14 ene. 2006

Un Polaris a medio gas borró de la pista a Melilla

80-53. Xavi Sánchez firmó un partido impecable

Los minutos de la basura de este partido duraron todo el último cuarto, pues Polaris rompió el encuentro desde el principio y Melilla no fue capaz de oponer la menor resistencia.

Sólo unos minutos tardaron los locales en dar cuenta de un triste Melilla, que jugó sin ideas ni intensidad. Mientras los jugadores de Hussein corrían por la pista, los de Izquierdo parecían andar con desgana.

Ni siquiera tuvieron que esforzarse en demasía los locales para marcar una clara diferencia en el marcador. 9-0 para empezar, y así hasta el final.

29 puntos encajaron los melillenses en el primer cuarto. Buena parte de culpa la tuvo el capitán de Polaris, Xavi Sánchez, que anotó más de la mitad de esos puntos, sin fallar un sólo tiro en ataque.

Los jugadores locales vieron pronto que era a Xavi a quien había que pasar. No le defendían con especial intensidad y estaba acertado.

La consigna era mover el balón hasta que el escolta catalán encontrara una posición cómoda de tiro, que siempre encontraba en el primer, segundo o incluso tercer pase que llegara a sus manos. Cinco veces le llegó un balón en condiciones, y cinco veces anotó canasta de tres puntos en ese primer cuarto.

A partir de ahí Hussein se limitó a rotar a sus jugadores y dejar que pasaran los minutos ante un inoperante Melilla, en el que sólo Williams conseguía anotar con fluidez.

El entrenador local había iniciado el encuentro con Triguero y Waleskowski como jugadores interiores. El joven Triguero dominó el rebote durante el tiempo que estuvo en cancha. Waleskowski estuvo combativo y activo durante todo el partido.

También Sellers brindó buenos minutos frente a los interiores de Melilla, el puesto más flojo de este equipo, que apenas fue capaz de coger 22 rebotes, frente a los 38 de Polaris.

Este encuentro permitió ver a viejos conocidos de la afición: Javi Mesa, Souley Drame y el apreciado Turner, que se retiró lesionado al final del partido arropado por los aplausos de la afición murciana.

Las imprecisiones y contínuas pérdidas de balón fueron la constante del último cuarto, en el que sólo Sergio Pérez mostró acierto en los únicos diez minutos que pudo disputar.

El partido estaba acabado hacía rato, no sólo por la ventaja de los locales, sino por la clara incapacidad de los melillenses para hacer el menor atisbo de reacción.

Difícil lo tendrá Melilla para salir del pozo de la tabla si no es capaz de mostrar mejores argumentos que los esgrimidos en el Pabellón de Deportes de Murcia.

Ficha del partido:

Triguero (7), Waleskowski (7), Sánchez Bernat (21), Sala (6), Brown (9). También jugaron: Robles (-), Larragán (7), Bárcenas (1), Fernández (2), Pérez (10) y Sellers (8).

Williams (17), Santana (4), Mesa (-), Turner (9), García (8). También jugaron: Tchiloemba (5), Drame (4), Rodríguez (2), Martín (-), Romero (4).

Arbitros: Morales y Bardaji. 1200 espectadores.

Esta crónica también se publica en encancha.com

8 ene. 2006

Polaris. Balance de la primera vuelta IV. Los que mandan

El CB Murcia está, desde el año pasado, y para lo bueno y lo malo, sometido a los designios de la empresa del ladrillo, que ahora también lo es de la comunicación televisiva, merced a su amplia experiencia en ese campo y a unas concesiones de la TDT impecablemente realizadas por el gobierno regional, atendiendo únicamente a criterios meramente profesionales y de pluralidad empresarial e ideológica, como se constata por la relación de los altos dirigentes de la empresa ladrillil con las empresas de comunicación de filia más izquierdista.

La purga

Lo primero que hizo la empresa del ladrillo tras aterrizar en el CB Murcia fue hacer una purga de vestigios del pasado. Al menos en lo que a puestos clave se refiere, si exceptuamos al agerente (vamos, el agente-gerente... ¿o debería decir ex-agerente?), pues imagino que tampoco habrá tenido nada que ver en su permanencia su labor ajena al baloncesto como agente (¿ex-agente?) de jugadores de fútbol sala, claro.

Una de las cosas que más dolió en algunos sectores de la afición fue que también se encargaron de hacer desaparecer la imagen clásica del club, el tradicional color rojo-morado en la equipación y distintivos.

Ficharon a Comas, una supuesta garantía en el banquillo pese a no conocer la liga LEB. Los ayudantes que ficharon, seguramente muy buenos profesionales, tampoco conocían la categoría. Hasta 3 ayudantes se podían contar en plantilla del primer equipo.

Hicieron limpieza en el cuerpo técnico, de forma que no quedara prácticamente nadie de la época Valverde-Coello.

Hasta se permitieron el lujo de hacerle mobbing, primero, y despedir, después, a Quini García, el único técnico del club que conocía a fondo la LEB.

Los pecados de Quini fueron:
  • Haber sido un jugador de la casa que se dejó la piel en el parqué. Posiblemente el mejor defensor que haya militado en el CB Murcia.
  • Haber trabajado años como ayudante disciplinado y eficiente, y que su vocación defensiva como jugador terminara por impregnar los sistemas defensivos del equipo.
  • Ser bueno en la labor de scouting, hasta el punto de convertirse en todo un experto a la hora de analizar rivales y ayudar a planificar los planteamientos de partidos.
Sí, decididamente todos ellos eran motivos para echarlo por las malas, pues imagino que una cuestión tan pueril como que era el hombre de confianza de Coello no habrá tenido nada que ver en su despido (improcendente en cualquier tribunal, por cierto).

Comas


No tenemos claro si esa política de tierra quemada vino directamente de los señores del ladrillo o del director deportivo, el caso es que nos encontramos con que nadie conocía bien la LEB y los mejores tiempos de Comas estaban más cerca de pertenecer al pasado que al presente.

Comas apostó por Llompart, o se lo apostaron. Apenas daba minutos a Sala y cuando lo hacía era sin la menor confianza o margen de error.

La defensa sólo funcionaba a ratos. La filosofía de los cambios desconcertaba al más pintado. Pero todo se perdonó durante un tiempo, porque Comas es un maestro y si lo hacía sería por algo.

El caso es que, con todo lo maestro que era, el equipo no iba, pese a que la plantilla era, sobre el papel, de lo mejor de la LEB.

Relegó al ostracismo a Bárcenas y apostó por darle muchos minutos a un irregular Triguero, que hizo un buen par de partidos y buenos momentos puntuales, alternados con partidos de aparente apatía y despiste.

Comas daba la sensación no sólo de no conocer la categoría, sino incluso a sus propios jugadores, a los que no fue capaz de sacarles el baloncesto que podían dar.

Aprovechando la coyuntura de una oferta ACB, en el Caja San Fernando (que sigue último, por cierto), dió la espantada cinco minutos antes de que lo echaran.

Hussein

Afortunadamente, porque vino Hussein. Manolo Hussein tuvo muy buenos años entrenando al Gran Canaria, donde encadenó una marca de 7 años consecutivos entrenando, puesto que dejó por iniciativa propia, sin cese alguno, record que pocos entrenadores ACB pueden incluir en su CV.

No tuvo excesiva fortuna en su anterior estancia en la LEB, pero al menos ello le sirve de aval de cierto conocimiento de la categoría.

Con su llegada el equipo cambia sustancialmente. Apuesta por Sala y Bárcenas. El equipo defiende más intenso durante más tiempo, los hombres exteriores corren más y todos mejoran su aportación, salvo Triguero, que pasa a ser el damnificado y deja prácticamente de jugar en un puesto donde hay mucha competencia y experiencia.

Prescinde de Llompart ante la posibilidad de incorporar a Larragán.

Los resultados dejan lcaro el cambio de tendencia: 5 victorias, 1 derrota.

Entre Comas y Hussein, M. A. Martín dirigió un encuentro, frente al CAI Zaragoza que, cómo no, se perdió.

M. A. Martín

MAM hizo cambios tan extraños como los de Comas, o más, pues llegó a rozar el surrealismo dejando en el banco a Brown hasta el tercer cuarto, sacándolo 8 minutos, en los que hizo de todo, y sentarlo el resto del partido, para irse a casa con 8 minutos jugados, una valoración de 60 en base 40 min. y una previsible cara de tonto que pa qué.

Ya hemos dicho que Brown es explosivo y tiende a quemar rápido la pólvora. Pero una cosa es intentar aprovechar su explosividad, y otra distinta sentarlo enseguida por si sigue haciendo cosas, pues lo mismo va y gana el partido. Que más pareciera que MAM quería perder ese partido que ganarlo. Ojo, no digo que lo quisiera hacer, pero sí que lo parecía.

Vamos, eso es lo que parece cuando no dejas jugar al que mejor está jugando. No hay que ser muy listo para saber que hay que intentar estirar al máximo las buenas rachas de los jugadores en lugar de sentarlos antes de que lo den todo. Brown es explosivo, sí, pero digo yo que tendrá pólvora para más de 8 minutos ¿no?.

BSR sí, pero la web inaccesible a más no poder

Por otro lado, resulta paradójico que Polaris tenga una Fundación, que haya creado un equipo de baloncesto en silla de ruedas y que luego su página web sea un auténtico atentado a la Accesibilidad. Eso, por no hablar de la libertad de expresión que permiten en el foro.

Rediseñaron la página cuanto tomaron el club. La dejaron muy bonita, las cosas como son, con los colores institucionales de Polaris por todos lados, pero es un verdadero suplicio en cuanto a Accesibilidad.

El TAW (Test de Accesibilidad Web) detecta nada más y nada menos que 127 errores automáticos de prioridad 1, 1788 de prioridad 2, y 358 de prioridad 3.

Vamos, que si le hubieran encargado al webmaster hacer una página inaccesible hubiera sido difícil hacerla más inaccesible a propósito.

Eso sí, bonita es... Si consigues verla, claro...


TAW Polaris

Si a alguien le suenta a chino eso de la Accesibilidad, puede pasarse por la web de SIDAR o por Úsalo.

7 ene. 2006

Polaris. Balance de la primera vuelta III. Los bases

Los bases eran el puesto que, a priori, más dudas suscitaba. Se tardó mucho tiempo en cerrar la contratación. Al última hora vino Llompart, cedido del Pamesa, y se le renovó a Sala.

Sus avales:
  • Sala. la temporada pasada, mientras Déniz estuvo en el banquillo, hizo actuaciones muy destacadas, disputándole seriamente minutos a Turner. Tras el cese de Déniz su juego se diluyó y fue a menos. Pese a ello, repartió 5'5 asistencias (en base 40 min.). La temporada 03/04, en Plasencia, repartió 4'5 (base 40 min.). Su tiro de tres es bastante bueno cuando tiene buena posición de tiro (algo más de un 30 % en general).
  • Llompart. Buen director, templado, frío incluso. Buen tiro exterior. Vino cedido del Pamesa. Algunas malas lenguas rumorearon que venía con un acuerdo bajo mano para jugar 35 minutos pasara lo que pasara. Necesitaba minutos para confirmar si podía ser un base de primer nivel o si se quedaba sólo en un base aceptable.
  • Larragán. Un trotamundos con experiencia. Buen director. Vino para sustituir al cortado Llompart. El año pasado repartió 5,5 asistencias (base 40 min.) en León y tiró de tres con un 35% de acierto, para una valoración media de más de 14 (base 40 min.). El año anterior, también en León, tiró aún mejor, con un 44% e hizo una valoración de 16,4 (base 40 min.).
Los partidos confirmaron lo que muchos temían: el puesto de base no estaba a la altura del resto del equipo. El puesto de base aporta una media de 13,6 de valoración por partido, la menor del equipo.

  • Sala. Con comas apenas jugaba minutos, y cuando lo hacía jugaba en la versión más acelerada posible de Pedro Sala y, por supuesto, casi siempre lo hacía mal. Sólo cuando jugaba más de 10 minutos aportaba cosas positivas al equipo. Con la llegada de Hussein se hizo con el puesto de base titular, y lo hizo bien: sereno, con confianza, sin jugarse apenas balones suicidas, dirigiendo, corriendo. Pasó de jugar 11 a 27 minutos. Y su valoración en base 40 min. pasó de 11 a 20.
  • Llompart. Sin que fuera nefasto, su rendimiento no era el de un líder en pista de un equipo con aspiraciones de ascenso. Se despistaba fácilmente, le costaba encontrar el ritmo de partido y tomar la responsabilidad cuando el partido estaba caliente.
  • Larragán. Apenas ha tenido tiempo aún de asentar su juego, pero ya ha dado señales de ser un buen director de juego con buena mano desde el exterior.
Llompart siempre jugaba más de 30 minutos (personales o lesiones aparte), lo hiciera bien, mal o regular.

