Últimos días en el CES 2010

En los últimos días de clases, ya dentro del bloque de dirección, recibimos en el CES la visita de Gavaldá, presidente de la AEEB, que nos dio una charla sobre asociacionismo, derechos básicos del entrenador, la profesionalidad y el entrenador "voluntario" (el 72% de los entrenadores de baloncesto del mundo son "voluntarios", que no cobran nada o casi nada, vamos) y nos habló también de las excelencias de los cursos, másters y prácticas que organiza la FEB y la AEEB.
Ángel Palmi nos habló de lo que ellos llaman método FEB y que yo aún estoy dándole vueltas a ver si pillo qué es exactamente, porque la charla de Palmi no me aclaró gran cosa más allá de hacer un seguimiento de muchos chavales por abajo, y de cuidar bastante los detalles y meter pasta por arriba (cuestiones como llevar un nutricionista con la selección absoluta para que controle todos los detalles de la alimentación).

Bastante mejor estuvo la charla de Antonio Escribano, nutricionista y catedrático de Fisiología de la Universidad de Sevilla, quien nos explicó muy amenamente algunas cuestiones básicas de la alimentación del deportista. De ahí se podían sacar muchas ideas perfectamente válidas para aplicar a nuestros deportistas, tales como que para recuperar rápido es importante llevarse una pieza de fruta para comérsela justo después del partido, el momento ideal es durante los estiramientos postpartido, y que la cena (o comida) hay que hacerla antes de dos horas tras el partido. También es importante la velocidad de absorción de los nutrientes, ya que una cosa en formato 'papilla' se asimila mucho más rápido que unos espaguetti mal masticados. Esa es otra cuestión importante, es fundamental masticar muy bien los alimentos. La comida más importante antes de un partido no es la justo anterior, sino la de la noche antes. Ni que decir tiene la importancia de tener el peso adecuado para la práctica deportiva, pues cada kilo de más se multiplica a su vez por 6,5 al realizar cada salto, con lo que se puede estar levantando una tonelada de más por sesión o partido simplemente con ese sobrepeso de un kilo.

Por la tarde, y tras la exposición de los grupos finalistas del trabajo profesional en grupo, nos proyectaron un video sobre el curso (donde tengo mis 5 segundos de gloria) en el que al final aparecían todos los ponentes invitados de este año, lo que sirvió para hacer una improvisada valoración en forma de aplausos, silencios, abucheos e incluso ovaciones, que alguna hubo. Recuerdo que las ovaciones se las llevaron Ponsarnau y Fisac, aplausos importantes para Nacho Coque, Miguel Ángel Pérez Nitz, Antonio Escribano (nutricionista) y Patricia Ramírez (psicóloga) y alguno también para Jenaro Díaz y Vidorreta. Los silencios se los repartieron Paco Olmos, Abós, Cuadrat y Palmi, recibiendo tímidos abucheos Paco García, Mario Pesquera y Gavaldá, que fueron algo a más con Aranzana (parece que no fui el único al que no le gustó que se dedicara directamente a leer un fichero word proyectado en el cañón). En 2 minutos se quedó hecha la evaluación del curso así como el que no quiere la cosa.

Ahora, y a falta de la nota oficial, se supone que paso a ser Entrenador Superior en Prácticas durante el próximo año.
En definitiva, una experiencia inolvidable. Mucho aprendizaje pero unos días agotadores. Me dejo en el tintero anécdotas y detalles varios que quiero ir contando poco a poco mientras sobrellevamos la canícula murciana.
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