25 may. 2017

La temporada que viene va a pitar su padre

El pasado fin de semana tuvo lugar la F4 infantil femenina en Alcantarilla en la que participé como entrenador de uno de esos cuatro clubes. Dejo para más tarde hablar de la parte deportiva de esa F4. Justo antes de disputar nuestro primer partido, y con la excusa de una decisión arbitral complicada que metió en la final del torneo a un equipo con una canasta fuera de tiempo (o no, eso en este caso importa bien poco), el padre de una jugadora de uno de los equipos increpó primero bastante violentamente (doy fe, pues casi me salpica algo al pasar al lado) y tuvo que ser alejado de los colegiados por las personas que por allí estaban (directivos de Jairis, vamos). Más tarde, al terminar nuestro partido, me enteré de que el energúmeno que tuvo que ser sacado de la pista sin llegar a agredir más que verbalmente a los árbitros, tomó la cobarde decisión de esperar a uno de ellos (casualmente el fisicamente más pequeño de los dos) en los pasillos del pabellón para consumar la agresión al árbitro que no le dejaron hacer en la pista.

Pese a que la Federación Murciana de Baloncesto solicitó un castigo ejemplar, ahora me entero de que la agresión le va a salir a ese señor poco menos que gratis (130 € de multa) [Nota del 04/06/17:  Ese dinero era por la multa, la información estaba incompleta, así que aporto el fallo del juez], y no puedo hacer otra cosa que echarme manos a la cabeza con lo que eso implica desde varios puntos de vista.


Si ya de por sí es un disparate que alguien agreda a un árbitro (otra vez, que esto no es tan puntual como se quiere vender) el que eso salga poco menos que gratis es una barbaridad, no sólo por lo injusto en sí, sino porque ¿Quién va a querer pitar en el futuro?. Los jóvenes recién iniciados que dudan si dedicarse o no al arbitraje de forma más estable tendrán muchas más dudas tras algo así, y fácilmente muchos de ellos tirarán la toalla, y terminarán diciendo eso de que "la temporada que viene va a pitar su padre".

Supongo que el lector avisado sabrá que, al menos en la Región de Murcia, tenemos un importante déficit de árbitros. Esta pasada temporada han sido más de 5 fácil los partidos en los que me ha pitado un único árbitro porque no había más disponibles en esa franja horaria, de forma que algún sábado por la mañana ha llegado a haber en la Región algo así como 40 partidos y 60 árbitros (es decir, la mitad de esos partidos pitados por sólo un árbitro). Imagínense, además, el estrés añadido que ha de ser para un árbitro pitar él solo, y si añadimos a eso que se trate de un árbitro novato y el partido complicado la situación puede ser muy delicda y, por tanto, una experiencia bastante desagradable para  el árbitro en cuestión.

Hay pocos árbitros, entran pocos nuevos, y son cada vez más los veteranos que se lo dejan prematuramente por hartazgo. ¿Cómo no se lo van a dejar?.

La agresión consumada es sólo el vértice del iceberg. Me da igual lo que pase otros lugares como en el fútbol, en el baloncesto cada vez es más incómodo sentarse en una grada a disfrutar de un partido, cada vez es menos probable estar tranquilo sin que nadie de entre el público se dedique a decir cosas, increpar o incluso insultar a los árbitros.

También creo que es un problema el que la gente que rodea al que increpa no haga nada, ni le afee la conducta ni algo más tajante. Entiendo que no es fácil ser un héroe hoy en día, y que el vecino de asiento del increpador normalmente será padre de otro/a jugador/a de ese equipo y, por tanto, alguien demasiado cercano como para atreverse a dar la cara por el árbitro ante alguien a quien tiene que ver a diario.

Los vecinos de asiento a veces incluso ríen la gracia al que molesta a los árbitros, y eso no tiene otra consecuencia lógica más que que el energúmeno de turno se venga arriba y entre en escalada, eleve el tono de la increpación para pasar al insulto al árbitro, que a su vez a veces se hace extensivo a miembros del equipo rival (entrenador, jugadores...) y nadie hace nada.


Ojo, los clubes tampoco. Normalmente, a los que terminan agrediendo se les ve venir, se les ve crecer mes a mes, año a año, empezando en el comentario inocente hasta terminar un día en comisaría. Raramente un agresor de este tipo no tiene antecedentes más livianos. Díficilmente es una sorpresa total para los que le conocen. Salvo raras excepciones, los que terminan agrediendo empiezan insultando.

