14 mar. 2006

Crónicas desde la fila cero

Hay que ver. Yo siempre le decía al maestro Ochoa (hasta hace unos días colaborador de baloncesto en La Opinión) que lo bueno de las colaboraciones en medios digitales es que uno puede llegar a casa tranquilamente, cenar, irse a la "redacción" virtual, ver las estadísticas, pensar un rato, escribir, publicar, corregir, republicar sin prisas y, aún así, sacar la crónica unas cuantas horas antes que él en su periódico.

Y mire vd. por donde, ahora soy yo el que tiene que barruntar la crónica a la carrera, al tiempo que se ve el partido, y esperar la llamada de la redacción mientras los jugadores enfilan hacia el túnel de vestuarios, para dictar frenéticamente la crónica antes de que nos coma la hora de cierre.

Ahora echo de menos aquellos partidos de los domingos por la mañana, con la resaca fresca (cuando aún teníamos vida nocturna) y cierta ansiedad por ver y disfrutar otro partido de baloncesto. Pero sobre todo, ahora pienso en lo maravilloso que sería tener varias horas por delante para redactar una crónica decente.

No obstante, me parece que lo que peor llevo es el tener que poner cara de póker, no poder aplaudir, animar o decirle alguna frase irónica y maledicente a los árbitros (tengo firme propósito de enmienda desde hace unos años para no insultarles nunca, y casi siempre lo conseguía).

Ya no podré gritarle a Moncho Monsalve, estuviera o no allí transmitiendo el partido para TD, eso de "¡Dilo Moncho. Dí que son muy buenos los árbitros!".

El caso es que esta semana tomé la alternativa de la crónica telefónica. Afortunadamente, tuve el apoyo moral y profesional, de mi amigo, maestro y mentor José López de Ochoa, que ahora se ha dejado la colaboración baloncestística para pasarse al mundo de la comunicación empresarial totalmente profesional.

En la foto que les dejo se le puede ver parcialmente, junto con el resto de periodistas deportivos que acudieron al último encuentro en el Pabellón de Deportes de Murcia.


El maestro ochoa dándonos apoyo moral y profesional el día del debut en la fila cero. Al fondo más colegas de la prensa deportiva.