1 sept. 2006

Japón 06. Semifinales. España pudo con el buen juego argentino y las 'Gasol Rules'

Argentina salió como un vendaval, pero España remontó jugando mejor y sin tener que agredir al rival (75-74)


Argentina intentó ganarle a España utilizando todas sus armas, incluído el juego sucio. Pese a que Argentina jugó bien y empezó arrollando, España supo sobreponerse al vendaval de juego y golpes de su rival y se llevó una medalla en un final más que apretado. [Estadísticas del partido]

Los argentinos sabían que la única manera de ganar a España era frenar drásticamente el torrente ofensivo de su rival. Pero eso ya lo habían intentado sin éxito el resto de rivales españoles en los últimos 17 partidos, incluida Argentina en un par de ocasiones. Por tanto, sólo quedaba recurrir al "todo vale" para ganar.

Los 'Bad Boys' de Detroit se inventaron las 'Jordan Rules' para ganarle a los Bulls de Michael Jordan. La táctica consiste en pegar mil palos desde el principio de partido para que los árbitros no se atrevan a pitarlo todo, suban el listón, y que así la estrella rival y todo su equipo reciban más palos que una estera y no puedan jugar al baloncesto, faceta en la que los de Chicago eran mejores que los Detroit. Los jugadores argentinos optaron por adaptar dicha estrategia a Pau Gasol y sus compañeros. Y casi les funcionó.

Ante el aluvión de golpes de los argentinos al poco de iniciarse el partido los árbitros ya no se atrevían a pitar las faltas que siempre se suelen pitar, y dejaban que le dieran a Gasol y a todo el que por allí pasara hasta en las cejas. Con tanta dedicación lo hicieron que, a base de mandar a Pau al suelo una y otra vez, al final consiguieron que saliera lesionado de un pié. Pero ni por esas. Fue con angustia e incertidumbre final, pero se hizo justicia y ganó el que mejor jugó, exceptuando los horrendos 10 primeros minutos españoles.

Los argentinos tienen la desfachatez de protestarlo todo, absolutamente todo: lo que hacen, lo que no hacen, lo que hace el rival y lo que no hace, lo que existe y lo que no. Y esos árbitros que a otros equipos (España incluida) antes le pitaban técnica hasta por mirar mal hoy tragaban con todo: las protestas, las hostias de los argentinos, todo. También valía hacer teatro, como hicieron en los últimos instantes para conseguir sacar dos inexistentes faltas en ataque. Pero no, tampoco eso fue suficiente.

Por si todas esas marrullerías fueran pocos argumentos, Argentina hizo muy buen partido ofensivamente. Pepe Sánchez dirigía muy bien y enchufaba unos triples imposibles, Ginobili penetraba de maravilla y tiraba con acierto desde lejos, y sus hombres altos conseguían importantes rebotes en ataque.

Además, España salió algo desconcertada en ataque y defensa debido a la intensidad de Argentina en ambas canastas. Tuvieron que salir Sergio Rodríguez y Rudy Fernández para darle otro aire al partido, pues Calderón y Navarro estaban perdidos. Y la cosa cambió, mejoró la defensa, se pudo jugar más alegre y la distancia (13-2 inicial) se redujo hasta la nada. Sergio Rodríguez sacó parte de la magia que lleva dentro y anotó un total de 14 puntos casi sin fallo.

Con pequeñas alternativas en el marcador y cada equipo intentando marcar su ritmo (España defender bien y jugar alegre, y Argentina atacar intenso y hacer kárate en defensa) se llegó a los últimos minutos del partido. Pese a que Sergio y Rudy lo estaban haciendo mejor que los habituales titulares Calderón y Navarro, Pepu Hernández puso en pista a su quinteto titular para jugarse los últimos minutos. Era el momento de la verdad, de jugarse una medalla, y los titulares de siempre son los que han de tomar esa responsabilidad, aunque el base y el escolta no estaban acertados. Pese a ser una decisión perfectamente lógica hay quien, como la enviada especial de TVE, no entendió la decisión del técnico español y hubiera preferido que la medalla se la jugara el novato Sergio en la dirección de equipo.

A dos minutos del final uno de los golpes argentinos, en este caso de Oberto (aunque no fue el porrazo más fuerte), volvió a mandar a Pau al suelo, lo que terminó de dañarle uno de sus pies y lo mandó al banquillo y al hospital. Rudy salió para jugar esos dos últimos minutos, en los que Jiménez tendría que vérselas con los pívots argentinos.

Fue precisamente Calderón quien tuvo la papeleta de lanzar dos tiros libles a falta de veinte segundos y con el marcador empatado. Erró el primero pero acertó con el segundo. Con un punto arriba (el definitivo 75-74) Ginobili tomó el balón para jugarse la última bola con un aclarado de sus compañeros. Navarro trató de defender la penetración, de forma que sólo en el último instante el argentino logró cierta ventaja sobre el catalán. Pero parece que eso era lo que todos esperaban que hiciera, con lo que Garbajosa, que esperaba bajo el aro, adelantó su posición y esperó el impacto de Ginobili, que enfilaba ya a toda velocidad hacia la canasta. En el último instante, y pese a hacer falta en ataque no señalada, Ginobili consiguió doblar el balón a la esquina para que el Chapu Nocioni intentara un difícil triple a falta de 4 segundos que pusó a media España y media Argentina con el corazón el la boca. El balón (afortunadamente) salío escupido por el aro y el rebote incierto acabó en manos españolas.

