29 sept. 2005

La sonrisa de Papaloukas

PapaloukasEl pasado Europeo ha consagrado a Papaloukas como el mejor jugador europeo que juega en Europa. No es saltarín, ni tremendamente veloz ni una máquina de lanzar a canasta. No, es un tío fuerte e inteligente que juega de base o escolta con sus dos metros de altura. Pero todo eso más o meno ya lo sabemos.

Lo que me llamó la atención, gracias a los primeros planos que puede ofrecer la TV, es la sonrisa de Papaloukas cuando lanza a canasta. Se observa bien cuando lanza tiros libres: bota sin dejar de mirar la canasta, sube el balón a la altura del pecho y entonces, justo cuando está a punto de lanzar, aparece un brillo en sus ojos y sus labios gordezuelos hacen una mueca, yo juraría que una sonrisa, y lanza a canasta.

La sonrisa de Papaloukas cuando lanza cuenta dos cosas: la seguridad en su lanzamiento ("esta entra, seguro") y el placer de decidir, de anotar, especialmente cuando el partido está que echa chispas.

Esa mueca-sonsrisa aparece siempre que lanzaba un tiro libre, imagino que también lo hará en otros lances del juego, pero en TV se pudo ver bien cuando eran tiros libres lo que lanzaba. Demonio, el condenado disfruta con el pabellón a tope, millones de espectadores en TV, el partido igualado al máximo, apenas un suspiro de tiempo en el marcador... Pero él a lo suyo. Tiro libre, mira, bota, sonríe... y lanza.

En fin, que siga sonriendo el condenado.

Un crack.

24 sept. 2005

León jugó mejor sus bazas

64-72. Un irregular Polaris no pudo frenar el juego interior de los leoneses


Triguero desperdició dos tiros libres que, a falta de 40 segundos, habrían dejado a Polaris sólo dos puntos abajo. A continuación, Bulfoni no desaprovechó las opciones que, en forma de falta y tiros libres, le brindó Polaris, y sentenció el partido en los últimos instantes.

Fue precisamente Bulfoni el primer jugador en poner en evidencia a la defensa murciana. Pedro Robles era rebasado una y otra vez por las penetraciones del escolta argentino, que anotaba o brindaba a sus pívots la oportunidad de hacerlo ellos tras capturar el rechace ofensivo. Ello llevó rápidamente al escolta de Polaris al banco. Su sustituto, Xavi Sánchez, pese a defender mejor, tampoco pudo hacer mucho más por frenar a Bulfoni, que terminaría siendo el máximo anotador de su equipo con 23 puntos.

El puesto de escolta no era el único por el que hacía aguas la defensa murcianista. Los hombres interiores, sobre todo Sellers, se veían impotentes ante Barnés y Mills, que dominaban el juego interior pese a la intensidad y acierto de Waleskowski, quien sería el máximo anotador del partido, con 25 puntos.

Tampoco tardó mucho el entrenador local, Manel Comas, en sentar a Sellers, un jugador con gran talento pero que lo pasa mal ante pívots que le superan físicamente (terminó con un -7 de valoración). El entrenador local buscó entonces el poderoso físico de Pedro Fernández para tratar de frenar a los pívots rivales.

Polaris acusa aún falta de acoplamiento, lo que le lleva a jugar por rachas. Llompart, pese a hacer un buen partido, perdió 6 balones y aún se muestra irregular en la dirección de juego. Puede alternar grandes acciones para anotar canasta y proporcionar valiosos balones a los hombres interiores con rachas de despiste, en las que pierde muchos balones y le cuesta llevar el pulso al partido.

La aportación ofensiva de Polaris se veía reducida casi en exclusiva al todoterreno Waleskowski y a un par de rachas positivas de Llompart y Robles, quien consiguió anotar poco antes del descanso dos difíciles lanzamientos (uno de ellos triple) tras recibir un bloqueo y lanzar con un jugador encima. Poco más.

León estuvo más metido en el partido todo el encuentro, y supo aprovechar en cada momento los puntos débiles de su rival. Hoy Aranzana le ganó la partida a Comas.