Los jugadores, y más aún los entrenadores, no siempre ayudamos. Yo mismo soy bastante protestón y, aunque intento controlarlo cada vez más y más, y trato de conformarme con el mero diálogo civilizado con los colegiados de turno, entiendo que a veces en partidos de cierta tensión ayudaría más no haciendo la más mínima protesta o queja por civilizada que sea. Pero hay casos mucho peores y mucho más sistemáticos.

Compañeros entrenadores, tenemos que hacérnoslo mirar también. Tenemos una responsabilidad a través del ejemplo, no sólo a los deportistas que entrenamos, sino a los padres que están en la grada, quienes perfectamente pueden pensar que, si nosotros estamos legitimados para protestar a los árbitros cómo no lo van a estar ellos, que además son quienes pagan todo esto a través de las cuotas.

Esta temporada no es el primer árbitro que me comenta que se lo deja, que está harto, que no le compensa la mísera cantidad que se cobra por pitar un partido a cambio de recibir presiones constantes, en el mejor de los casos, cuando no directamente ser insultado con demasiada frecuencia y, más raramente, sufrir algo como lo de la semana pasada.

¿Hay solución?


No estoy seguro. Cosas se pueden hacer, pero seguramente no son medidas muy populares ni tengo claro que todas sean viables. Algunas ideas:

  • Sanciones sin piedad. Ante este tipo de casos castigar a saco. Máxima multa, expulsión de club y pabellones, etc. Pero no sólo por agredir, cortar también los insultos.
  • Aislamiento desde dentro. Que los otros padres le aislen, que dejen de sentarse al lado, de dirigirle la palabra y, por supuesto, de reírle las gracias. Ya que no se puede pedir a otros padres la heroicidad de plantarle cara directamente, quizá sí al menos se le puede dar la espalda.
  • Reglamentar sanciones desde club. Que todo este tipo de cosas estén reglamentadas por escrito dentro del propio club. Del tipo: "A quien se sorprenda insultando a árbitros, rivales, etc. se le sancionará con la prohibición de que tanto él como su hijo/a pisen el pabellón en x semanas". Sí, la sanción afectaría al niño/a, pues no hay nada más eficazmente persuasivo como algo así de drástico, pues se supone que hasta los energúmenos quieren con locura a sus hijos/as y están dispuestos a lo que sea por ellos. Pues qué mejor que comportarse adecuadamente para evitarle que sufran un castigo de este tipo.
  • Formar. Tanto en cuestiones pseudopsicológicas como en conocimiento del juego y sus reglas, pues no hay nada como conocer lo que se tiene entre manos para respetarlo.
  • Terapia con silbato y prevención. Un segundo paso en esa formación puede ser que todos los padres, al igual que jugadores, entrenadores, etc. pasen por el silbato en mayor o menor grado.
Esta última idea me parece quizá de las más eficaces. Debería ser poco menos que obligatorio que los padres (y demás personas del entorno) se tuvieran que involucrar de algún modo en el arbitraje. Algo tan sencillo como formarse un poco en reglas y aprovechar las pretemporadas y otros periodos en los que se necesita arbitraje (incluso en los partidillos de entrenamiento) para vivir la complicada experiencia de pitar, algo que no es nada fácil, como compruebo cada vez que me toca pitar algún amistoso a algún equipo de mi club.

En el caso de los padres energúmenos, los que ya tienen antecedentes (ya sea en sentido estricto legal o dicho coloquialmente) creo que algo así, que les obligue a ellos a pitar, sí podría ser una sanción ejemplarizante, del tipo de las que suele impartir el juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, a veces peculiares, pero siempre llenas de humanidad y vocación de ayudar al joven proyecto de delincuente habitual. Unos cuantos partidos pitados, sufriendo el estrés propio de la complejidad del arbitraje y, porqué no, un poco de su propia medicina de mano de otros espectadores (reales o siquiera "figurantes" para la ocasión) sería mano de santo. Estoy profundamente convencido.

Quién sabe, lo mismo de una "terapia" de este tipo desaparecería algún energúmeno de la circulación y hasta, quiero ser optimista, saldría algún nuevo árbitro, por no hablar del beneficio directo hacia el/la hijo/a del energúmeno reinsertado.

