29 sept. 2005

La sonrisa de Papaloukas

PapaloukasEl pasado Europeo ha consagrado a Papaloukas como el mejor jugador europeo que juega en Europa. No es saltarín, ni tremendamente veloz ni una máquina de lanzar a canasta. No, es un tío fuerte e inteligente que juega de base o escolta con sus dos metros de altura. Pero todo eso más o meno ya lo sabemos.

Lo que me llamó la atención, gracias a los primeros planos que puede ofrecer la TV, es la sonrisa de Papaloukas cuando lanza a canasta. Se observa bien cuando lanza tiros libres: bota sin dejar de mirar la canasta, sube el balón a la altura del pecho y entonces, justo cuando está a punto de lanzar, aparece un brillo en sus ojos y sus labios gordezuelos hacen una mueca, yo juraría que una sonrisa, y lanza a canasta.

La sonrisa de Papaloukas cuando lanza cuenta dos cosas: la seguridad en su lanzamiento ("esta entra, seguro") y el placer de decidir, de anotar, especialmente cuando el partido está que echa chispas.

Esa mueca-sonsrisa aparece siempre que lanzaba un tiro libre, imagino que también lo hará en otros lances del juego, pero en TV se pudo ver bien cuando eran tiros libres lo que lanzaba. Demonio, el condenado disfruta con el pabellón a tope, millones de espectadores en TV, el partido igualado al máximo, apenas un suspiro de tiempo en el marcador... Pero él a lo suyo. Tiro libre, mira, bota, sonríe... y lanza.

En fin, que siga sonriendo el condenado.

Un crack.