Comas no confiaba en Sala, y le sentaba al primer error, cuando el margen para Llompart era bastante más alto.

Al final, el propio Comas se fue bajando del burro y repartiendo algo más los minutos. Llompart iba a menos y Sala a más.

En la época Comas, la valoración por 40 minutos fue de 12 para Llompart y 11 para Sala, pese a la poca confianza en Sala, los escasos y acelerados minutos y sus malas actuaciones.

Larragán vino procedente del Pamesa, donde tenía un contrato temporal, precisamente para sustituir a Llompart, perteneciente a Pamesa.

Hussein le dió a Sala lo que necesitaba: minutos y confianza, y Sala respondió dirigiendo a la perfección.

Ahora el equipo corre mucho más. Sala forma un triángulo perfecto con Brown y Xavi para correr el contraataque: defensa exterior presionante, robos de balón, vertiginosos contraataques.

La pareja Sala-Larragán se perfila más ajustada que la pareja Llompart-Sala. A priori parece que el reparto de minutos será bastante equilibrado.


Los bases

6 ene. 2006

Polaris. Balance de la primera vuelta II. Los aleros

El puesto de alero era, a priori, el más solido del equipo, e incluso de toda la categoría. Así se ha ido confirmando con el paso de los partidos, aunque sembrando alguna duda por el camino durante el primer tramo de esta primera vuelta.

Sus avales:
  • Brown: La temporada pasada, en Plasencia Galco, realizó una valoración de 11'5 y casi 15 puntos por partido y una valoración de 14 en base 40 minutos. Tambien en base 40 minutos, realizó una valoración media de 16,4 en Melilla (2003/04), 19,6 en León (2002/03) y de 21,5 en Ferrol (200/01). Uno de los mejores aleros con pasaporte comunitario de la LEB, sin duda.
  • Robles: Una metralleta humana. Jugador ACB. Veterano. Un lujo de tirador en la LEB. Su amplia trayectoria en ACB deja un legado de una media de 42% en lanzamientos de tres puntos y un 81% en tiros libres en todos esos años y 213 partidos ACB.
  • Sergio Pérez Anagnostou. Pieza importante para el ascenso del Fuenla la temporada pasada, pese a salir desde el banquillo. Jugó algo menos de 20 minutos por partido y realizó una valoración media de 19,7 (en base 40). Anotó 51 triples, con un 42% de acierto, y fue el tercer reboteador de su equipo (casi 7 por partido si lo contamos en base 40). Su edad (26 años) le permitirá mejorar aún más.
  • Xavi Sánchez. El gran capitán. Una institución en la casa. Es el alma de este equipo. Jugador que prima el grupo al brillo individual. Excelente defensor y corredor del contraaque. Aporta solidez a la defensa y al equilibrio del equipo. Se ha ganado un puesto en el quinteto inicial con todos los entrenadores que han pasado por Murcia, pese a que la mayoría le veía más como un jugador de banquillo. ¿Números?, ya no le hacen falta como aval previo.
Durante la temporada pudimos ver varias tendencias a lo largo de los partidos:
  • Brown. Se ha mostrado muy irregular. Su tremenda explosividad le hace capaz de materializar todos sus números en un cuarto y pasar desapercibido el resto del partido. Quizá consciente de eso, el partido que dirigió M. A. Martín sólo de dejó jugar 8 minutos, todos ellos en el tercer cuarto, en los que hizo 12 de valoración (60 en base 40), lo sentó y ya no jugó más. El partido... se perdió, claro.
    Un reto para Hussein será intentar que Brown tenga al menos dos rachas de explosividad por partido, y que no queme toda la pólvora en sus primeros minutos en cancha.
  • Robles. Era el elegido por Comas para acompañar a Brown en el quinteto inicial. Tardó un poco en coger la forma y ajustar el punto de mira. Ello, unido a sus limitaciones defensivas, le hizo salir desde el banco, cediendo protagonismo en favor de Xavi. El último mes ha estado algo más discreto, pero con el punto de mira a punto para cuando hiciera falta.
  • Sergio Pérez Anagnostou. Se lesionó al principio y tardó más que el resto en coger el ritmo. Quizá por ello su rendimiento ha ido poco a poco a mejor, pero siempre regular y en línea ascendente. Es una garantía tener a este chico en el banco. Está haciendo un fantástico 43% en el tiro de tres puntos. No defiende nada mal y ayuda por dentro, aunque pesa poco para un verdadero cuerpo a cuerpo bajo el aro.
  • Xavi Sánchez. Comas no confiaba mucho en él, pero la baja forma de Robles al principio y su trabajo en cada partido le valieron hacerse con un sitio en el equipo, y su rol ha ido a más con el paso de los partidos y con la llegada de Hussein, con el que ya ha realizado un par de encuentros de altísimo nivel.
Los cuatro aleros han ido cada vez a más con el paso de los partidos. Quizá precisamente porque eran los mejores de la categoría ha costado repartir minutos y roles entre ellos, lo que puede haber mermado algo su rendimiento al principio de temporada.