En la segunda parte, Comas ensayó una defensa zonal que mutaba de una 1-2-2 con el pívot arriba a una 2-3, cuya efectividad no pasó de discreta, pese a frenar ligeramente la aportación de los hombres interiores.

Algo mejor le fue a Polaris la defensa de los hombres grades con Triguero en pista, que intimidó y taponó repetidas veces (aunque sólo 3 de sus tapones pasaron a la estadística oficial) a los rivales.

León centraba su juego atacante en la terna Bulfoni-Mills-Barnés (61 puntos entre los tres), mientras que en Polaris sólo Waleskowski estaba a la altura. Brown falló casi todos sus lanzamientos y no estuvo especialmenrte acertado en defensa, lo que hizo que Sergio Pérez, falto de ritmo y aún renqueante tras su lesión de rodilla, fuera el mejor de los aleros locales pese a su falta de forma.

Al final, León consiguió mantenerse en el partido merced a la renta obtenida en el tercer cuarto (12-21) y aprovechar mejor las oportunidades de los últimos instantes. Sala sustituyó a Llompart en los últimos minutos para intentar romper el partido con su juego explosivo. Pese a superar a su par en las penetraciones y dar buenos balones, la remontada final no llegó a producirse.

León parece haber aprovechado mejor que Polaris las sesiones de entrenamiento veraniego y, si no a tope, sí se le ve más acoplado que el conjunto de Manel Comas. La liga es muy larga pero, de momento, León golpeó primero.

Anotadores:
Polaris World CB Murcia, 64: Robles (9), Waleskowski (25), Brown (2), Llompart (10), Sellers (2) -Cinco inicial-. Triguero (1), Sánchez Bernat (2), Sala (2), Fernández (3), Pérez (8).
León Caja España, 72: Barnés (17), Barry (4), Mills (21), Bulfoni (23), Higgins (4) -Cinco inicial-. Bernabé (-), García (2), Panadero (1), Ferrer (-)

Árbitros: Garmentia y Zafra.Pabellón de Deportes de Murcia. 1000 espectadores.

Esta crónica también se publica en Encancha.com

20 sept. 2005

Sundov impuso la ley del más grande

68-85. Los aleros de Polaris llegan bajos de forma al debut liguero


Polaris World Murcia (20+13+19+16): Sellers (18), Robles (2), Waleskowski (9), Triguero (1), Sala (5), Sánchez (2), Brown (12), Llompart (14) y Pérez (5).

Etosa Alicante (19+23+24+19): Lewis (21), Junyent (11), Angulo (11), Sundov (22), Weigand (3), Berni Hernández (8), Nacho Rodríguez (5), Bennerman (5), Javier Lucas (1).

Querían los jugadores de Comas demostrar que podían ganar al ACB Etosa, al que ya tutearon hace unos días. Sin embargo, el no poder frenar a los jugadores interiores de Trifón Poch, Lewis primero y, sobre todo, Sundov después, decantó el partido claramente para los de Alicante.

Comas eligió para empezar el encuentro al que se perfila como quinteto titular. Los puesto de base (Llompart) y pívots (Waleskowski y Sellers) parecen claros. Más dudas suscitan los aleros, que aún parecen bajos de forma. Al que mejor se le ve es a Brown, aunque se muestra irregular y fallón en algunos tramos de partido. Sergio Pérez está saliendo de una lesión en la rodilla y su ritmo de competición aún está lejos de ser óptimo. Xavi Sánchez pone empeño en defensa pero no termina de brillar y Robles, en principio el escolta titular, no está viendo aro con facilidad y su defensa es algo blanda.

Un síntoma de estas dudas con los aleros es que Manel Comas, durante la segunta parte sólo hizo cambios en el puesto de alero, y mantuvo todo el tiempo a Llompart, Sellers y Waleskowski.

