27 jul. 2007

Hussein: "intentamos que la gente se identifique con la gente de su tierra". Claro, por eso se deshace de Xavi

Lo dijo el otro día el propio Hussein, en relación a José A. Marco: "es un jugador de aquí, de la Región. Además, todo apunta a que es un jugador futurible y que también intentamos regionalizar el equipo para que la gente se identifique con la gente de su tierra". Suena bien, si no fuera porque en realidad le importa una puñeta esa idea, pues de importarle lo más mínimo no se hubiera deshecho de Xavi. Sí, Xavi es originario de Balaguer, pero pese a ello es lo más murciano que ha jugado nunca en el Polaris.

Además, se ha transmitido desde el club la idea de que este año se busca un equipo más físico, más duro, peleón y capaz de correr el contraataque. No me jodan, esa es precisamente la descripción de Xavi. Si realmente pretendieran eso Xavi sería un pilar básico en lugar de un "invitado a marcharse" por la puerta de atrás.

Podría Hussein al menos tener el valor de decir la verdad, o una versión dulcificada de ella. Algo como: "El perfil personal de Xavi no encaja en el concepto de equipo que busco". Pero claro, Hussein prefiere hablar de cuestiones deportivas y de que Xavi tenía una oferta para quedarse. En cierto modo era así, pero una oferta con la boca chica, pensada para no ser aceptada y, en todo caso, con la amenaza del ostracismo como el menor de los males para Xavi. Lo que pasa es que el argumento deportivo para "dejarle ir" tampoco cuela, pues fue Xavi uno de los que salvó la categoría a este equipo cuando vinieron mal dadas en los últimos partidos.

Vamos, la filosofía de Hussein es la mismica que la de la escuela 'buen rollito' Pepu Hernández... solo que al revés.

Pero es que la actitud de Hussein no es más que una continuación de la línea de actuación del club.

Cómo demonios se va a identificar la gente con un equipo que es un mero negocio de una gran empresa dedicada al pelotazo inmobiliario, que se cepilla los colores (rojo) de toda la vida del club, que hace limpieza de cualquier vestigio del pasado en los despachos y, eso es lo peor, en la pista, incluso limpiando (del pabellón) los restos de los pocos logros de la anterior etapa; que trata a la prensa con prepotencia, no dejando, p.e. asistir a nadie a los entrenamientos y, por tanto, impidiendo así poder contar el día a día del equipo; tratando casi con el mismo desprecio y prepotencia a la afición (acuérdense del caso de la negativa a regalar entradas para las fiestas universitarias), con una plantilla en la que, además de borrar vestigios del pasado, apenas repiten jugadores de un año para otro (aunque eso ocurre en buena parte de la ACB).

Vamos, que lo de murcianizar al equipo para que se identifique la gente con él suena muy bien, y me alegro por Marco, pero no cuela después de lo de Xavi.

Llámenme pesado si quieren, pero echar a Xavi (invitarle a irse, que viene a ser lo mismo) no ha sido una cagada cualquiera, Hussein ha cursado con ello una invitación a poner su cabeza en el disparadero.

Cuando el que suscribe ejerce de periodista lo hace con toda la objetivad e indepencia que le es posible, pero todo influye a la hora de elegir el adjetivo y el tratamiento en la crónica de turno. No podrá pedirnos el entrenador grancanario mucho margen o elogio gratuito a prensa y aficionados después de eso. Se recoge lo que se siembra.