Es decir, que aplicando esa idea, perfectamente podríamos decir de forma expresa que la temporada que viene va a pitar su padre.


26 comentarios:

Unknown dijo...

Lo suscribo por completo. Únicamente añadir, yo que tengo dos hijos, un niño ya mayor y una niña, que pensé que los insultos y alguna que otra gresca sólo ocurría en el baloncesto masculino, y para mi asombro, descubro que hay más violencia en el femenino.... O esto se corta de raiz, o el baloncesto formativo desaparece. ¿Quien pitará los partidos cuando no encuentren jóvenes árbitros EN FORMACIÓN?.

Manel Casas dijo...

Bravo por las propuestas!!!
A ver si entre todos dejamos de mirar para otro lado y asumimos que todos tenemos que formar parte de la solución!

Juan Antonio Manzanera Gonzalez dijo...

Felicitarte por el articulo

Unknown dijo...

De acuerdo al 100% contigo. Ya es hora de hablar publicamente de esto. Muchas gracias. Miguelo V.

Lluis Rigal Mata dijo...

Yo propongo sanción económica y social, que le obliguen a sacarse el título de arbitro y ejercer un mínimo de dos temporadas.
También para los agresores de menor escala, los agresores a través de indultos o intimidación, también les haría aprovar el curso, para que por lo menos sepan lo que dicen, y después arbitrar 10 ó 15 partidos ... a ver que les parece entonces, pero que nadie del entorno sepa el porque está pitando!
Después esta gente debería de hacer como obra social, el hacer ver la dificultad de esta profesión y que debajo de ese uniforme hay un ser humano, con los errores que comporta ser humano !

pep pascual dijo...

Toda la razón, respecto al tema de educación social de los padres. Pero hablando con la mayoría de árbitros de infantil ( que casuamente soy entrenador en la zona de Alicante) que son los mismos que pitan incluso a senior...... cuando muchas veces ellos no están listos para pitar y más que pitar educar, que es lo que hace falta a esas edades. Retomando el tema, hablando con muchos de ellos , entre ellos varios amigos mios, el gran problema de la carencia de árbitros, no son los padres, sino lo mal pagado que está todo lo que tienen soportar ( no solo padres, sino niños , porque hay que educarlos) y muchos árbitros también prefieren llegar, ser los protagonistas ( cosa qeu es un error porque los protagonistas son los niños) cobrar e irse, porque "para lo que les pagan, demasiado hacen y aguantan" (palabras textuales de varios de ellos), sobretodo haciendo referencia al tema de dietas de desplazamiento.....
Pues empezando con esa mentalidad, mal vamos, .... primero que la federación haga su labor de formar y recompensar buenos árbitros para no poner a personas descualificadas haciendo esa labor de EDUCACIÓN, por que a esas edades es formar/educar no competir, que esa es la diferencia que hay que enseñarle a los padres....
Pero repito, tienes toda la razón en la educación social de los padres, es necesario, pero también una restructuración y reorganización administrativa en la federación con respecto a los árbitros.

Juan Carlos García Gómez dijo...

Pego un comentario que me solicita poner David Martos Bertelli:

Gran reflexión. Al hilo de esto voy apuntar algo que refuerza tu teoría.
Empecé a arbitrar en Granada, donde sentí el apoyo de todos los veteranos de la federación, y tras unos 450 partidos en tres temporadas (sí, un árbitro pasa fácilmente los 100 partidos en una temporada y si tiene tiempo los 150), pasé a vivir a Alicante. Ú
Tras otras tres temporadas con otros tantos partidos...mi último partido fue uno en el que pité un derby Teixe-Alcoy. Al ser de Ibi, localidad del Teixe, los padres de Alcoy empezaron a insultarme antes de empezar el partido. Transcurrido el minuto 8 del primer cuarto una jugadora, tras una clara falta en ataque que pitamos a la vez mi compañero y yo, hizo un gesto de desprecio acompañado de “un vete a tomar por culo”, lo que supone expulsión inmediata como así hice. Bueno, los siguientes cuatro minutos de partido fueron lo más desagradable que he vivido en más de 900 partidos. Así las cosas en el minuto 2 de segundo periodo decido parar porque la situación era insostenible. En ese momento se personó el presidente, me prometió que calmaría a todo el mundo (la situación se destensó bastante) y tras dialogar, el partido continuó, no sin tensiones, pero de una manera en la que se podía desarrollar.
Tras todo esto, llevo las pertinentes fichas a federación, (Delegado de Campo y jugadora fueron sancionados con tres y un partido), y desde federación ni siquiera se me llama para comunicarme que, extraoficialmente, al ser la última jornada, lo mejor era que descansara...ni un ¿cómo estás? Bla, bla,bla...sino que me toca llamar al no recibir nada y entonces, después de 3 temporadas con problemas puntuales (todos relacionados con ser de Ibi y arbitrar al club, lo que un árbitro no puede rechazar porque supone sanción inmediata de un mes o más). Sólo ocurrió algo parecido a una pequeña disculpa, cuando empezaron a sospechar que me podía dejar el arbitraje ya que en el interior norte de la provincia de Alicante y sur de Valencia faltaban (y faltan) árbitros.
Con 26 años, trabajando de profesor como llevaba año y medio, y sin ninguna posibilidad de pasar de Autonómico por mucho que los informes e incluso la opinión de la mayoría de los clubes (lo que para federación no sirve absolutamente nada, al menos en la valenciana) fueran más que favorables, no poder pasar las pruebas físicas me condenaba a no subir. Eso lo tenía asumido, de hecho el arbitraje me ayudaba a controlar mi sobrepeso; pero que en el único gran problema que tuve, lejos de apoyarme, su respuesta fuera “si paras el partido tenías que haber llamado a la policía” en un claro “la culpa es tuya por no haberla llamado”, decidí, con todo el dolor de mi alma, colgar el silbato y dedicarme a entrenar.
Con todo este rollo, lo que quiero hacer es reforzar con un ejemplo que lo que has dicho ocurre.

SoundTemazos dijo...
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Andrés Centella dijo...

Tenéis que actuar los clubes, en Córdoba provincia donde arbitro, los clubes se están poniendo las pilas educando a los padres y créeme que se nota, un saludo

bover dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu entrada. Llevo más de 10 años en esto del basket en Cataluña, desde que mi hija empezó a jugar y he cambiado. Al principio yo tambien me metía con el arbitro pero he llegado a la conclusión de no hacerlo. Ya hace más de un año, que aunque piense que el arbitro se ha equivocado, me muerdo la lengua. Y es que he visto de todo. Tenia un compañero de trabajo que era arbitro y más de una vez había sido agredido. El otro día, por primera vez, vi como expulsaban a un padre de una jugadora del campo por insultar al arbitro. Y me parecio bien. Basta ya de violencia. Si quieres violencia vete al boxeo, pégale a un saco. Debemos darle ejemplo a nuestros hijos e intentar hacer un mundo mejor.

Unknown dijo...

Yo mismo fui arbitro y lo deje al fibal de la temporada en la que sufri una agresión por parte de u a jugadora y donde me jugue la piel con sus amigos al salir del pavellón. Me llegaba a generar tanto estrés que decidí dejarlo. La Federación catalana me dijo que no podían hacer nada, porque sino no tendrían jugadores. Claro, no tendrían quien les pagara su sueldo sentados bien lejos de los partidos complicados. Porque nadie se juego el pellejo por 30€, y no te atrevas a irte del partido o sufriras el invierno más gélido de todo tu vida en la nevera..

Juan Celdrán Alenda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan Celdrán Alenda dijo...

Juan Carlos. Buen articulo. Los arbitros deben ser protegidos, son un bien del deporte de base.
Pero echo en falta que se profundice un poco mas en lo que realmente pasó en ese partido, en el fin de semana y las consecuencias que ha podido tener para el deporte base.

Andres Martinez Perez dijo...

Un gran articulo. Solo matizar, los 130€ es lo que le va a caer por parte de la justicia ordinaria que sanciona en base a una denuncia y a un parte de lesiones. Después vendrá la sanción de la Comisión Antiviolencia, a la cual la FBRM, propone una inhabilitación y multa de 3.000 a 6.000€ Y al hilo del comentario anterior, en efecto, al baloncesto base y al arbitraje le influyen muchas cosas ese fin de semana de las que no se ha hablado y de las cuales os gustaría saber tu opinión

Juan Carlos García Gómez dijo...

