18 ago. 2011

UCAM Murcia 2011/12. Equilibrio, calidad y compromiso: un equipo de verdad

Franch haciendo un mate. Foto Luis F. Boo
Con el fichaje, o refichaje, o repesca de Franch, el UCAM Murcia (me costará acostumbrarme al nombre, que yo soy de la UMU de toda la vida) se puede considerar cerrada la plantilla del CB Murcia. Una plantilla que, a priori al menos, parece aunar equilibrio y talento.

El tiempo, los partidos, y el calendario (ojo al arranque y a los nervios de las primeras semanas con este calendario tan complicado) pondrán las cosas en su sitio, pero para un club como el murciano me parece una plantilla muy interesante.

La plantilla tiene calidad, pero creo que ese no será su principal valor, sino el hecho de que parece muy equilibrada en muchos factores que han de complementarse en una plantilla para lograr un equipo. Hay mucho jugador español, eso suele ayudar a conformar grupo, a lograr un alto nivel de compromiso, y parece que con los españoles  que se ha fichado ese perfil se cumple a la perfección. Se complementa el virtuosismo con el músculo y el trabajo, la experiencia con el empuje de la juventud, son bastantes los jugadores que llegan en una edad excelente para el baloncesto, en plenitud de su carrera y con recorrido por delante (la media de edad es de 28 años y seis jugadores están entre los 26 y 28 años).

Quizá los puestos más ilusionantes son precisamente los más complicados de conformar en todos los equipos del mundo: los jugadores altos.  Hay músculo y juego cerca del aro (especialmente con Agustin), calidad (Sekulic), tiro y versatilidad (Kurz y Barlow si juega minutos de ‘4’). Para completar el plantel está Rejón, en principio llamado a jugar pocos minutos, pero un gran trabajador para los entrenamientos, algo que mucha gente no valora lo suficiente. Es ciertísimo eso de que se juega como se entrena, y aunque Rejón no juegue apenas su trabajo será muy importante en el trabajo diario y, por tanto, en la intensidad del equipo en general.

Los aleros y escoltas también se caracterizan por su versatilidad, con Miso, Grimau y Barlow llamados a jugarse la mayoría de minutos entre ellos, los tres capaces de jugar en dos puestos. Miso básicamente es un escolta que puede echar una mano en el puesto de base y que tiene un gran tiro de tres puntos, Grimau puede jugar en los puestos de escolta y alero, jugador completo sin ser un especialista en nada, comprometido, batallador, buen defensor y capaz de postear, tirar o penetrar según haga falta. Barlow es un excelente tirador que ayudará en defensa y puede alternar los puestos de tres y de cuatro abierto gracias a su altura y calidad.  Habrá que ver si Jasen sigue creciendo en su juego y es capaz de ganarse minutos de juego. Sergio Pérez sí que parece destinado a tener un papel muy secundario, aunque su capacidad de hacer grupo y su buen tiro de tres puntos le podrían situar en pista en momentos puntuales.

El puesto de base también parece bien cubierto con Rivero y Franch, dos jugadores muy complementarios. Rivero va justito de físico para ACB pero es un buen director de juego, veterano, con un tiro exterior aceptable. Esas características se complementan a la perfección con las de Franch, un jugador joven con un juego en progresión evidente, muy potente para defender y penetrar, bueno en el juego de pick&roll, que puede tirar tras bote, aunque ha de mejorar su tiro de tres puntos. Ya jugó 17 minutos por partido la pasada temporada en el Joventut y este ya podría ser su año, aunque siempre es un riesgo dejar la manija del equipo en un jugador de 20 años. Pero algún riesgo habría que correr, digo yo. Además, con un contrato de tres años parece que la operación gerencial parece bien enfocada, con una proyección previsible de un primer año interesante pero con altibajos, un segundo año excelente y traspaso para hacer caja al tercero, que este es un club pobre y hay que buscarse la vida.

Repite el equipo técnico con Luis Guil a la cabeza, ayudado por Chus Lázaro y Xavi Sánchez. Parece que esta plantilla le encaja como anillo al dedo al técnico y el juego que le gusta realizar, lo que implica muchísimas situaciones que se resuelven en llegar jugando, para lo que hace falta gente que sepa y le guste correr y usar la cabeza al tiempo. A Guil le gusta tener jugadores polivalentes, como es el caso, capaces de jugar indistintamente pick&roll o pick&pop (bloquear y abrirse para tirar), que sepan aplicar su juego por conceptos y aprovechar cada oportunidad de tirar, incorporando un gran arsenal táctico tanto defensivo como ofensivo, algo que no todos los jugadores son capaces de asimilar.

Puestos a poner algún pero, o simplemente duda, se me antojan tres pequeños problemas latentes. Uno tiene que ver con la juventud de Franch en un puesto tan vital como el de base, la irregularidad propia de su edad podría ser un problema en determinados partidos, pero es un riesgo que hay que correr.

En los puestos exteriores tal vez se pueda echar de menos en algún momento un escolta capaz de fabricarse tiros desde la nada, algo decisivo en algunas fases de partido, especialmente en segundos finales complicados. Sin embargo, este problema creo que se compensa con el perfil trabajador y comprometido de los escoltas y aleros.

El tercer problema latente que veo no tiene que ver con el equipo, sino con el calendario, un calendario muy complicado de inicio, de esos que fácilmente te ponen en la cola de la tabla con varios partidos seguidos perdidos y alguna paliza de por medio,  situación propicia para hacer aparecer los nervios y las dudas. Será fundamental que el equipo (y la directiva) tenga la suficiente entereza mental para, si no vinieran bien dadas contra los equipos grandes que tocan al inicio de temporada, ser capaces de encontrar su momento con naturalidad y sin quedarse tocados en ese inicio.

Evidentemente, todo lo dicho son conjeturas. Parece que hay mimbres para construir un buen equipo, un buen conjunto, compensado, cohesionado, unido y con los roles claros y bien asumidos. Pero cada temporada y cada equipo es un mundo y nunca se sabe si esos jugadores llamados a compenetrarse a la perfección finalmente encajarán o no, aunque parece que de momento se ha hecho un buen trabajo en la confección de la plantilla. Una plantilla que promete convertirse en un grupo que aúne calidad, intensidad, fortaleza, ilusión y compromiso. Es decir: un equipo de verdad.

Este texto también se publica en los blogs de La Opinión de Murcia