12 sept. 2014

La culpa no fue sólo de Orenga, también de quien lo puso ahí y quien lo pidió

Pasado el momento caliente de cebarse en lo fácil, en Orenga, toca repartir los palos con un poco más de justicia, pues no es de recibo que todas las críticas vayan a la punta del iceberg. Hay unos cuantos responsables más de la debacle del Mundial de España, todos ellos también responsables de los momentos de gloria que hemos vivido, ojo.

La cuestión es ¿Qué hace Orenga entrenando a la mejor selección española de todos los tiempos sin tener un mínimo de credenciales?. Esa es la pregunta que hay que responder. Y aclaro que aquí todos han sumado y todos han restado de algún modo. Me explico, y aviso que corro el riesgo de ser injusto en algún juicio por falta de datos. Pero esto es así, es un blog. Opinaré de igual modo.

Los jugadores. Son la mejor generación del baloncesto español sin ninguna duda, pero en parte por ello y por el engorde de ego que da los años en la élite también un grupo complicado de gestionar, por decirlo finamente y no decir que se han convertido en algo así como unos niñatos malcriados que se creen con derecho a decidir ellos en todo lo que afecta a la selección, lo que les convierte humanamente en un grupo imposible de "domar". Eso sí, cuando dicen de jugar hay que quitarse el sombrero. Los jugadores son, creo, los que poco menos que impusieron, expresa o tácitamente, que hubiera un entrenador fácil de manejar, que no les diera demasiados problemas a la hora de disciplina fuera y dentro de la pista.

Pepe Sáez. Instauró como punto clave del supuesto "método FEB" la idea de que el entrenador es prescindible, o algo así le hizo ver a los jugadores para engordarles el ego y hacerles ver que no se haría nada que ellos no quisieran hacer y lograr que cada verano no hubiera ninguno de los irmpotantes que se borrara, cosa que casi siempre consiguió, mientras que en otras selecciones las ausencias importantes eran el pan de cada día. Eso sí, tuvo que convencerles de que sus seguros y su comodidad costaba dinero, dinero que salía de las giras y compromisos publicitarios que convirtieron las preparaciones en un poco circo. Eso sí, hubo dinero para toda la cohorte que rodeaba a la maquinaria de la selección y para tirar con pólvora de rey en algunos aspectos.

Orenga. Hasta él mismo sabe que no está cualificado para ir a un mundial al frente de la mejor selección española de todos los tiempos. Él y toda España, vamos. Al menos en lo que a la cuestión técnica se refiere. La razón principal, creo, para estar ahí viene del perfil que antes dije que "pedían" los jugadores, de un tipo que no fuera de ordendo y mando y les dejara hacer en todos los aspectos. ¿No había otro con ese perfil que además fuera buen entrenador?. Pues no sé, pero sí me parece que las veces anteriores que contaron con un entrenador de "perfil alto" la cosa estuvo complicada en cuanto a gestión e incluso hubo reuniones para reubicar roles o estrategias. Tal vez contaba con que los jugadores eran tan buenos que ellos mismos encontrarían la forma de salir de los apuros si es que estos llegaban. Y en la preparación e inicio del campeonato ya se vieron varios conatos y cierca incapacidad para alterar el rumbo inicial, o "falta de cintura" en la dirección, aunque siempre los brotes de calidad sacaban los partidos adelante con bastante solvencia.  Luego los jugadores olvidados, las palizas de minutajes que se llevaron los jugadores importantes, etc. aunque eso ya está más que analizado por mucha gente.

Luego llegó la preparación del partido de Francia (o su ausencia). Los franceses no estaban dispuestos a volver a perder, o al menos no de la misma manera que en el primer partido frente a España, así que prepararon el partido concienzudamente, dispuestos a parar los principales peligros de los españoles (la recepción en el poste alto de un Gasol tras pick&roll por ejemplo) y atacar donde más dolía (la falta de tiro exterior de Ricky, los problemas con los treses al poste bajo...) y buscar sorprender desde el lado débil con puerta atrás o bloqueos ciegos, así como aplicar su superioridad física para ir al rebote de ataque como si les fuera la vida en ello, exactamente igual de intensos que a saltar al 2c1 en la defensa del pick&roll.

Muy buenas armas las esgrimidas por Collet, aunque tal vez deberían haber sido insuficientes en circunstancias normales. Es decir, frente a un equipo español que también se hubiera preparado el partido y que a los 5 minutos de ver por dónde le hacía daño Francia (sobre todo en la defensa del pick&roll) debería haber reaccionado haciendo ajustes, activando un plan B o moviendo el banquillo en busca de otras armas. Pero pasó lo que es normal que pase en un caso así. El entrenador se cagó, como posiblemente nos hubiera pasado a otros en su situación concreta, y no supo qué hacer, y no hizo nada, nada más que seguir el guión previamente escrito, y poco menos que hacer los cambios que llevaba escritos en la libreta (literal o metafórica) y meterse en un final de partido jugando a lo mismo que al principio, con la salvedad de meterle balones a Pau como buenamente pudieran y que él jugara 1c1 como buenamente pudiera, en el que había que remontar desde la defensa pero con los 5 jugadores en pista fundidos por el minutaje del partido, y el acumulado sin tener porqué durante los partidos anteriores.

Me falta el papel del staff técnico ayudante. Parece, según dicen, cosa que me gustaría confirmar, que Sito se fue durante los días previos al partido de Francia a Bilbao a entrenar a su equipo, que los Gasol se fueron, los dos, a ver al recién nacido hijo de Marc, que en el entrenamiento voluntario del día anterior del partido apareció un jugador o dos. Sí está demostrado que Orenga vino a decir que no esperaba gran cambio de juego de Francia en este segundo partido, lo que hace que todo lo demás encaje en la teoría de que se menospreció a Francia, y los franceses nos dieron una buena lección.

En definitiva, es obvio que Orenga no tenía cualificación técnica para estar ahí, pero díganme vds. qué entrenador que estuviera libre, porque está claro que los que entrenen ACB no pueden estar en la lista, habría sido capaz de pilotar la nave correctamente en lo técnico y lograr no tener que echar a dos o tres de la concentración o que los jugadores lo echaran a él.

Todos los implicados la cagaron. Pero ojo, todos sumaron en algo importante.

Pese a ese papel de indomables fuera de la pista, está claro que no sería para nada justo si no fuéramos más que agradecidos por esos años de fantástico baloncesto que nos han dado. Una cosa no quita la otra. Y veremos si alguna vez tenemos un grupo así de bueno.

¡¡¡Muchas gracias chicos!!!