Andrés y Juan, la agresión del otro día es tan sólo el punto de arranque (lo que en periodismo se denomina "la percha") para tratar un tema más general. No sé si me apetece hablar del caso concreto del sábado en sí. Lo viví más de cerca de lo que quisiera (el primer intento de agresión lo viví a un metro de distancia o así). Y Juan, de lo que realmente pasó en el partido, finde y consecuencias no termino de entender a dónde quieres ir. Tengo pendiente hablar, también con esa F4 como punto de arranque, de un tema deportivo más amplio, del tipo si es razonable o no usar zonas en infantil femenino y cuestiones relacionadas. Y eso lo tengo para más adelante también, pero ya te adelanto que un comentario que dejé en mi Facebook ya me ha acarreado unas cuantas quejas de personas que se sienten ofendidas y maltratadas por mí, así que antes de escribir sobre eso meditaré muy bien mis palabras para decir exactamente lo que pienso de la manera que pueda molestar lo menos posible a los rivales que no tienen las mismas convicciones que yo, y a quienes también debo respetar. Ya adelanto que puedo pedir disculpas por ofender indirectamente al expresar mis convicciones, pero no voy a pedir disculpas por ser el único que fue a la F4 sin hacer zonas.

Daniel Garcia dijo...

Suscribo 100%. Es cierto que hay muchos entrenadores que como tú defienden la labor arbitral. Sin embargo hay algunos energúmenos que tratan de desestabilizarte desde el minuto 0. En mi región todos los árbitros saben perfectamente quien son los tres o cuatro personajes que sabes de antemano que van a intentar ponerte nervioso y sacar ventaja de tus errores. Se suceden las sanciones (ridículas) semana a semana y los tipos siguen ahí como si no la cosa fuera con ellos. Si no somos capaces de erradicar esta lacra dentro de las canchas, dificilmente podremos solucionar lo de la grada.

Juan Celdrán Alenda dijo...

Juan Carlos, descuida que eso esta aclarado. Se trata de algo mas general, de mas arriba, que tendremos oportunidad de charlar sobre eso, cuando se me pase a mi el cabreo, que sinceramente aún no se me ha pasado.
Gracias por los comentarios. Un abrazo.

Juan Celdrán Alenda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan Celdrán Alenda dijo...

Y lo de las zonas, es un debate muy chulo y sano, de deporte, de ideas y de como se ponen en marcha.

Juan Celdrán Alenda dijo...

Juan Carlos, descuida que eso esta aclarado. Se trata de algo mas general, de mas arriba, que tendremos oportunidad de charlar sobre eso, cuando se me pase a mi el cabreo, que sinceramente aún no se me ha pasado.
Gracias por los comentarios. Un abrazo.

logilalla olalla dijo...

Empezé a arbitrar alla por el 97 en bilbao con 16-17 años . Mi padre apasionado del baloncesto que siempre venía a verme jugar tan solo vino a verme arbritar los tres primeros partidos. "Lo siento cariño pero no puedo estar en la grada escuchando lo que oigo de ti " . Tras un parón por trabajo y familia en cuanto mis hijos sean más independientes quiero volver a arbitrar , ahora imaginense la situación , mi marido ( que nunca me ha visto arbitrar ) y mis hijos quieren como sería normal ir a ver a su mami...os imaginais lo que pueden llegar a escuchar? Que triste realidad...estas cosas te hacen dudar si realmente merece la pena.

Juan Celdrán Alenda dijo...

Juan Carlos, descuida que eso esta aclarado. Se trata de algo mas general, de mas arriba, que tendremos oportunidad de charlar sobre eso, cuando se me pase a mi el cabreo, que sinceramente aún no se me ha pasado.
Gracias por los comentarios. Un abrazo.