Larry Lewis anotó él solo los 12 primeros puntos del Etosa, mientras que Polaris repartía anotación entre sus jugadores. El que peor lo pasó al principio de partido fue Waleskowski, incapaz de parar a Lewis ni de imponerse en ataque.

Tuvo que ser Oriol Junyent quien tomara el relevo de Lewis para anotar los siguientes 5 puntos de su equipo. Llompart puso el cierre al primer cuarto (20-19) con un triple desde más de 8 metros.

En el segundo cuarto Comas cambió de aleros y de base. Pedro Sala jugó como suele hacer, fiel a su juego eléctrico, capaz de hacer grandísimas jugadas a cambio de asumir mucho riesgo. Esta vez no le entraron varios balones en difíles penentraciones y tiros de tres. Su dirección también fue inferior a la de Llompart, con lo que Polaris se resintió y Comas tuvo que pedir tiempo muerto mediado el segundo cuarto, con el marcador en 24-30 para Etosa.

Para aquel entonces Sundov ya estaba imponiendo su ley bajo tableros, mostrándose intratable e infalibre (sólo falló uno de sus 10 lanzamientos de campo), evidenciando tener, además, un más que aceptable tiro a media distancia.

Cuando llegó el descanso el partido ya estaba claramente decantado para Etosa (33-42), que mantendría durante el resto del partido una ventaja de 10 puntos con pequeñas oscilaciones.

El tercer cuarto brindó buenos momentos de Llompart en la dirección, que nutría con muy buenos pases el juego interior de Polaris, cuyos pívots anotaban con dificultad ante la intimidación de Sandov. Sellers trató de sacar de la zona al gigante croata de Etosa, pero sus lanzamientos no entraron.

Varias buenas defensas en zona de los locales permitieron varios contraataques comandados por Llompart (14 puntos y 4 asistencias al final), que dejaron la desventaja en sólo 5 puntos (50-55). A partir de ahí, la defensa de los alicantinos, cada vez más acoplada, no permitió más alegrías a los locales, y comenzó a diversificar la anotación en ataque, con varias canastas de Angulo como complemento a la anotación interior, lo que permitió cerrar el tercer cuarto en 33-42, diferencia que se fue incrementando poco a poco en el último cuarto, hasta dejar el marcador en el 68-85 final.

Etosa, aún a medio gas, mejora su juego día a día, aún con tiempo para coger ritmo antes del inicio de la ACB. Tiempo es lo que ya no tiene Polaris para hacer más pruebas. Este mismo viernes comenzará la liga, contra León Caja España, uno de los favoritos.

También se publica esta crónica en Encancha.com

10 sept. 2005

Mumbrú y Miralles se quedan en casa

Al final Sergio se va al europeo y son Mumbrú y Miralles los dos últimos descartados.

El de Mubrú era claro, y Sergio Rodríguez parecía tener todas las papeletas para salir también de la lista.

Una vez terminada la fase de preparación, tras seis partidos, creo que es la mejor decisión, aunque, en principio, Sergio va para jugar muy poco. Me explico.

Llevamos cuatro pivots, más Iturbe, que ha jugado todo el año de pivot y podría jugar ahí perfectamente el tiempo que hiciera falta. Para unos pocos minutos también podría hacerlo Jiménez.

En cambio, aunque Imbroda no hace más que decir que Navarro puede jugar de base, el hecho es que la última vez que le ví hacerlo creo que fue en Indianápolis, contra EEUU, en un gran pero atípico partido. Es decir, tal vez no sería un jugador válido para jugar de base muchos minutos, especialmente si es algo que no se ha entrenado, pues esto no es el fútbol.

Así, por ejemplo, de lesionarse un base en el primer partido de campeonato y sólo llevar dos, se trastocaría toda la preparación, las rotaciones. Vamos, sería otro equipo, otra forma de jugar. Con Sergio, aunque corremos el riesgo de que la selección aún le venga algo grande, al menos es un base nato, ha jugado de base toda su vida y ha entrenado para jugar de base durante toda la preparación.

