19 sept. 2007

¿Quién quiere baloncesto en Murcia?

Llegaba hoy a casa escuchando en la SER a Orive hablando de baloncesto, lo que en sí mismo ya es noticia. Luego, tras hacer un análisis en frío he visto que no, que tampoco hoy ha hablado de baloncesto.

Hoy Orive la ha tomado con la afición y reincidido en su tesis de que Murcia es una ciudad a cuyos habitantes no les gusta el baloncesto, aunque sí que responden en otros deportes.

Nada ha dicho Orive del poco espacio dedicado por los medios de comunicación al baloncesto, cosa que puede significar que a los murcianos no les interesa el baloncesto, pero también puede ser que la gente no quiera acudir a ver un partido sin saber ni quién son los jugadores porque nadie se lo ha comentado lo suficiente como para que cuaje el interés. ¿Síntoma o causa?. ¿Hay algún oyente o lector de prensa deportiva en Murcia que no sepa los nombres de los fichajes del Real Murcia sin haber visto ni un partido? ¿Cuántos de esos sabrían decir un par de nombres de fichajes del Polaris?.

¿El interés existe o se crea?. ¿La gallina o el huevo?.

Para reafirmar su tesis Orive ha metido en antena a Paco Belmonte, ex redactor de La Verdad centrado la pasada temporada en el baloncesto del Polaris, un periodista tan interesado en el baloncesto que ahora es director general de un equipo de fútbol, el Lorquí F.C., de tercera división. Claro quién mejor para decir que no interesa el baloncesto que el director general de un equipo de fútbol de tercera división, principal candidato a tener unas columnitas más cada día en la prensa si mañana desapareciera el equipo de baloncesto del Polaris. Y claro, Belmonte ha ratificado la tesis de Orive, por la cuenta que le trae.

Tambíen ha intentado el jefe de deportes de la SER y Diario As que todo un personaje como Fernando Vera le ratificara en su ataque a la gente de Murcia. Pero el bueno de Fernando no ha entrado al trapo, le ha matizado bastante lo del interés (pese a todo el pampaneo con el fútbol del R. Murcia y la Nueva condomina hay cada año unos pocos más abonados) y ha empezado a criticar algunos actos de promoción (o mejor, de no-promoción) de la directiva polarista, como esperar hasta hace unos días para presentar a los jugadores más importantes y... bueno, no ha podido decir más porque Orive le ha pisado y no le ha dejado hablar más de ese tema.

Es decir, Orive sólo ha hablado de los aficionados. No entro en que tenga su punto de razón, pero el hecho es que ha despachado el partido de anoche en 10-15 segundos y el resto del tiempo lo ha dedicado a meterse con el débil, con el que no tiene boca para defenderse ni nombre y apellidos a los que apuntar: el aficionado.

Me temo que lo que ocurre es que Orive, como la inmensa mayoría de los denominados periodistas deportivos (un verdadero periodista deportivo se maneja bien en varios deportes y es un superentendido en alguno), es un gran amante del fútbol, al que le encanta hablar de fútbol y del que lo mismo hasta es un gran conocedor, pero al que el baloncesto no le interesa personalmente más que de forma marginal, no lo suficiente como para conocer ese deporte con cierta profundidad ni como para dedicarle espacio en su medio.

Incluso ha lanzado más o menos sutiles 'amenazas' en relación a que si no hay gente en la grada el 'amo' lo mismo se enfada y cierra el chiringuito. Es cierto, es una espada de damocles que tenemos ahí los que sí amamos este deporte e incluso a lo que queda de nuestro club de toda la vida. Vamos, que parece que se alegrara de la posible desaparición del equipo. Así no tendría que estar al tanto de las cuestiones básicas de ese deporte al que de vez en cuando dedica unos segundos en ese programa.

Y no, no ha seguido Orive en la línea abierta por Fernando Vera, antes de que le cortara, de apuntar parte de la responsabilidad al propio club, a su directiva, por no hacer prácticamente nada para promocionar una campaña de abonados, por llamarla de algún modo.

