11 may. 2014

Jugar con tres defendiendo y dos "delanteros"/"palomeros" ¿Innovación?

En la mañana de ayer me desplacé a Caravaca para ver la F4 cadete y en un momento dado de la segunda eliminatoria, entre Santo Ángel y Lorca, al inicio del último cuarto y con una amplia ventaja a favor de Santo Ángel, el entrenador de Lorca (Alejandro Moya) planteó una situación que inicialmente me pareció rocambolesca o disparatada, reflejada en la foto que acompaña a este texto (tres jugadores defienden y dos se quedan en pista delantera sin participar en la defensa), y que subí al Facebook como la cosa curiosa y fuera de lugar que estaba viendo, y más una coña que otra cosa.

Una vez leídos los comentarios suscitados por dicha foto, a raíz de los cuales varios entrenadores consideraban en serio ese acto como de innovación, e incluso alguien proponía darle el premio al mejor entrenador a Moya, creo que toca comentar con más calma y seriedad la situación.

Lo primero de todo contextualizar el partido para que se entienda mi razonamiento. No sé cómo ha entrenado Lorca últimamente ni cómo llegaba a este partido. Sí conozco que de los dos partidos contra Santo Ángel, el primero en Lorca lo perdieron de largo y el de vuelta, en Santo Ángel, lo pude ver y lo disputaron hasta muy el final, teniendo opciones serias de ganar durante buena parte del partido. Y sé que ayer Lorca hizo el calentamiento con 12 jugadores participando activamente en la rueda.

Por otro lado, Santo Ángel tiene una plantilla muy corta ya de por sí, de forma que normalmente juega con 8-9 jugadores (hay un par de chavales que prácticamente empezaron a jugar a baloncesto este año y aún no tienen nivel suficiente para jugar minutos mínimamente al nivel de sus compañeros). De esos 8-9 esta semana han perdido a tres de ellos para la semifinal, con lo que a este partido iban con 5 jugadores de los que juegan y uno que podría dar algún rato de ayuda.

En ese contexto empieza el partido por cauces más o menos normales o lógicos dadas las circunstancias. Santo Ángel empieza en individual y Lorca le ataca con bloqueos directos centrales, sin que eso les de demasiado rédito. Lorca también empieza defendiendo en individual pero no les da demasiado fruto en el marcador. Mediado el primer cuarto ambos equipos están ya defendiendo en zonas, 2-3 para Santo Ángel, que no le quedaba otra que dosificar fuerzas para intentar terminar el partido con alguna opción de victoria, y Lorca en 3-2, supongo que porque no le iba bien en individual y esperaba, como así fue, que el tiro de tres de los de Santo Ángel no entrara fácilmente.

Hasta ahí todo dentro de lo más o menos razonable en el contexto en que se desarrollaba el partido. Con la salvedad de que, y ahora ya es mi opinión, Lorca no intentó en ningún momento atacar el punto débil de ayer de Santo Ángel: el cansancio. No hubo presión ni nada que obligara a los de Santo Ángel a un esfuerzo físico extra. Pese a ello, y pese a la zona 2-3 (bastante bien ajustada por cierto) de los de David Meléndez para Santo Ángel, jugar con 5-6 todo el partido es inviable a poco que el rival te fuerce un poco el físico.

Pese a la ventaja, que en el tercer cuarto ya se iba cercana a los 30 puntos, los de Santo Ángel no las tenían todas consigo por el posible, probable e inminente desfallecimiento físico, que habría dado al traste con cualquier renta de puntos que tuviera en ese momento.

Es en ese momento (inicio del último periodo y unos t30 puntos abajo) cuando Lorca decide dejar a un jugador fijo en campo de ataque y defender sólo con cuatro, y a las pocas jugadas, dos jugadores fijos en campo de ataque y defender sólo con tres jugadores. Y ésa es la cuestión que varios entrenadores han considerado una interesante innovación táctica. Yo, personalmente, no la veo, y mucho menos en este contexto. Me explico.

El contexto es que Santo Ángel físicamente no tiene de dónde sacar pues está jugando todo el rato con 5 jugadores y uno que echa unos minutejos de ayuda. En mi corto entender la lectura de partido óptima es reventar físicamente a Santo Ángel en la primera parte y tratar de remontarle en la segunda aunque antes te haya sacado una gran ventaja mientras tuvo fuerzas en las piernas.

Por tanto, si se te van en el marcador y tienes que meter alguna solución táctica, en mi opinión hay que meter algo que destroce físicamente a Santo Ángel, ya sea una presión en toda pista (par, impar o medio pensionista), una zona agresiva en media pista, qué se yo, una 1-3-1 (si los jugadores están suficientemente maduros para atacar con bloqueos directos y defender en 3-2 ¿porqué no una 1-3-1?). Vamos, algo que por un lado intente parar la sangría que te están haciendo y, por otro, les desgaste físicamente durante la primera parte del partido.

