25/8/2004

Los cupos y la selección española

Se suele hablar mucho de la cuestión de los cupos de jugadores extranjeros y su repercusión en la selección española. Es obvio, si no juegan los jugadores españoles no se puede hacer un buen equipo (argumento a favor de los cupos). Otros defienden que si la competencia es dura los jugadores se esfuerzan más para conseguir un puesto y los jugadores que salen salen de más calidad (argumento contra los cupos).

El tema de implantar cupos tiene dos lecturas, y yo mismo tengo dos opiniones, ambas contradictorias entre sí.

Por un lado creo, hasta cierto punto, en la libertad de mercado y circulación de trabajadores, etc (sin llegar a un economía liberal feroz, claro). Vamos, no me gustaría nada irme a trabajar a otro país y que mi contrato dependiera de un cupo. Pues al contrario igual. Todo el mundo tiene derecho a trabajar donde sea, y los empresarios tienen derecho a contratar a los mejores para desempeñar su puesto. Vale, esa es la teoría contra los cupos.

Pero por otro lado, creo que una parte muy importante de un jugador profesional es el haber podido formarse en la práctica, es decir, haber podido jugar minutos en ligas de calidad. En España no se dan las circunstancias para que nuestros jóvenes jueguen más allá de los 18 años. De momento, la LEB no termina de cumplir con esos objetivos, pues todos vemos que está llena de jugadores mayores, comunitarios, extranjeros etc. Hay más jóvenes que en ACB, pero poca cosa. Y el nivel tiende a ser demasiado bajo respecto a la ACB, con lo que el salto se hace demasiado grande.

Por tanto, si a los jugadores de 18 años con proyección no se les puede poner a jugar minutos de calidad están condenados a no llegar a ser todo lo buenos que podrían haber sido. Sólo los que está claro que son o serán figuras tienen esos minutos.

Estamos hartos, sobre todo en lugares como Murcia, de ver que se ficha a cualquier comunitario que mida dos metros y diga que juega al baloncesto antes que a un jugador español de proyección. La clave está en que, aunque malo, el jugador comunitario viene con experiencia en su haber. La NCAA hace disputar cada año a cientos de jugadores jóvenes minutos de mucho nivel. Esos años de universidad son la diferencia entre un jugador que promete y llega a ser buen jugador (no estrella) y un jugador que promete y se queda en el camino.

Los jugadores de nivel medio que pasan por la NCAA llegan a ser buenos jugadores y terminan jugando en las ligas de medio mundo. Con los jugadores españoles no pasa eso, no dan el salto.

Por tanto, no veo un disparate lo de los cupos. Mejor que traer a paquetes de fuera darle minutos a jóvenes con proyección que se puedan convertir en buenos jugadores.

No creo que si hay cupos los jugadores se relajen por tener garantizado el puesto. Esos jugadores, de existir, no son buenos jugadores, tengan o no competencia.

El problema es que lo de los cupos es inconstitucional incluso. He ahí el dilema.

No hay comentarios.: