la canasta. Claver no termina de explotar, a San Emeterio no lo veo echando ratos en el puesto de tres y tampoco lo veo a un nivel tan alto como para sacar a Berni. Sergi Vidal tampoco ha jugado tanto este año como para dejarme claro que puede estar, y encima se ha vuelto a lesionar justo cuanto estaba en su mejor momento. En fin, que tenemos un problemilla para completar la rotación de aleros. Por otro lado, sería fantástico poder jugar con Navarro y Rudy a la vez si los rivales no cuentan con un tres demasiado fuerte, pero el bajón ofensivo al llegar las rotaciones podría ser demasiado notorio.

Para el puesto de pívot, aunque es un nombre que no he oído nombrar a casi nadie, a quien más veo supliendo el rol de Garbajosa sería a Germán Gabriel. El tiro de tres puntos del malagueño y sus movimientos de pies son de lo mejor que se ha visto en los pívots españoles. Su problema también es conocido: defiende más o menos tanto como lo haría yo. En cuanto a rendimiento, máxime tras quedarse a las puertas en el Europeo y su evidente mejoría en los últimos años, el elegido debería ser Trías, pero su forma de juego no tiene nada que ver con la del falso cuatro, pues desde fuera no tira una (cuando jugó en Murcia tiraba triples y metía de vez en cuando, pero parece haber renunciado a esa posibilidad). Otros nombres que quedan por ahí serían el de Hernández Sonseca, pero aunque está haciendo una gran temporada es un cinco, con lo que su participación sólo la veo si el mayor de los Gasol no pudiera acudir.

Mi querido Weeble apuntaba el nombre de Salva Guardia. Es un tipo que me gustaría mucho para mi equipo, pues hace de casi todo, pero creo que no tiene nivel como para esta selección y, además, va teniendo una edad, cosa que no le incapacita para estar, pero convocarlo sin prácticamente experiencia anterior en la selección mandaría un triste mensaje a los jóvenes que deberían aspirar a llegar a vestir algún día la camiseta de la selección absoluta.

¿Qué nos queda?:

¿Fran Vázquez?. Una lástima que se esté desperdiciando este jugador. Tiene unas condiciones envidiables para el baloncesto pero lleva varios años empantanado.

¿Juanjo Triguero?. Hasta hace un mes hubiera refrendando su candidatura para estar, al menos, en una primera lista de 16 si hay bajas en el juego interior, pero con el bajón que lleva parece ya descartado. El mejor Triguero que hemos visto hasta ahora podría ser una gran ayuda defensiva en momentos puntuales. Su capacidad de intimidación, capacidad atlética para la defensa y rebote le podrían haber metido en la lista en condición de especialista, pues está claro que su limitado juego ofensivo compromete seriamente su aportación anotadora a nivel de selección. Pero si no vuelve a ser el de inicio de temporada está claro que sus opciones serían nulas.

En fin, queda mucha liga aún (en ACB y la NBA), pero a tan largo plazo y con los datos que tengo hoy día yo apostaría por estos 12:
  1. Calderón
  2. Cabezas
  3. Ricky Rubio
  4. Navarro
  5. Rudy Fernández
  6. San Emeterio
  7. Mumbrú
  8. Jiménez
  9. Germán Gabriel
  10. Felipe Reyes
  11. Hernández Sonseca
  12. Marc Gasol
Ahora que veo el cuarteto de pívots... me falta dureza, aunque de talento ofensivo va bien. En fin, ya revisaremos periódicamente el tema, pero sin Pau ni Garbajosa no me ilusiona tanto. A ver si alguno de los dos puede estar.

1 mar. 2008

El Polaris mide su potencial en casa contra el Kalise Gran Canaria, un candidato a no pasar apuros

Polaris: Thomas (13), Hunter (9), Risacher (10), Roe (23) y Triguero (5).
Banquillo: Gavel (4), Robles (6), Marco (8), García (14), Opacak (55), Kammerichs (15), Fajardo (12).
Entrenador: Manuel Hussein

Kalise Gran Canaria: Norris (13), Guerra (11), Moran (20), Caner-Medley (22), Savané (7)
Banquillo: David (9), Pérez (14), Freeland (19), English (23), Baldo (25) y Fernández (34)
Entrenador: Salva Maldonado
Árbitros: de la Maza, Fernández Giménez, y Sacristán
Tras dos semanas jugando fuera de casa vuelve el Polaris al Palacio de Deportes con el Kalise Gran Canaria como rival (12:30 h. La 7). Ambos equipos se mueven en la parte templada de la tabla, aunque los isleños cuentan con una victoria más que el equipo murciano. Como ya viene siendo habitual, para el Polaris el partido tiene un punto más de trascendencia de lo que sería deseable, ya que ha demostrado con creces que es prácticamente incapaz de ganar fuera de su cancha y, además, en este caso se trata de un rival directo, si es que aún puede el equipo de Hussein considerarse candidato a finalizar la temporada en el grupo de los que no sufren en las últimas jornadas.