Si ahora se lesionara un pívot seguríamos teniendo tres para hacer buenas rotaciones y a Iturbe para completar algún minuto de respiro extra, con lo que el problema de elegir entre Sergio y Miralles se decanta por quedarse con Sergio, más por el puesto en el que juega que por méritos de cada uno, aunque bien tengo que decir que a Miralles sólo le he visto jugar en mi vida los pocos minutos que jugó ahora, y no parece un jugador decisivo.

El otro dilema que plantean algunos es si tenemos treses natos o no. Bueno, además de Jiménez, está Iturbe, que ha venido a jugar de tres, puesto en el que además de poder jugar ha jugado mucho tiempo en otras temporadas. Si en el Estu ha jugado de cuatro este año es precisamente porque Jiménez juega casi todos los minutos posibles y hubiera sido un desperdicio tener a un jugador tan bueno sólo para darle relevos a Jiménez. Además, el Estu donde más ayuda necesitaba este año era en el juego interior. En la selección, en cambio, Iturbe puede jugar perfectamente el rol de ser únicamente sustituto de Jiménez, el puesto no le viene nada forzado, y ha entrenado para ello estos días.

Finalmente, queda el tema de cómo se le queda al seleccionador el cuerpo tras tener que decirle hoy a dos jugadores que se quedan en casa. Bueno, es una papeleta, sí, pero me parece la mejor solución. Imbroda prefería decir directamente los 12 que se iba a llevar, e invitar a un jugador para que se fuera fogueando. Ese método tenía un inconveniente muy grande: si se lesiona uno de los jugadores antes de la competición es muy complicado hacerle una buena suplencia.

Aunque algunos se tengan que quedar fuera y pasar el mal rato de hacer las maletas cuando ya se había hecho ilusiones, es mucho mejor para el equipo. Y no me refiero a la posible competitividad entre los candidatos a salir y que eso mejore el ritmo de entrenamientos. No, creo que ello no aporta mucho, pues poca motivación extra debería necesitar un jugador para estar en la selección de su país jugando una competición oficial.

No, la mejora de tener más jugadores de los que irán al torneo, viene precisamente de la cuestión de las sustituciones ya apuntada. Además del tema lesiones, si alguno de los jugadores, inicialmente candidatos a viajar pero a salir desde el banquillo, está realmente bajo de forma, o si uno de los presumibles para abandonar la lista está claramente fino, siempre se puede hacer un cambio de planes sobre la marcha y llevarte un grupo aún más competitivo, pudiendo elegir hasta el último momento.

Si de aquí al viernes próximo se lesionara alguno de los jugadores de la lista de 12, no sería problema alguno repescar a uno de los descartados, pues está en perfecta forma física y está integrado en el grupo y los sistemas. Tan sólo sufriría el pequeño inconveniente de volver a hacer las maletas y mentalizarse de la nueva situación, cosa que no dejaría de ser para él un cambio positivo, pues se iría a un campeonato europeo en lugar de hacer la tediosa pretemporada con su equipo.

En definitiva, aunque Sergio puede estar demasiado verde, y yo mismo apostaba por su descarte (aunque me encanta verle jugar, más incluso que a Cabezas), creo que es la decisión más prudente. Otra cosa sería si tuviéramos 5 pivots claramente excepcionales y sólo dos muy buenos bases (con el tercero a años luz). Una situación así podría haber aconsejado correr el riesgo de ir sólo con dos bases. Pero Miralles, aunque le tengo poco visto, me parece un buen jugador, pero dejarle en casa a él no es como dejarse a alguien como Gasol o Garbajosa.

Para terminar, el nivel del equipo en esta preparación sin Gasol me parece bueno, pero no somos temibles, como lo éramos con Gasol. Hemos ganado cuatro partido y perdido dos, los dos partidos en los que el rival ha sido superior. Con Gasol se ganaba hasta jugando mal (partidos de cruces aparte).

De todas formas, quizá eso sea bueno por el aspecto presión. Los últimos campeonatos, con Gasol, hacíamos preparaciones espectaculares, ganando todos los partidos preparatorios y los de la primera fase, pero haciendo un mal partido en cruces, contra un rival no superior a los de todos los partidos anteriores.