A estas alturas parece claro que Xavi debe estar en el quinteto inicial. Junto con Brown y Sala son un terremoto liándola al contraataque. Al que primero se le acaba la gasolina es a Brown, que suele hacer unas aportaciones tremendas en el primer cuarto para diluirse rápidamente.

El bajón de Brown a partir del minuto 8 no debe preocupar, pues el banquillo está bien cubierto con Robles y Sergio Pérez.

Xavi es un jugador más de jugar muchos minutos e ir aportando poco a poco. En pequeños detalles de los que no suelen pasar a las estadísticas: defensa a su par, balones para los compañeros, ayudas defensivas, penetrar y dividir...

Los jugadores que más han mejorado su valoración con la llegada de Hussein han sido Xavi y Sergio Pérez, cuyas valoraciones en base 40 han pasado de 13 a 16 para Xavi, y de 17 a 21 para Sergio.

No obstante, también Robles y Brown han mejorado algo, aunque un mal partido de Brown en ese periodo hace que no se refleje este hecho en las medias.

En cifras globales, el alero aporta una media 17,1 de valoración por partido para cada puesto (escolta y alero).

Ahora, con Hussein, Brown juega unos tres minutos menos y Xavi unos tres minutos más. También Robles y Sergio juegan un poquito más.

En definitiva, la tendencia general con los aleros viene siendo un reparto equitativo en cuanto a minutos y protagonismo y una lenta mejoría general partido a partido.


Aleros, valoración en 40 min

Aleros, tendencia valoración en 40 min

Aleros, valoración en 40 min

1 ene. 2006

Polaris. Balance de la primera vuelta I. Los Pivots

El puesto de pivot parecía perfectemante firme cuando se conoció la lista de jugadores. Algunos buenos minutos de Triguero incluso desataron la euforia, pues era, a priori, el jugador menos valioso de entre los interiores.