Lo del palomero, dos palomeros después, en este contexto para lo que realmente sirvió, pienso yo, es para que los chicos de David Meléndez atacaran ese rato en 3c3 en lugar de en 5c5 y que cada en cada ataque dos de sus jugadores descansaran los 24 segundos de la posesión.

Vamos, una situación ideal para Santo Ángel dadas las circunstancias. ¿Porqué?. Mi punto de vista es muy claro, supongo que se me habrá pasado algo y no es tan sencillo, pero para mí con lo poco que sé de esto lo es: aparte del tema de la responsabilidad individual (que es la clave de toda defensa bien hecha), en baloncesto la peculiaridad de la defensa grupal es la posibilidad de hacer ayudas, de forma que estas ayudas son más complicadas de hacer cuanta menos gente esté participando en el juego. Es decir, en 5c5 es más fácil hacer ayudas, y por tanto defender más eficazmente, que en 3c3. Por lo tanto, cuantos menos jugadores estén participando en la jugada más ventaja tendrá el ataque. Es más fácil anotar en 3c3 que en 5c5. Creo que eso tiene poco debate (y si lo tiene que alguien me diga por dónde meterle mano a eso). Luego, por un lado a Santo Ángel le beneficiaba el atacar en 3c3 porque es más fácil anotar que en 5c5. Por otro lado, esa defensa rival le permitía dar descanso a dos jugadores cada vez. Perfecto entonces el planteamiento de Lorca... pero para Santo Ángel. O al menos así lo veo yo.

Alguien podrá decir, y yo pienso lo mismo, que si te defienden sólo tres porqué no atacar 5c3 que tienes aún más ventaja. Perfecto, estoy de acuerdo, pero eso en circunstancias normales. Yo quizá habría optado por atacar 5c3 y avisar a los jugadores de que hagan fuerte presión al saque de fondo (o la salida de balón en su defecto) y rapidísimo balance para que no puedan recibir los palomeros que, de recibir, tendrían que meterla también, y ya si me meten alguna vemos de cambiar el planteamiento. Pero eso es en circunstancias normales. Si tengo a mis jugadores a punto de caer al suelo de fatiga pues casi que me va mejor aprovechar la ventaja del juego reducido al 3c3 y, al tiempo, dar descanso a dos jugadores dentro de la pista mismo.

Me podrán decir también que a veces cuando se ven venir mal dadas hay que jugar al factor sorpresa para pillar a contrapié al rival. De acuerdo, pero insisto en que ese factor sorpresa debería ir algo acorde con buscar el punto débil del rival y atacárselo, no potenciárselo. Pongo un ejemplo: supongamos que en la defensa del 1c1 estoy defendiendo a cara de perro al mejor tirador rival y aún así me ha metido ya 5 de 5 en triples. Para buscar el factor sorpresa ése del que hablamos le reto a tirar y me voy descaradamente dos pasos atrás. Puede que a partir de ese momento, y presa de la sorpresa, el tirador rival empiece a fallarlas todas. Yo, personalmente esa opción, por sorpresiva que sea, no digo que la descartara totalmente, pero en mi lista de posibles alternativas estaría muy, pero que muy abajo de la lista.

¿Que es bueno innovar?. Por supuesto. En este caso incluso varios entrenadores me han dicho que haciendo eso del palomero/s han ganado no sé cuántos partidos. No digo que no, pero supongo que eso habría de ser en circunstancias muy muy peculiares. Por ejemplo, pongamos el caso de un equipo bajito y negado para el tiro de media y larga distancia frente a otro que tiene dos armarios roperos que defienden el aro de maravilla. Bueno, pues lo mismo en un caso así te atreves y pones a un palomero y defiendes en caja muy cerrada, los otros te fallan todos los tiros, coges los rebotes y le pasas largo a tu palomero para que anote una y otra vez. No digo que no se haya dado el caso. Pero supongo que las circunstancias del rival y las propias son las que te deben aconsejar una estrategia y no otra. En el partido de ayer al menos, eso no lo veo.

Puede que realmente sea una solución visionaria y en el futuro se juegue el baloncesto como el fútbol: con defensas y delanteros. Defensas que sólo defienden y delanteros que sólo atacan. Vete a saber. Y yo seré el primero que defienda a los entrenadores valientes que innoven. En esta ocasión y en este contexto, no lo veo como innovación sino como una forma de terminar de tirar el partido. Si la innovación no es coherente con el objetivo que necesita el partido pienso que no es innovación sino palo de ciego. Cierto que a veces un palo de ciego, aunque en principio sea contraproducente, puede dar resultado. Como lo de retar a tirar al tirador. Creo que no es el caso. Lo siento.