A ver si ahora, que vemos que no somos tan poderosos, hay menos autopresión y pasamos a la segunda fase, aunque sea sufriendo y perdiendo algún partido, pero haciendo grandes partidos en los cruces, que es donde realmente cuenta jugar todo lo bien que se sabe.

Bueno, en unos días veremos cómo se nos da esto sin Gasol. Yo soy optimista, más incluso que con Gasol (por lo dicho de la acostumbrada pifia en cruces).

En una semana empezaremos a despejar incógnitas. Esperaremos ansiosos.

7 sept. 2005

El cambiazo

Ocurrió en el reciente partido de pretemporada del Polaris frente a la selección de Ucrania.

Tras un tiempo muerto de Comas, a falta de sólo 2 segundos y con el marcador en 81-82, los jugadores de Ucrania dieron “el cambiazo” en la línea de tiros libres y Rayevsk lanzó, y anotó, los dos tiros libres que correspondían a su compañero Krivych.

Evidentemente, el tal Rayevsk era el jugador exterior que mejor tiraba tiros libres o, al menos, debía de hacerlo bastante mejor que su compañero Krivych. Por eso probaron a ver si colaba, por aquello de que no les conocemos demasiado, el partido no era de mucha tensión y se había producido un parón por el tiempo muerto. Y coló.

Llompart, autor de la falta, que hizo a propósito para parar el reloj, se percató del cambiazo tras el primer tiro libre, y así se lo dijo a uno de los árbitros, quien, una vez consciente de su error, decidió hacerse el sueco y hacer como que no le oía. Sin embargo, Llompart repetía insistentemente: "la falta se la hice al 8, no al 10, al 8, al 8. Que sí, que se la hice yo, y fue al 8".

Me dirán que la cosa terminó con técnica al equipo de Ucrania ¿no?. Pues no, el sr. árbitro debería estar intentando terminar pronto, para irse enseguida a disfrutar de las típicas cenas huertanas en las barracas de los Huertos del Malecón (estamos de fiestas en Murcia).

El árbitro, harto de la insistencia de Llompart, en lugar de dirigirse a la mesa a comprobar a quién se le había anotado en el acta la última falta, le hizo un gesto, mitad pasota, mitad despectivo, como diciéndole "va, déjalo estar, ¿qué más da un rubio que otro...?". Vamos, que lo que quería era acabar el partido cuanto antes y sin problemas, imagino que porque no recordaría muy bien qué dice el reglamento al respecto.

Creo recordar (que me corrija alguien si me equivoco) que la jugada en cuestión se soluciona anulando el lanzamiento ya efectuado, y señalando técnica a banquillo al equipo que comete dicha infracción (el cambiazo).

Así, este partido que tenía entonces Polaris con un punto en contra se podría haber quedado, tras los tiros libres del auténtico tirador de Ucrania, con uno, dos o tres puntos por debajo en el marcador pero, eso sí, contando a su favor con dos tiros libres y saque de banda pendientes. Jugando bien las bazas la jugada perfectamente podría haber sido saque de banda desde el centro de la pista con el partido empatado (o con un punto arriba o abajo) y balón para ganar.

Afortunadamente fue en un partido amistoso. Pero tal apatía y pereza del árbitro, en una situación de partido oficial, bien podría haber tenido como fruto la alteración de la clasificación final de una liga. No les digo nada si estamos hablando, por ejemplo, de la diferencia entre el puesto 8 (que da acceso al play-off) y el 9 (que no lo da).

Y todo eso por no querer reconocer un pequeño fallo (lógico, por otra parte) y no querer enmendarlo. Y eso que sólo debía andar (ni siquiera correr) los 8-10 metros que le separaban de la mesa de anotadores y preguntar "¿quién hizo la última falta de Ucrania?". "El número 8" le habrían contestado.

Eso sí, cobrar cobró igual que si lo hubiera hecho bien.

Pero no, para qué hacer bien su trabajo pudiendo hacerlo mal...

