12 may. 2007

Todo a una carta... y media

La victoria ante ViveMenorca le daría al Polaris la permanencia. De perder este partido, sólo la derrota del Etosa Alicante en Gran Canaria le salvaría del descenso


12/05/2007 - 20:00 horas. Palacio de Deportes Murcia
Árbitros: Arteaga, Guirao y Jiménez
Polaris World: Gavel (4), Myers (11), Richacher (10), Triguero (5) y Thompson (7).
Banquillo: Vetoulas (12), Sánchez (8), Stacey (33), Fizer (53) y García (14).
Entrenador: Manuel Hussein
Vive Menorca: Vasiljevic (15), Stojic (19), Yáñez (5), Moss (7), Shirley (18)
Banquillo: Rodríguez (12), Farabello (20), Bazdaric (45), Ivanov (10), Llorens (14), Alzamora (6)
Entrenador: Ricard Casas
Esta noche, a eso de las 22.00 h. se sabrá si el Polaris es un equipo ACB o LEB. El equipo murciano juega en casa y depende de sí mismo para mantener la categoría, pero para ello a partir de las 20.00 h. tiene la obligación de derrotar en un partido a vida o muerte al ViveMenorca, equipo que también se lo juega todo en este encuentro. El equipo que pierda esta noche bajará a la LEB, salvo que el Etosa Alicante pierda en su desplazamiento a Gran Canaria, en cuyo caso serían los alicantinos los descendidos. El equipo de Hussein ha dispuesto de dos semanas para preparar el partido y para este choque a vida o muerte contará con Fizer, aunque el norteamericano ha estado entre algodones durante los últimos días.

Todo el trabajo de una liga entera se lo juega hoy el equipo de Hussein en 40 minutos. Es lo que tiene no haber hecho los deberes, que toca decidirlo todo a una carta el último día. El partido se presenta trágico, y los transistores darán cuenta del grado del drama en función de cómo se desarrolle el partido que disputará a la misma hora el Etosa frente a Gran Canaria, pues al equipo que pierda esta noche en el Palacio de los Deportes sólo le quedará agarrarse a ese clavo ardiendo para permanecer en la ACB.


LAS CLAVES
Presión extrema.
No es de prever un partido bonito. La presión será máxima para ambos conjuntos. Menorca cuenta con la ventaja de llevar varios meses jugando este tipo de finales y haberlo hecho también la pasada campaña, el Polaris tiene su cancha y su público.

14 días de parón para Polaris.
Los primeros minutos serán cruciales para que el Polaris no acuse el parón de 15 días sin competir. La parte buena es que ha tenido todo el tiempo del mundo para descansar tras varios partidos seguidos y para preparar este partido.

Parar a Moss.
Chris Moss empezó mal la temporada y sólo al final está rindiendo a gran nivel. Tanto es así que en los últimos seis partidos ha promediado 18 puntos, 8 rebotes y 25 puntos de valoración. Su emparejamiento con Fizer será decisivo.
Fizer jugará este partido tras estar las últimas dos semanas recuperándose a marchas forzadas de la recaída de su lesión en el sóleo. Habrá que preguntarse, una vez finalizada la liga, qué ha pasado este año en este equipo para que las lesiones, sobre todo musculares, pusieran contra las cuerdas al equipo de la capital murciana. Pero, al menos para esta noche, parece que estarán disponibles todos los jugadores habituales en este último tramo de liga.

Es previsible que Hussein, que tiene 15 jugadores profesionales para elegir, repita la elección que hizo frente al Etosa y convoque a Vetoulas, lo que hará que Dragic y ‘Pepito’ Romero vean el partido desde detrás de la canasta. Emir Coco podría completar el plantel de los 12 jugadores alineables.

El Palacio presentará un lleno a reventar, ya que las entradas están agotadas desde hace varios días. Unos pocos cientos de estas entradas las utilizarán los aficionados menorquines, que harán un desplazamiento muy complicado para apoyar a su equipo, el cual, a través de su presidente, se ha quejado del precio (10 euros para los menorquines) y el número de entradas facilitadas por Polaris (324, unas 100 más de las que obliga la liga).

El ViveMenorca llega a este encuentro con la soga al cuello, igual que el Polaris, pero con la diferencia de que el insular hace un mes era un equipo desahuciado y, tras ganar cinco de sus últimos seis partidos, ahora depende de sí mismo para salvar la categoría, siquiera sea in extremis, tal como hizo la pasada campaña, en la que se debatió entre la permanencia y el descenso hasta la última jugada del último partido.