26 sept. 2006

Toca madrugar. Los partidos del Polaris serán los domingos por la mañana

Ya sabemos cuándo jugará el Polaris sus partidos de casa: los domingos por la mañana salvo alguna excepción puntual. Así lo dice el comunicado del club:

Baloncesto, los domingos por la mañana

El primer equipo del Polaris World C.B. Murcia disputará todos sus encuentros en el Palacio de Deportes, los domingos a las 12:30 horas, a excepción del partido correspondiente a la quinta jornada, que tendrá lugar el sábado 21 de octubre a las 18:30 horas.
Tocará madrugar para ver a nuestro equipo. Sí, he dicho madrugar, pues todo lo que sea levantarse antes de las 11 un domingo es madrugar.

Imagino que al final el peso de las transmisiones televisivas ha podido sobre el componente deportivo, pues parece que el único hueco que le venía bien a la tele de Valcárcel era los domingos por la mañana, en los que no había partido de fútbol de ninguna categoría que pudiera ser transmitido.

Sin embargo, tanto entrenador como jugadores preferían jugar sábados por la tarde. Razón no les falta, pues es a esa hora a la que suelen entrenar cada día y de todos es sabido que en alta competición es conveniente que se entrene a la misma hora que se compite. Aunque, claro, ahora que lo pienso, también es verdad que normalmente por las mañanas hay otra sesión de entrenamiento.

Otro motivo que puede haber influido es la necesidad de compartir el pabellón con El Pozo de fútbol sala, que acostumbra a jugar los sábados tarde, aunque se supone que el baloncesto tenía preferencia para elegir.

Pero vamos, lo que parece claro es que jugar los domingos por la mañana implica, para un jugador profesional, no poder salir los sábados por la noche, lo que para más de uno será un suplicio que, espero, sepa sobrellevar y poder compensar el domingo por la noche que, además, es un día en el que los bares están menos frecuentados, con lo que no se agobiarán al darse una vuelta por ahí.

Lo que no sé es si el murciano estará dispuesto a madrugar para acudir, porque ésa es ya la única excusa que le queda al que no quiera ir a ver los partidos. En cualquier otro horario le coincidiría con algún encuentro de fútbol o fútbol sala, excusa perfecta para no ir al baloncesto si no se es aficionado de verdad.

La parte buena es librarse de los puñeteros atascos del sábado tarde en una zona tan transitada como la del Pabellón de Deportes y desde casa podré llegar en 15 minutos, en lugar de los 45 que, de media, me tocaba hacer un viernes noche o sábado tarde.

En fin, habrá que ajustar el despertador. Qué se le va a hacer.