12 nov. 2006

Al Polaris le salvó su buen primer cuarto

60-51. Debutó Fizer con un buen partido



60 - Polaris World CB Murcia (23+11+13+13): Gavel (7), Myers (10), Risacher (4), Fizer (15) y Thompson (8) -cinco inicial-, Triguero (1), Robles (9), Xavi Sánchez (0), Dragic (0), Pedro Fernández (6) y Brown (0).

51 - Lagun Aro Bilbao Basket (12+6+17+16): Salgado (9), Montáñez (0), Recker (14), Banic (4) y Weis (7) -cinco inicial-, Koljevic (0), Savovic (2), Majstorovic (5), Espil (2) y Antelo (8).
Arbitros: Arteaga, Pérez Niz y Alzuria. Eliminaron por cinco faltas personales al visitante Montáñez en el minuto 40.
El Polaris World inició el partido muy centrado, acertado en el tiro (82% de acierto en el primer cuarto) y muy fino en defensa. La ventaja inicial marcó la dinámica del partido, que fue perdiendo calidad con el paso de los minutos. Los de Hussein no remataron a su rival cuando tuvo ocasión, lo que permitió a Bilbao Basket tener ciertas opciones en los minutos finales. La ausencia de Rancik y el desacierto de sus jóvenes jugadores fue demasiado peso para conseguir una remontada final.

Empezó el partido con una canasta de Fizer, en la media distancia y desde el lateral. Ahí puso su marca, pues encestó hasta cinco canastas desde esa misma posición.

El buen primer cuarto se tornó en un juego espeso por ambos equipos, tanto que durante siete minutos del segundo cuarto el tanteador del cuarto era de un empate a tres. Pedro Fernández falló varios balones bajo el aro, lo que hizo que la defensa de Vidorreta se olvidara de él y terminaran por llegarle bajo el aro varios balones que, absolutamente sólo, no pudo dejar de anotar.

En el tercer cuarto Myers perdió la concentración y se olvidó del juego de equipo, lo que le llevó al banquillo, y tuvo que ser Robles quien tomara las riendas anotadoras (2 triples consecutivos).

En los últimos minutos ambos equipos estuvieron desacertados. El Polaris hizo valer la pequeña renta acumulada y mantuvo su canasta a buen recaudo merced a los tapones de Fizer (2 consecutivos) y su intimidación.

Supo a poco el partido por ambos equipos. El buen inicio del encuentro hacía presagiar más de ambos conjuntos. El Polaris salvó el partido gracias a su buen primer cuarto.

Hussein: “Perdemos balones pero ganamos, luego algo bueno hacemos”

En la rueda de prensa Hussein se mostró “en la delgada línea entre cabreado y molesto” ya que el juego de su equipo empezó muy bien pero fue de más a menos. “Hemos tenido un primer cuarto bueno, unos minutos plenos de intensidad defensiva, hemos tapado sus zonas de creación ofensiva, que es sobre todo el juego exterior lo que nos permitió rebotear y anotar con ventaja. Luego, en la segunda parte, cambió todo, perdimos intensidad, encajamos bandejas y perdimos el equilibrio y el tempo en ataque. El final del partido lo hicimos mal, se pusieron a siete puntos por nuestros errores y pérdidas de balón, que incluso nos impedía tirar a canasta”. Afortunadamente para los intereses del Polaris “al final ellos tampoco estuvieron acertados”, añadió el entrenador canario.

Lo que más molestó a Hussein fue haber despericiado una buena oportunidad de matar antes el partido y, de paso, cosechar una ventaja que se podría echar de menos al final de liga. “Si hubiéramos seguido concentrados e intensos en defensa podríamos haber abierto una ventaja mayor. Es como faltarnos al respeto a nosotros mismos, el Bilbao estaba herido y había que matarlo, y podíamos hacerlo, pues lo demostramos en el primer cuarto”.
Una de las lacras de este equipo están siendo “los balones perdidos, incluso en balones fáciles, como los doblados, pues se perdían por culpa del receptor. Pese a ello [22 balones perdidos] ganamos, luego algo bueno hacemos”.

La ausencia de Rancik situaba el partido en una tesitura en la que el Polaris podría haber hecho mucho daño bajo tableros cuando Weis, su único pívot alto, tuviera que pasar por el banquillo a descansar o por personales. Hussein se quejó de que sus jugadores no aprovecharan esas jugadas con ventaja. “No aprovechamos la ausencia de Weis y sus faltas, pero, no obstante, la clave ha sido la defensa exterior, el defender sus triples, pues lo que nos preocupaba no era la defensa por dentro, sino por fuera”.

Como ya le ha ocurrido a este equipo, la gestión de los instantes finales no estuvo bien resuelta, aunque en este caso la renta y el desacierto del rival permitió que la victoria se quedara en casa, aunque algún jugador terminara el partido ansioso de más, lo que llevó a Hussein a sentar unos minutos a Myers. “He visto al final a algunos jugadores ansiosos. Se trataba de jugar el partido del equipo, no ‘mi’ partido, y por ello nos ha ido mal. Por ello he tenido que sentar a Myers, pero nos hizo falta al final para jugarse balones importantes”. También hizo el entrenador canario una apología del juego de equipo, resaltando la importancia de tener diversas opciones en la plantilla que permitan suplir los días malos de los compañeros. “Se trata de que cada uno haga su trabajo. Fizer ha estado bien, aunque Risacher no tanto, no le ha venido bien el tipo de juego de hoy, Brown jugó bien en defensa y rebote, Triguero no ha entrenado apenas esta semana y no ha podido jugar bien”.


Vidorreta: “Me sorprende la frialdad de mi equipo”

Vidorreta, entrenador del Lagún Aro Bilbao situó la clave de la derrota de su equipo en la frialdad de sus jugadores en el inicio de partido y el acierto de los locales. “El partido ha estado marcado por nuestro nefasto inicio. Hemos jugado precipitados, sin equilibrio y blandos, hemos perdido muchos balones, nos faltó dureza. Así, pese al esfuerzo defensivo posterior, no hemos podido remontar. Murcia ha salido al 100%, han sido más duros mentalmente, y ello les ha dado un rédito que les ha permitido ganar el partido. Me sorprende la frialdad de mi equipo, sobre todo porque es un equipo muy joven”.

Pese al potencial que su equipo exhibe en ataque merced a su juego exterior, que suele conseguir muchos triples en cada partido (casi nueve triples por partido venían anotando hasta ayer, que sólo consiguieron tres aciertos desde esa distancia). “Hay que ser más duro en ataque y buscar más equilibrio. En la pintura es donde se ganan los partidos, pero no en la línea de tres. Nosotros tenemos un hándicap [con la ausencia de Rancik]”.

En la valoración individual que Vidorreta hizo de los jugadores del Bilbao Basket pocos salieron bien parados. “Milan [Majstorovic] no nos da equilibrio, se las ha jugado todas nada más salir. José [Antelo] ha tenido poco acierto pero ha aportado en todas las facetas del juego y ha demostrado que tiene carácter y que se puede contar con él, pero pese a los problemas el resto no está tirando del equipo”. No obstante para lograr la permanencia su equipo aún tiene “que dar una vuelta de tuerca más, hasta que no nos metamos en 12 ó 13 victorias nadie está salvado”. Además, añadió, “está claro que nos hace falta un cinco” mientras se recupera Rancik.