31 dic. 2011

La foto del año: la redención de San Emeterio

Llevaba San Emeterio un triste 0/9 en tiros de dos puntos, fallando canastas increíbles bajo el aro. La derrota de la semana pasada en Miribilla le había dejado otro mal sabor de boca en forma de derrota y de mala actuación personal. El esfuerzo y trabajo de San Emeterio no se estaba viendo recompensado. Su cara era todo un poema de tensión y rabia contenida cada vez que una cámara enfocaba su rostro mientras bajaba a defender. Bilbao Basket llevaba camino de hacerse de nuevo con la victoria.

Pero San Emeterio no es de esos jugadores que se venga abajo porque las cosas le salgan mal. No es de los que baja los brazos, no deja de defender si en ataque no está fino. Al contrario, San Emeterio es el ejemplo claro de la filosofía Baskonia: trabajo, trabajo y más trabajo. Y a base de trabajo y de esfuerzo, pese al desacierto, San Emeterio siguió esforzándose por ayudar a su equipo a conseguir la victoria, luchando por cada bola, bajando como loco a defender a cada balance.

El deporte a veces es cruel y no brinda recompensa al buen trabajo. El baloncesto es un deporte donde uno de los dos equipos ha de perder y no siempre su trabajo ha sido claramente peor que el del rival. Pero también el baloncesto a veces te brinda la ocasión de en apenas dos segundos redimir las penas anteriores. Tanto lucharon San Emeterio y los suyos por no dar por perdido el partido que llegaron a los últimos segundos de partido con una última pequeña opción de victoria. Con dos puntos abajo en el marcador, apenas un segundo por jugarse, y en una posición no demasiado cómoda llegó esa última bola a las manos de San Emeterio, en la esquina. Sin tiempo ni para pensar lanzó un triple como pudo, apuntando como buenamente fue capaz. El balón voló mientras el tablero se enrojecía y la bocina ahogaba el clamor del público de Miribilla.

Segundos después San Emeterio corría hacia ninguna parte, gritando de pura rabia contenida, y se lanzaba al parket como si de una piscina se tratara, secundado por sus compañeros. Su cara era todo un poema extático. El éxtasis en la cara de San Emeterio es todo un símbolo de esa recompensa al sacrificio y al esfuerzo. Pero para lograr esa imagen había que estar allí con una cámara preparada y los reflejos en su punto. Y Aitor Bouzo lo estuvo. Corrió desde la otra canasta, que es donde le pilló en ese momento, preparando el disparo al tiempo que se echaba al suelo para tener el ángulo correcto, la distancia precisa. Y gracias a eso consiguió la que creo que es la mejor foto del año en la liga Endesa ACB.

La redención de San Emeterio (Foto: Aitor Bouzo / Efedos)
En el caso de que esta no sea la mejor foto del año, al menos es una foto que cuenta una gran historia, la de un chaval que ha logrado lo que tiene a base de trabajo. Recordemos que cuando llegó a Vitoria ni siquiera era la primera opción de Ivanovic para el puesto de alero. Pero el santanderino siguió trabajando y esforzándose en cada entrenamiento, en cada minuto disputado. Ahora no sólo es fundamental en el Baskonia, sino el actual MVP de la liga, sin llegar a ser un prodigio técnico, lo cual sólo se explica a base de trabajo y esfuerzo. Lo decía el propio Ivanovic al terminar este partido: "El deporte no es mundo para blandos, solo para fuertes".

Y respecto a la foto, pues lo que decía Robert Cappa: si la foto no es suficientemente buena es porque no estabas suficientemente cerca. Y está claro que en este caso Aitor estaba lo suficiéntemente cerca como para tomar esa gran foto.

Más de una vez hemos debatido a varias bandas (con Aitor Bouzo y Javier Bernal, ambos socios de la agencia EFEDOS) que el valor de una foto depende mucho del punto de vista. Ellos dos son fotógrafos muy perfeccionistas, tanto que a veces les recrimino cariñosamente el que por tanto cuidar la técnica fotográfica corren el riesgo de olvidarse de lo que para mí (como periodista) es lo más importante: contar la historia. Hay momentos en los que lo más importante no es la técnica sino el disparar en el momento justo desde el sitio preciso para contar la historia importante.

Está claro que en este partido la historia más importante estaba en la cara de júbilo cuasi extático de San Emeterio tras lograr el triple que le daba la victoria a su equipo y le redimía de su desacierto anterior. Y está claro también que Aitor estaba en el sitio justo y el momento preciso para contarla. ¡Enhorabuena!.

1 comentario:

supersalvajuan dijo...

Sólo se puede mejorar. Esa es la esperanza.