Sus avales:
  • Waleskowski fue una de las sensaciones de la temporada pasada. Jugador todoterreno, intenso, joven. Llamado a ser uno de los mejores jugadores de la LEB.
  • Sellers. Su amplísima y brillante carrera le avalaban. La única duda estaba, precisamente, en lo amplio de su carrera, es decir, en su edad (35 años).
  • Bárcenas. Luchador indomable. Versátil en el juego dentro fuera. Veterano en la plantilla murcianista.
  • Fernández. El curso pasado dio un paso atrás para tomar impulso. No le fue tan bien como esperaba. Polaris no ascendió, pero él mostró que podría ser un pivot dominante en LEB en cuanto se acoplara un poco.
  • Triguero. Jugador muy joven, sobre él circulaban rumores de polémico y amante de la noche. Jugador con buenísimas cualidades para jugar al basket. Unos brillantes minutos en los primeros partidos hacían presagiar algo grande para este chico.
Sin embargo, durante la temporada el rendimiento de estos jugadores (como el de toda la plantilla) fue muy desigual:
  • Waleskowski empezó haciendo partidos prodigiosos, completo en todas las facetas del juego, un carpanta bajo los aros, buen tiro, buena defensa... pero luego su juego fue a menos, hasta rozar niveles preocupantes. Tras la llegada de Hussein su rendimiento parece ir a más, incluso saliendo desde el banquillo.
  • Sellers. Mostró un estado físico preocupante durante la pretemprada y los primeros partidos de liga. Su juego apenas deparaba algunos destellos de calidad pero poca continuidad. Con el paso de las semanas su juego parece haber ido ligeramente a mejor, de forma regular, pero aún sin mostrar un nivel muy alto.
  • Bárcenas. Algo en él no le gustaba al maestro Comas (ahora huído a una brillante carrera en el San Fernando). Su papel era poco menos que testimonial. Con Hussein pasó al quinteto inicial y eso se notó en el nivel defensivo y la garra del equipo. Además, ha pasado a ser (junto con Xavi Sánchez) el mejor en porcentaje de tres del equipo, con un 45% (9/20).
  • Fernández. La ansiedad por hacerlo bien le ha llevado en muchas ocasiones a precipitarse, fallar tiros fáciles y cometer personales fuera de lugar. Calidad y fortaleza tiene de sobra para ser un jugador fundamental. Con Hussein pareció mejorar en unos partidos pero empeorar en otros. Habrá que verle más para saber qué tal le ha afectado el cambio de entrenador.
  • Triguero. Ha sido, sin duda, el damnificado de la llegada de Hussein. Cinco pivots son demasiados para repartir minutos y Hussein decidió que él se quedaría con menos que los demás. Ha mostrado una irregularidad tremenda. Capaz de jugar unos minutos a un nivel bestial y, en otro momento, ser un jugador blando en defensa e inoperante en ataque.
Si analizamos los números y estadísticas obtenemos confirmación a buena parte de las afirmaciones que hacemos más arriba.

Como es difícil comparar rendimientos de jugadores en base únicamente a su valoración, hemos tomado datos y los hemos ponderado para 40 minutos. Es decir, hemos calculado la valoración por minuto y luego la multiplicamos por 40, lo que nos da una idea aproximada de la valoración que podría haber tenido el jugador en cada partido si hubiera jugado el partido completo.

El problema de esta técnica es que presenta un alto grado de dispersión. Es decir, en partidos donde un jugador tiene muy pocos minutos, y apenas ha tenido tiempo para hacer unas cuantas acciones sólo positivas o sólo negativas, la extrapolación a 40 minutos puede dar cifras escandalosamente altas o bajas.

No obstante, haciendo medias globales vemos algunos datos curiosos:
Teniendo en cuenta toda la liga, el jugador con mejor valoración media por 40 minutos nos sale que la mejor media es para Triguero (21 val/40min), le sigue Walleskowski (18), Sellers (17), Bárcenas (12) y Fernández (11).

Pero lo interesante es hacer una comparación separada entre las épocas de Comas y Hussein.
  • Triguero pasa de 23 a -3 (apenas juega, claro)
  • Waleskowski de 18 a 20
  • Bárcenas de 6 a 15 (y pasa a jugar mucho)
  • Fernández de 9 a 14
  • Sellers de 20 a 14
Resulta curioso que, Triguero aparte, Sellers es el único que ha bajado su rendimiento por minuto. Sin embargo, las sensaciones que tenemos son las de mejora. Ello quizá se deba a que en los primeros partidos de Hussein hizo números malísimos (lo que le hizo bajar la media) y buenos al final (lo que avala la sensación de mejora).

Lo que más llama la atención es la altísima aportación por 40 minutos de Triguero en la época Comas (23).

También es destacable que Waleskowski juega menos minutos (de casi 29 pasa a poco más de 22) y sale desde el banquillo. Pese a ello, sigue haciendo la mejor valoración entre los pivots, tanto con Comas como con Hussein.

En valoración general del puesto, el pivot aporta una media de valoración por partido de 16,6 (para el 4 y para el 5).

Acompaño las gráficas de valoración por cuarenta minutos, así como la línea de tendencia de cada jugador y los datos jornada a jornada.

En las gráficas se señala una separación en la jornada 12, en la que empezó Hussein.

Valoración de los pivots sobre 40 min


Tendencia de valoración de los pivots sobre 40 min

datos de valoración de los pivots