La prensa no tiene porqué apoyar o ir contra nada ni nadie. Pero si un periodista se arroga la loable misión de propiciar que la gente llene la grada no creo que el medio sea tirando puyas a la gente. En todo caso, si quiere llenar gradas el periodista debe contar con cierta pasión lo que ha visto en la cancha y el equipo, por su parte, debe dar espectáculo. Si el periodista habla de lo bien de defiende y ataca Hunter, de lo jugón que es Thomas, lo versátil de Opacak, lo enchufado que ha venido Risacher, la ilusionante forma de dirigir del joven Marco, la potencia con la que ya se mueve Gavel, los buenos movimientos de Fajardo bajo el aro y lejos de este, etc. Centrándose en esas cuestiones sí podría conseguir que alguien pensara en ir a verlo con sus ojos. Si el mensaje es "no va ni Dios. Pues por algo será", vamos listos.

Si no hay equipo de baloncesto no hay que hablar de baloncesto y se puede dedicar ese pequeño espacio libre en las ondas y las columnas del periódico a hablar de algo original... por ejemplo ¿el fútbol?, o incluso la tercera división, de algún equipo como... ¿el Lorquí?. Pues sí, que se lo digan a Belmonte, que le gusta tanto el baloncesto que se ha hecho directivo de fútbol.

Actualización 20/09/07:

Hoy Orive ha vuelto a dedicar en la SER unos diez minutos a hablar de lo mismo. No ha dicho una sóla palabra de baloncesto en sí (lo más parecido fue contar que Morate jugó en el Tizona de Burgos) y erre que erre a meterse con la afición con un discurso a mitad de camino entre la amenaza, el victimismo y la súplica a la gente para que se abone.

Yo alucino. ¿Alguien piensa que una sóla persona que aún no sea abonado se va a abonar única y exclusivamente porque se lo suplique el Sr. Orive y el Sr. Morate?. No, más bien al revés. Si el periodista se enfunda la capa de superhéroe salvador debería al menos hacer algo que sirva para ayudar de verdad a ese equipo, no para terminar de hundirlo. Es decir, debería hablar del equipo, los jugadores, el entrenador incluso, del partido del otro día, del próximo partido, de lo interesante que viene la ACB de este año, de los cambios en la competición. Si además lo hace con un tono de voz ilusionante y adjetivos positivos la gente que no tiene ni idea de cómo va este año la cosa con el Polaris tendrá algún dato en el que basarse para decidir si se abona o no.

Lo que ya me deja sin aliento del puro susto es que el Sr. Morate entre en el juego de criticar a los aficionados anónimos en lugar de hablar de baloncesto y de vender ilusión. Aunque estemos en pretemporada el equipo parece estar haciéndolo lo suficientemente bien como para vender la moto sin que cante demasiado, pues al menos va ganando partidos. A mí me está gustando el equipo lo poco que le he visto, creo que no hace falta mentir para vender la cosa.

Ahora que lo pienso, y se me ponen los pelos como escarpias, a ver si Morate no lo ha dicho sólo por seguir la corriente y resulta que, en lugar de tratar ayudar a su equipo sigue instrucciones desde lo más alto de ir preparando el terreno ante un posible persianazo. Ya han visto como está poniéndose el tema del ladrillo. Sería muy fuerte, pero es que si no es eso no entiendo a cuento de qué Morate critica inútil y contraproducentemente a la afición en lugar de hablar con ilusión de baloncesto.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Una vez más, genial!!!

Estoy de acuerdo 100% con tu opinión. Otras veces no lo he estado tanto, pero aquí no me queda sino suscribir lo dicho.

Anónimo dijo...

TOTALMENTE DE ACUERDO YO TAMBIEN!!! esta gente solo tiene un nombre GENTUZA!!! si señor oribe!!!

Anónimo dijo...

Lo que me resulta más curioso de Orive es ver como para interesarle el baloncesto tanto como la mierda, se dedique a exhibir sus escamas de serpiente rastrera y tocahuevos en un Palacio de Deportes que a él si lo respeta. Ni siquiera sé como se admite que semejante fresco comparta ubicación entre sus compañeros de gremio.

Juanki, de acuerdo contigo en muchas cosas, no en todas, pero sobre todo en quiénes son los impresentables de la actualidad deportiva murciana.

Anónimo dijo...

este articulo deberia ser leido por mucha gente, por favor denle la mayor publicidad posible en otros foros.
¿¿que se puede esperar de las intenciones hacia el baloncesto de alguien que es directivo de un equipo de futbol de 3a y al que le vendria muy bien que otros deportes no le hiciesen competencia??