Gasol, con una bolsa de hielo en el tobillo, lloraba en el banquillo al igual que, porqué no reconocerlo, hicimos muchos desde nuestras casas.

Esta selección se merecía una medalla mundialista hace tiempo. Ya la tienen, ahora habrá que intentar ir a por el oro, aunque sea sin Gasol.

Grecia, el rival de la final es como USA, pero justo al revés: moderado talento individual y un extraordinario valor como equipo. Los USA, al contrario, son extraordinarios talentos individuales y una mediocridad como equipo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué grandes son! Este partido de hoy será de los que recordaremos durante años. Y el domingo... creo que vamos a ganar. Fundamentalmente porque ahora la presión está en el lado griego. Ellos han ganado a los americanos, luego ellos son los favoritos. Tengo la sensación de que tampoco vamos a notar tanto la falta de Pau ( a estas horas está sin confirmar su participación en el partido), y también creo que puede ser un partido en el que todos los hombres del banco tienen muchas cosas que decir. Veo a Berni defendiendo a Kakiouzis; veo a Marc Gasol defendiendo a su pivot negro de nombre impronunciable; se me ocurren un montón de variables tácticas, que unido a un importante acierto en el tiro exterior (sin él no ganaremos), nos darán algunas ventaja sen el partido. W.
P.D. Tus post son extraordinarios, amigo.

Anónimo dijo...

¡Qué grandes son! Este partido es de los que recordaremos durante años. Y el domingo... creo que podemos ganar. Gasol quizá no juegue (a estas horas es seria duda), pero no creo que sea vital su participación. Creo que puede ser un buen partido para que la gente del banquillo participe incluso un poco más. Veo a Berni trabajando con Spanoulis, a Jiménez con Kakiouzis, a Marc Gasol defendiendo a su pivot negro. Creo que tenemos importantes variables tácticas, y si tenemos acierto en el tiro exterior (el domingo va a ser muy necesario), tendremos algunas ventajas. De nuestro poker de ases (Calderón, Navarro, Gasol y Garbajosa) necesitaremos al menos una importante aportación de dos de ellos, y también que ayuden Rudy y Alex.

PO dijo...

Bueno, menos euforias amigos. España jugó un partido muy discreto frente a Argentina. Pepu se equivocó en los últimos minutos. Sentó a Sergio y Calderón, que es un asustadizo, casi la caga. Sentó a Rudy, un descarado, y Navarro estuvo missing, menos mal que coló una de dos en los últimos minutos. De los titulares, sólo Garbajosa estuvo en su línea. Así y sin Gasol, España no gana a Grecia, un equipo con las ideas muy claras, una defensa de libro y un ataque ordenado y muy compensado.
Y es que España ayer no defendió la línea exterior, ni los bloqueos. Menos mal que el juego interior de Argentina fue una cagada.
Por qué ganó España: sencillo: estaba Gasol. Marca las diferencias. Sin el pívot catalán España es una buena selección, pero con los males de siempre: jugadores importantes desaparecen en los momentos históricos; aparecen los jugadores de banquillo, que son descarados, porque no tienen nada que perder; el juego colectivo brilla por su ausencia; se prensentan los tiros sin sentido y fuera de lugar.
Argentina, más conjuntada y mejor equipo, ha tenido en contra la baja forma de Ginobili y Oberto. Ha sufrido la falta de rol entre sus jugadores, que no estaba suficientemente definido y la ausencia de banquillo, en especial en el juego interior.
España, cuando se lesiona Gasol, casi pierde. Decisiones arriesgadas de Pepu, como jugar con cuatro exteriores o dejar la última bola a los argentinos. Tuvimos la suerte del campeón, pero España realizó un discreto partido como conjunto, como equipo, nos salvaron las individualidades y así se ganan batallas y no guerra.

Peludo dijo...

España jugó regular, pero durante tres cuartos lo hizo mejor que su rival. Los galones están para algo, y cuando llega el momento de la historia deben ser los jugadores referencia los que se la jueguen, aunque no estén bien, igual que fue Ginobili el que se jugó (o lo intentó) la última bola.
Si no está Gasol es otro equipo. Pues claro, y Grecia sin Papaloukas también es otro equipo, y si mi abuela tuviera barba lo mismo no era mi abuela sino mi abuelo.
El caso es que España le ganó a Argentina pese a no jugar bien del todo y pese a que los árbitros dejaron que los Argentinos dieran hostias a diestro y siniestro, luego, sí, fue España el mejor equipo, no Argentina, tronco.
Oye, que Argentina no son malos, pero les hemos ganado los últimos tres partidos, dos de ellos de escándalo (allí no dieron más hostias que de costumbre), pero son unos cerdos y ni por esas ganaron. Luego me ratifico, España es mejor.