2 jun. 2006

El Bruesa se queda con la guinda del campeonato LEB

86-92. El partido fue una fiesta homenaje para los dos nuevos equipos ACB

El último trámite antes de concluir la liga LEB se resolvió a favor del Bruesa. Los dos nuevos equipos ACB hicieron de la final de la LEB una fiesta del baloncesto, ya olvidada la tensión de los intensos partidos de semifinales que les dieron la codiciada plaza en ACB. Bruesa tuvo más paciencia y supo remontar al final de un bonito y casi intrascendente partido.

Desde el primer minuto quedó claro que ambos equipos se tomaban este encuentro como una fiesta. Libres de la presión de los partidos precedentes, las defensas estaban frías y las muñecas calientes, como bien señala el marcador de los primeros minutos, que proyectaba un tanteo de más de 100 puntos para cada equipo.

Brown y Triguero se lucían haciendo alarde de fundamentos y acierto anotador. Durante esta primera parte a los de Hussein le entraban los triples sin el menor problema (8 de 13, un 62%), al igual que los lanzamientos cercanos al aro (74% de acierto).

Al Bruesa le costó algo más entrar en el partido. Fisac tuvo que llamar al orden a sus jugadores y pedirles intensidad defensiva, lo que permitió al equipo vasco no perderle la cara a un Polaris que hasta ese momento se mostraba superior en todas las facetas del juego.

Sin embargo, los del Bruesa no estaban dispuestos a que fuera el anfitrión de la final el único que disfrutara de la fiesta. Una nueva vuelta de tuerca a su presión defensiva les terminó por meter en el partido (66-61).

El último cuarto se iniciaría con una mínima ventaja local de 4 puntos (69-65). Doblas conseguía anotar con facilidad bajo el aro del Polaris. Un triple de Lewis puso por delante a su equipo (71-72) al poco de inciarse el último cuarto. Bruesa quería hacerse con la guinda de la copa. Había hecho lo más dificil, remontarle a un Polaris que jugaba con soltura. Ahora le había dado la vuelta a la situación y eran los locales los que jugaban con el marcador en contra.

Durante los últimos minutos ambos equipos aplazaron momentáneamente la fiesta y decidieron poner toda la carne en el asador antes de terminar la temporada pues, al fin y al cabo, había un trofeo en juego.

Las defensas empezaron a funcionar a toda máquina, especialmente la del Bruesa, que había conseguido poner contra la pared al Polaris. Ya no era un partido de exhibición y a Bruesa parecía hacerle más ilusión el trofeo del campeonato LEB, por mucho que el premio gordo, el ascenso a la ACB, ya lo tuviera en su mano.

Los de Hussein no fueron capaces de dar un último empujón que les pusiera arriba en el marcador. El trofero de campeón de LEB viajará al País Vasco.

Los 3.500 espectadores que presenciaron el partido despidieron a ambos equipos con una larga ovación durante la entrega de trofeos para el campeón y subcampeón, además del galardón al MVP de la final, que recayó en Juanjo Triguero.

Esta crónica también se publica en EnCancha.com

1 comentario:

Basketcontrol dijo...

No recuerdo muy bien la historia pero creo que Campeón de la LEB el Murcia ha sido dos veces, la última en Tenerife a partido único contra el Tenerife de Paco García con Savané y Venson Hamilton (casi nada) y la anterior en el Palacio de Deportes de Murcia a doble partido contra el Fuenlabrada de Oscar Quintana con Perasovic de jugador. ¿Es así?
Se ha hablado tan poco en este ascenso de los anteriores ascensos, que parece que no se acuerda nadie de ellos.