2 oct. 2010

La mala defensa del CB Murcia le causa el primer disgusto en LEB Oro

(CB Murcia 83 - 87 Breogán de Lugo) Estadísticas del partido

El partido que enfrentó al CB Murcia con el Leche Río Breogán parecía ponerse rápidamente muy favorable para el CB Murcia. Dos triples y una canasta de dos puntos de Robles casi consecutivos permitía a los de Luis Guil marcar las primeras ventajas en el marcador gracias a un alto acierto anotador, que no a una gran defensa, a la postre clave de un partido en el que el CB Murcia se fue a los 83 puntos sin que eso le sirviera para ganarle el partido a un Breogán de Lugo que supo remar a favor de la corriente cuando los locales y las circunstancias les fueron propicios.

Traspieses y el tiempo muerto fantasma


El CB Murcia ha sufrido el primer traspiés de la temporada, y no me refiero al gesto técnico consistente en dar los dos pasos de penetración a canasta realizando el primero de los dos apoyos finales con el mismo pie que se ha realizado el anterior apoyo, sino a una metáfora del mal arranque liguero del CB Murcia en LEB Oro. Pese a que hay varias claves menores del partido, la explicación fundamental a derrota del CB Murcia hoy ha sido su indolencia defensiva. Dejarse anotar 87 puntos en esta LEB Oro es darle demasiadas facilidades al rival. Aquí las figuritas se estrellan, y los éxitos los logran los equipos capaces de ponerse el cuchillo entre los dientes y dejarse el alma en defensa. No hay otra.

No obastante, algunos aspectos han ayudado a concretar ese traspiés, pues un par de detalles son suficientes para decantar la balanza a un lado u otro. Dos malas decisones de Jasen han comprometido el partido. Una de ellas una protesta airada ante una falta no señalada y la otra una absurda falta innecesaria ya en bonus dentro del último minuto. El otro punto clave ha estado en el lío montado en torno a un tiempo muerto fantasma que la mesa le ha endosado a Luis Guil y que terminó derivando en una técnica al entrenador del CB Murcia, un tiempo muerto no utilizado y llegar al último cuarto del partido con sólo un tiempo muerto disponible. Desde el banquillo murcianista juran y perjuran que la explicación que dio la mesa fue que el tiempo muerto lo había solicitado un jugador, cuando parece claro que en la mesa de anotadores deben conocer perfectamente el artículo 18.1 del reglamento, que dice: "Un tiempo muerto es una interrupción del partido solicitada por el entrenador o el entrenador ayudante". Surrealista.

Al menos parece que todos tenemos claro, incluido Luis Guil, como se deduce de sus declaraciones en rueda de prensa, que o se defiende de verdad o este equipo no podrá cumplir el objetivo de retornar a la ACB. Vamos, defendiendo así, ni-de-co-ña.

La tibieza de la defensa murcianista evitaba que pese al acierto en ataque los jugadores de Luis Guil no marcaran diferencias significativas ni fueran capaces de romper el partido que en el tercer cuarto empezó a decantarse del lado de los gallegos. Si durante el arranque de partido fue la anotación de Robles la que sostuvo al equipo fue Faverani (23 puntos) quien tomó el relevo para sumar desde el poste bajo, tanto cuando se le defendía por detrás, en tres cuartos o por delante.

Hayes se echó el partido a las espaldas, no se escondió, y logró anotar en los momentos clave del partido y contribuir a que el equipo de Lugo se fuera hasta los 12 puntos de ventaja (64-76) a falta de siete minutos para el final. No funcionó la zona 3-2 ordenada por Guil, quien puso en pista juntos a Puyada, Oscar González, Dobbins y Gray para defender la subida de balón del Breogán, lo que se tradujo en la reducción de 6 puntos de desventaja en apenas medio minuto. Sin embargo, los colegiados decidieron entonces elevar el listón arbitral y las acciones defensivas del CB Murcia tendieron a traducirse durante unos minutos en falta con facilidad, lo que llevó a Coppenrath al banquillo con cuatro faltas.

La clave es la defensa, casi siempre lo es, y sólo desde la defensa fue capaz el CB Murcia de ir recortando puntos en los últimos cinco minutos de partido, hasta el punto de logar darle la vuelta al partido a falta de un minuto, situando en el electrónico un 80-79 para el CB Murcia. Ya con los dos equipos en bonus Jasen tomó una decisión poco inteligente regalándole a los gallegos dos puntos de tiro libre al forzar una totalmente contraproducente falta en el medio de campo que no sólo devolvía al Breogán a la vida sino que eliminaba al argentino del partido. No fueron los únicos tiros libres que regalaría el CB Murcia en esos instantes finales, condenándose a sí mismo a sufrir la primera derrota de la LEB, una LEB en la que los del CB Murcia deberían haber aprendido la lección de que sin defender como si fuera la vida en ello no se puede hacer gran cosa en el baloncesto, y menos aún en LEB Oro.

Fotografía gentileza de Efedos/Javier Bernal