F. M.P dijo...

Empece a arbitrar hace 17 temporadas y aun sigo en activo. Nada ni nadie conseguirá que deje de practicar mi tan preciado hobby . No he conocido otra forma de emplear mi tiempo libre que no sea el baloncesto. Estuve jugando hasta que descubrí el arbitraje, otra de las formas de poder disfrutar de mi deporte favorito. Pero bien es cierto que una vez que se es padre y ya es la segunda vez que lo soy, me encantaría que tanto mi mujer como mis peques pudieran ir a ver los partidos en los que participo, al igual que hacen los demás familiares de jugares/as y entrenadores...pero malas experiencias en los pocos que han ido a verme les han hecho tomar la decisión de no volver. Y esto no es culpa de nadie y de todos. Parece que entra dentro de la profesión el que estamos expuestos a que nos insulten, nos menosprecien y nos falten al respeto ( no voy a hablar de agresiones físicas porque eso se sale de norma pero es la realidad y ademas creo que es el resultado de tanta violencia verbal llevada al extremo).Y todo esto con niños y niñas por medio, con el futuro del baloncesto delante, y mas aun, con el futuro de nuestra sociedad. Siempre estamos quejándonos de que las nuevas generaciones no tienen educación ni respeto por nadie y por nada, pero , es que lo tienen las generaciones anteriores? la tienen los padres? Debemos tener en cuenta que los niños siempre querrán parecerse a sus padres, a sus entrenadores, a sus maestros... así que me compadezco de todos esos niños/as que tienen que sentir la verguenza cada fin de semana de ver a sus padres oba los padres de los compañeros que parece que utilizan los partidos de sus hijos para liberar las tensiones acumuladas durante toda la semana, despojando al mas débil, al que va solo al pabellón y al que no tiene 12 padres y madres apoyándolo. Conmigo sinceramente no van a poder, pero nadie sabe, nada mas que nosotros mismos, lo que cuesta conseguir un arbitro nuevo cada temporada, y lo poco que cuesta quitarle la ilusión y las ganas de seguir en este mundo.
Muy buen tema J.C
F.M.P

Beñat asensio dijo...

Yo soy arbitro del comite Guipuzcoano y de lo malo malo no me quejo porque aqui se suele respetar algo mas al arbitro pero si que es verdad que he notado que en un tiempo a esta parte empieza a haber mas gente desagradable en las gradas y yo creo que puede ser por la influencia del fútbol, me explico, yo pienso que cada vez hay mas jugador@s que sus padres son aficionados al futbol y cuando van a ver jugar a sus hijos se piensan que estan en el futbol, cosa que opino que sigue siendo lamentable, y de ahi viene el mal ambiente de los partidos a mi parecer

Jesule Molina dijo...

Buenas noches y antes de todo enhorabuena por el articulo, soy un chico de 17 qños y soy arbitro en la delegacion gaditana de la federacion andaluza de baloncesto, en concreto de Jerez. Totalmente acertada tus palabras, sin embargo, este problema es mas habitual de lo que creemos. Aqui en Cadiz son muchos los partidos en los que pita solamente un arbitro, en concreto, todos los que sean de categoria B de cadetes hacia abajo ( ¡cadetes incluidos tambien!) Como mucha gente entiende, es muy complicado pitar solo un partido de niños cadetes, que rondan los metros 75, 80 y mas. Esto provoca falta de vision en algunas jugadas, jugadas en las que te tienes que tragar el silbato porque no lo has visto bien y otras en las que intuyen y fallas. Esto propicia en gran parte ese mal estar en la grada, comprensible porque existen errores. Lo que no se puede tolerar es que si a esto, le sumas personas que no tienen educación ni deportiva ni social se forme el pitote del siglo. Aquí en Cadiz, sobre todo con los típicos seniors de +40 que juegan para "entretenerse Y divertirse" (supuestamente) podemos encontrar hasta 10 o 15 partidos en los que se ha requerido de la Policía Nacional para escoltar a los árbitros o para resolver conflictos entre equipos... En definitiva, algo que hay que cortar de raiz, Y de raíz quiere decir desde que somos niños, Y los entrenadores deben inculcar que sean los propios niños los que cuando termine el partido le digan a sus padres, " papa, porque le gritas al arbitro? Mi entrenador dice que es al que hay que tenerle más respeto." Y cosas asi... En din... Enhorabuena por el artículo y espero que estas noticias dejen de manchar el nombre de nuestro bonito y LIMPIO deporte.

lermius gargon dijo...

Querido compañero,yo también soy árbitro de la gaditana.Es una locura pitar niveles B solo,eso siempre nos induce al error y nos lleva a tener malos hábitos mecánicos que nos merman a posteriori.En cuanto a los árbitros de grada es complicado que no actuen así cuando su desconocimiento delde reglamento es total y absoluto.El ejemplo mas claro lo tienes en mini con la norma de la defensa zonal.Este desconocimiento es extensible en la mayoría de los casos a jugadores y entrenadores.Una solución es que fuese obligatorio para aprobar el curso de entrenador hacer un curso arbitral.En cuanto a las gradas sólo se puede apelar a la educación y ejemplo que los padres deseen transmitir a sus hijos