6 sept. 2005

Un irregular Polaris acaricia la victoria frente a una débil Ucrania

Waleskowski y Medvedenko fueron los jugadores más acertados

Los ucranianos fueron más avispados que los jugadores de Manel Comas en los instantes finales. Tras un tiempo muerto del entrenador local, a falta de sólo 2 segundos y con el marcador en 81-82, los jugadores de Ucrania dieron “el cambiazo” en la línea de tiros libres y Rayevsk lanzó, y anotó, los dos tiros libres que correspondían a su compañero Krivych.

No deja de ser éste un final anecdótico para un partido en el que lo más importante no era la victoria, sino cuál sería la impresión que los jugadores de Polaris causaban tras las sesiones de entrenamiento estival. Moderadamente buenas fueron, en general, las sensaciones que dió el equipo local, pese a los lógicos altibajos de juego propios de esta fase de la pretemporada.

Manel Comas dispuso como quintento inicial a Llompart, Robles, Brown, Waleskowski y Sellers. La selección de Ucrania, que estos días se encuentra de gira por España, llegó al partido unos minutos más tarde que su rival, lo que que hizo que un parcial inicial de 8-0 en contra les avisara de que deberían pelear si querían sacar adelante este encuentro. Así lo hicieron a partir del segundo cuarto, encabezados por Medvedenko, jugador de los Lakers, casi el único referente claro en ataque con 28 puntos.

Tras frenar el ímpetu de los jugadores interiores de Polaris mediante una zona de ajustes se llegó al final del primer cuarto con el marcador casi igualado (23-20). El segundo cuarto fue malo, los dos equipos se mostraron fallones, y perdieron muchos balones, especialmente de los bases locales.

Pedro Robles no consiguió acertar en ninguno de sus 4 lanzamientos triples de la primera mitad; Sellers, algo falto de ritmo, mostraba destellos de calidad; Waleskowski estaba en todas partes, haciendo de todo, y perfilándose como uno de los jugadores a seguir en esta edición de la LEB; Brown estuvo irregular en ataque y en defensa, donde dejó entrever que puede hacer grandes cosas si se esfuerza; los dos bases desacertados, aunque a Llompart se le adivinan grandes maneras de director de juego; Pedro Fernández se mostró muy intenso, como su compañero Xavi Sánchez, que no brilló en ataque. Triguero y Bárcenas apenas jugaron unos minutos cada uno.

Durante la segunda parte, a la que se había llegado con empate a 35 puntos, los ucranianos dieron un pequeño estirón en el marcador y obtuvieron ventajas cercanas a los diez puntos. Pese al desacierto del equipo presumiblemente titular, Manel Comas optó por no hacer cambios durante unos minutos y perseverar en los sistemas y la defensa. Le salió bien el voto de confianza, pues el parcial con el que remontaron se estiró hasta un 20-6, que situaría el marcador, ya empezado el último cuarto, en un 65-58 para los de Comas.

A partir de ahí, y hasta el ajustado final, serían los visitantes los que tomarían la ventaja en el marcador, merced al trabajo ofensivo del NBA Medvedenko. No evidenció, no obstante, ser un equipo sólido esta selección ucraniana, muy desacertada en el tiro exterior y falta de precisión en su juego.

Cerca estuvieron los locales de igualar el marcador en los instantes finales, gracias a dos lanzamientos triples, el primero fallado por Robles y el segundo, gracias al rebote ofensivo del primero, anotado por Waleskowski.

Partido irregular el de los de Polaris, lo que no impidió ver buenos momentos de baloncesto, como un buen par de pases de Sala (que apenas hizo nada más), un “látigo” de Llompart o un robo con mate de Brown. Se le intuye a este equipo un buen nivel general, compensado, y con aún más margen de mejora en algunos jugadores y en la conjunción de equipo.

La próxima cita para Polaris será el próximo día 8, en la localidad de Molina (21:00 h), frente al A.D.M. (EBA).


Esta crónica también se publica en Encancha.com