CB Murcia - Xacobeo Blu:sens (86-66). Una lección de orgullo (por no decir cojones)
"y el que quiera
defenderla honrado muera;
y el que traidor la abandone
no tenga quien le perdone,
ni en tierra santa cobijo,
ni una cruz en sus despojos,
ni las manos de un buen hijo
para cerrarle los ojos".
defenderla honrado muera;
y el que traidor la abandone
no tenga quien le perdone,
ni en tierra santa cobijo,
ni una cruz en sus despojos,
ni las manos de un buen hijo
para cerrarle los ojos".
Arturo Pérez Reverte en El Capitán Alatriste

Una vez más, y ya van unas cuantas, Xavi Sánchez terminó luchando por defender la camiseta de su equipo en momentos críticos. Y como siempre, hizo lo que sabe: ayudar en todo lo que puede sin jugar a ser un figura. Luchando todo lo posible en defensa, ayudando a mover el balón, tomando buenas decisiones, tirando si tienes un tiro liberado, o estando atento a cualquier opción de contraataque. Cuánto tiempo hacía que no se veía un contraataque en esta pista. Y de nuevo tuvo que ser Xavi el que corriera el contraataque, el que pusiera el pundonor y las ganas de jugar al baloncesto, simplemente porque es tu trabajo, porque te gusta, porque eres un profesional y porque tienes orgullo, por no decir unos cojones como los del caballo de Espartero.

Vujanic tampoco defiende casi nada, no defiende un pijo, vamos, que decimos en Murcia, pero al menos su talento ofensivo compensa parcialmente esa indolencia atrás. Pese a ello, Vujanic ayer hizo cierto esfuerzo por estorbar al base rival, siquiera para que no pensara cómodamente y jugara a placer. Algo básico en un jugador si no quiere que pensemos que ha venido sólo a hacer números para las estadísticas y sacarse un buen contrato el año que viene en algún equipo que no haya visto videos de partidos completos. La defensa no es sólo cosa de piernas, sino también de ganas. Pedro Robles es un jugador negado para la defensa, pero eso no quita para que lo intente y ponga lo que tiene y, al menos, no tire la toalla y deje a su par jugar a placer o no se moleste en intentar hacer una ayuda. No, eso no, una cosa es que te superen y otra dejarse superar.
Oscar García también puso su grano de arena con su especialidad, revolucionar partidos a base de salir desbocado desde el banco. Salió a pista en un momento complicado, con el equipo que parecía empezar a ir un poco para abajo (para entonces Xavi, el jugador que marcaba la pauta en defensa, ya empezaba a llevar una minutada importante en las piernas) y de nuevo su casta, sus cojones, vamos, le pegó un cambio de aire al equipo.

Otros fueron sumándose a la causa. Prestes estuvo más intenso que nunca, con verdaderas muestras de hambre y ambición. Scepanovic también pareció verle las orejas al lobo y tal vez decidió que mejor remar en el barco que dejarse hundir con él.
No creo que Moncasi estuviera castigado, como ha dicho algún compañero. Creo que a Moncasi el partido le venía grande. Demasiada carga emocional para un jugador tan propenso al empanamiento mental como él en un partido en el que con Moss, Paulao y Powell se estaba cubriendo bien el puesto de pívot.
Faverani volvió a dar muestras de sus problemas de concentración y capacidad de usar la cabeza. Hay que tener muy poca cabeza para hacer lo que hizo tras recibir dos personales, pues se acercó al árbitro a propósito para aplaudirle irónicamente en la cara. Hay que ser poco listo...
En definitiva, y como dijo Moncho en la rueda de prensa, si lo que has venido haciendo frente a los problemas no funciona sólo te queda hacer algo distinto, pues ya quedó claro que lo que hacías no funcionaba. En este caso fue apelar a la casta y honestidad de los jugadores, a su orgullo. Vamos ¡¡A echarle huevos, qué demonios!!
El guiño musical lo dejo para una banda que me tenía loco hace 20 años, Gun, y un tema de su primer album, Taking on the World, que viene que ni pintado, Better Days, aunque por lo poco que entiendo de la letra en la canción parece que habla de la esperanza de mejores días más que de disfrutar de ellos como es el caso.
Comentarios
El partido tiene varias lecturas (era lógico que el Xacobeo no podía sostenerse con el acierto en el tiro de 3 que tuvieron en el primer cuarto)...eso si, Murcia fue paciente y no tiró la toalla pese al parcial inicial.
Defendió con los mejores (a pesar de Vujanic, el torero) y atacó, sobre todo en la segunda parte con un par de sistemas, uno para Pedro Robles que estuvo acertadísimo (con tiros de mucho mérito) y otro con un pick and roll de Vujanic que supo leer bien el juego (incluso dio 5 asistencias).
De todas formas creo que Alicante es mucho mejor equipo que Xacobeo.
A ver si hay suerte y les aprietan las tuercas al Joventud.