Anónimo dijo...

Por desgracia, echarle la culpa de todos los males al publico es un sintoma de la enfermedad que padece el Club y la empresa que lo sustenta.

Polaris está metida en una profunda reducción de gastos debida al parón de ventas de viviendas que sufre el sector. Los recortes en su plantilla (que alcanzó cerca de los 1900 trabajadores directos) son drasticos desde hace meses, pero nadie lo menciona en los medios de comunicación. Ha dejado de patrocinar el Futbol sala ...

Creo que llevas razón cuando comentas que puede ser el comienzo del fin, es decir, ir preparando el terreno para decir al final de esta temporada: "Ante la falta de apoyo del publico, y tras años de patrocinio, Polaris deja el baloncesto ....."

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar ...

Anónimo dijo...

No había leído este comentario. Creo que Orive no juega a que desaparezca el baloncesto. Juega a apoyar la tesis: "como no viene público, nos vamos", dirá el presidente polarista en el mes de junio. La vivienda cae. Llanera, por ejmplo, está en la banca rota. Con deudas de más de 300 millones de euros y unas ventas de seis millones de euros. Caso parecido puede ser Polaris. Pero, claro, nadie investiga. La constructora mete dinero en La Verdad, es el amo de La 7, tiene contrato publicitario con La Opinión y otros medios. ¿Quién lo va a criticar? El País y nadie más.
Hombre, estoy de acuerdo en que no se ha realizado una promoción del baloncesto. Es que no interesa. Cómo puede ser Miguel Ángel, hasta la pasada temporada, el sempiterno utillero y delegado, el Director de Marketing. Anita, la simpática, la jefa de prensa, se dedica a la alabanza de sus amos y a las ñoñeces. A Daniel Barceló que no le hablen de promoción. Ni le gusta y nunca lo ha hecho. En el CB Murcia manda Morate, pero sólamente es director deportivo.
Del mundo de la comunicación del baloncesto se han marchado buenos profesionales, que amaban el baloncesto: Santiago García, Máiquez, Ivan, Pepe Ochoa, Vicente Luis Cánovas, Paco Zaragoza...gente que era adicta a este deporte, que apoyaba pero también criticaba, que lidiaron con el "cacique" y su yerno - dos elementos de armas tomar- pero informaron y auparon el baloncesto.
El Polaris necesita un director de Marketing y Comunicación, con un espacio de tres años para llevar a la afición al pabellón. Que coordine a la gran Anita y lleven al Miguel Ángel a la cancha. Echaron a María y ahora no tienen a nadie en Marketing.
Lo de Orive, el vendido, y Paco Belmonte, el intrigador e istigador, ¿cómo es posible que trabajando para Vocento, mandara notas de prensa del Voley femenino? Coñó y era en enfant terrible del periodismo deportivo murciano. Orive y Belmonte, de tal palo y tal astilla. ¿Querrá Orive asegurarse su fuente informativa del Lorqui para cuando, dentro de tres años esté en Segunda B o A? O quizás el jefe de Belmonete esté metiendo dinero al periodista en publicidad?
De todas las maneras, el periodista debe informar y no promocionar a ningún club, aunque pueda desaparecer.
Por otra parte, el aficionado sagrado y soberano. Pero es que tampoco es muy importante sus dineros para el baloncesto. Valverde siempre lo tuvo como excusa para decir que el baloncesto no interesaba, mientras que él pasaba algunas facturas al club a costa del deporte. Algún día alquién tendrá que contar las mentiras de este deslenguado a quien el club no le costó ni un duro. Juan Carlos, si eres periodista, indaga: habla con el concejal de deportes, con Barceló, con otros que fueron amigos del cacique y salieron por piernas. La historia oculta del Júver. Claro que su yerno pide una estatua para Don Juan. Otros ilustres ladrones también tienen estatua.
Por cierto, si eres periodista hay un adagio de la profesión que un día me conó Martín Tello: "Perro no come perro". Léase: periodista no critica a periodista.
Llévate cuidado que hay mucha mafia y quizás te lluevan hostias, escritas y en la cara.
Un beso
Un ruso en Berlín