Sólo Marco Gaona no estará a disposición de Hussein, pues esta semana se resintió de los problemas musculares que arrastraba. El resto de la plantilla polarista estará disponible para este choque, aunque Triguero tuvo ciertos problemas con una gripe. La principal duda del Polaris no tiene que ver con la enfermería, sino más bien con el diván, ya que habrá que comprobar si los dos últimos desplazamientos consecutivos, saldados con derrota y pésima actuación, han dejado secuela psicológica en los jugadores o si éstos se mostrarán como el equipo sólido que suelen ser en el Palacio de los Deportes de Murcia, escenario en el que esta semana no ha podido entrenar con regularidad el Polaris debido a los compromisos de campaña electoral que han tenido ocupado el recinto.

En algunos aspectos del Kalise Gran Canaria tiene paralelismos con el Polaris, además de estar cerca en la clasificación y contar con presupuestos de gama media-baja. Ambos conjuntos cimentan sus éxitos en sus actuaciones en casa y pasan muchos apuros jugando fuera. Sin embargo, el equipo insular viene de cosechar su primera victoria fuera de casa, contra el Cajasol, aunque perdió en su feudo un partido de los que suele amarrar, contra el Pamesa.

Otra preocupación del Polaris debe ser el bajón de algunos jugadores, como Thomas y Triguero, auténticos puntales del equipo murciano en la primera vuelta, o la casi desaparición de Gavel, que parece haber ido a menos esta temporada pese a contar con más experiencia. Roe no se ha llegado a mostrar como un jugador sobre el que centrar el juego, aunque no parece que viniera con ese rol, pero sí con el de mejorar sustancialmente la aportación de su antecesor Reiner, ahora enrolado en la Bundesliga.

La victoria ante el Kalise Gran Canaria daría al Polaris una gran dosis de tranquilidad, especialmente si también le ganara el basketaverage, situado en 16 puntos para los grancanarios, pues le espera al Polaris un mes complicado con el TAU, DKV y Real Madrid como rivales.

Kalise Gran Canaria. Un modesto que exprime su potencial
LAS CLAVES
Pulsar la tecla de ‘local’. Si se tiene en cuenta sólo los partidos de casa el Polaris es un equipo excelente, pero tras dos partidos jugando fuera y fatal hay que cerciorarse de que el interruptor vuelve a su sitio, a modo ‘local’.

Recuperar a Thomas y Triguero. El base y el pívot cuajaron una excelente primera vuelta, pero parecen haber entrado en el habitual bache de media temporada. Sin embargo, no puede hacer grandes cosas este Polaris sin estos dos jugadores.

No dejar correr al Gran Canaria.
Cuando los de Maldonado consiguen hacer buenas defensas y correr se convierten en un equipo peligroso que puede romper el partido en pocos minutos. Los de Hussein deberán contener esos arranques canarios.
Si hay algo reseñable en el Kalise Gran Canaria es su capacidad de rentabilizar al máximo presupuestos modestos, consiguiendo año tras año partir con pocos recursos financieros para conformar una plantilla y terminando siempre en la zona intermedia de la tabla, coqueteando siempre con los los play-offs. Con esos mimbres no le queda otra al equipo grancanario que aprovechar las ventajas del trabajo en grupo, y eso es algo que hacen muy bien. Este año no ha realizado muchos cambios respecto a la pasada campaña, sólo un par, incluyendo el cambio sobre la marcha de Massie por Caner-Medley, un ala-pívot norteamericano que parece ir entonándose en los últimos partidos.

Esta mañana se juntarán en el Palacio de Deportes el equipo con peor tiro de tres puntos, el Polaris (30%), con el que menos acierta en lanzamientos de dos puntos, el Kalise Gran Canaria (apenas un 48%), lo que augura un tanteador bajo y muchos rebotes por ambos equipos, pues ambos equipos aúnan esos bajos porcentajes en el tiro con una buena defensa.

El jugador más decisivo de los grancanarios sigue siendo el hispano-senegalés Savané, quien con sus más de 10 puntos y 6,5 rebotes es el decimotercer jugador más valioso de la liga, con un promedio de 14,6 puntos de valoración. El escolta norteamericano English es el segundo puntal de los de Maldonado, un jugador con una gran facilidad para el lanzamiento de tres puntos que promedia 15,4 puntos.

La pareja de bases del Kalise repite del año pasado. Son Norris y Fernández. El norteamericano está jugando este año ligeramente mejor que la pasada campaña, lo que ha repercutido en que Fernández haya perdido algo de protagonismo en su segunda campaña en la ACB.