27 mar. 2010

Baloncesto y educación en valores. Sin educación ni respeto no serán mejores personas.


Esta mañana he vivido un ejemplo de lo que me parece sería una mala práctica en cuanto a educación en valores, algo que se supone que deberíamos trabajar, y mucho, los entrenadores que tenemos a nuestro cargo chavales en edad de formación. No diré nombres, pues no se trata de buscar escarnio público, sino de contar el ejemplo, mal ejemplo, por si sirviera de ayuda a alguien. Si los protagonistas leyeran esto imagino que se darán por aludidos, aunque no sé si serán capaces de verlo como lo ví yo en la pista.

Se trataba de un partido de liga con chicos de entre 13 y 15 años. Importante para los dos equipos, pero cuyo resultado no iba a marcar la carrera profesional de ninguno de los presentes ni mucho menos. Ya durante la primera parte el entrenador al que desde aquí critico se pasó buena parte del tiempo protestando a los árbitros en un partido en el que, sinceramente, no me pareció ni mucho menos de los peores que he visto esta temporada en categorías inferiores. Para nada, pero claro, imperfecciones arbitrales las hubo, y para los dos equipos poco más o menos por igual. Lo de siempre, vamos.

La primera situación preocupante la ví ya en esa primera parte cuando a uno de los jugadores del equipo en cuestión cometió una falta antideportiva de libro (robo de balón, jugador que se escapa, último jugador, defensor que es rebasado y da un manotazo por detrás) y tras ello se puso como loco protestando, echándose manos a la cabeza ante los árbitros, mirando al cielo, quejándose a los árbitros etc. y su entrenador no le hace ni un comentario (ni los árbitros tampoco le pitaron la más que obvia técnica, más por lo tonto y reiterado de la protesta que por la agresividad de la misma) .

Al poco tiempo vi que la actitud de protesta de los jugadores era generalizada, no excepcional en un sólo jugador. Todos los jugadores, al igual que hacía su entrenador, protestaba todo lo que señalaban los árbitros que no les favoreciera. TODO.

La segunda parte fue aún peor. No sé si ese equipo se fue saliendo del partido por la actitud de su entrenador o la actitud de su entrenador era consecuencia de estar saliéndose del partido, pero el caso es que conforme pasaban los minutos la diferencia de su rival crecía y la vehemencia del entrenador en cuestión iba a más, pasando bastante de lo que parece tolerable durante el último cuarto.

Aunque tarde para lo que estaba siendo la cosa, al final le tocó una técnica, aunque creo que fue a banquillo y no al entrenador exactamente, lo que fue respondido de forma unánime por los jugadores de dicho banquillo con unos irónicos y más que persistentes aplausos a los colegiados que en ningún momento este entrenador trató de parar. Vamos, ni volverse a mirar a los jugadores a banquillo, ni un gesto. Nada, sólo complacencia.

Al final el rival les ganó por unos 20 puntos un partido que al final del tercer cuarto tenían totalmente igualado, con el agravante además de que el entrenador del equipo rival había cometido el error (o temeridad) de agotar sus tiempos muertos ya en en tercer cuarto (dos de ellos en los últimos 20 segundos de éste). Me temo que con el desquiciamiento que tenía el entrenador en cuestión no fue capaz de darse cuenta de esa circunstancia y utilizarla en beneficio de su equipo.

El colmo fue el final de partido. Todos de ese equipo, entrenador, jugadores y, por supuesto, padres, que se habían sumado al festival de despropósitos, protestaban hasta el respirar. Viendo que los árbitros hasta ese momento prácticamente no les habían castigado esa falta de respeto y educación permanente se vinieron arriba y al acabar el partido se fueron todos ellos, encabezados por el entrenador, a acosar a árbitros y mesa haciendo de nuevo el irónico gesto del aplauso. Agobiados por la actitud agresiva de este grupo de personas (en ese momento creo que "equipo" no sería la mejor palabra para definirlos) se encerraron en la habitación de árbitros tanto los colegiados como los auxiliares de mesa, eso sí, previamente tomándoles los números a los cabecillas de la 'revuelta'.

Me pareció muy mala la actitud de ese entrenador con el mal ejemplo que estaba dando a esos niños, algo que por lo visto debería ser habitual en él, toda vez que los jugadores le copiaban el ejemplo y protestaban todo durante todo el partido. Se supone que hay que darles educación en valores a los jugadores. Ninguno de estos chicos será jugador de élite, aunque eso para nada es incompatible con una buena educación en valores, pero en tanto que no llegarán a profesionales lo menos que se puede hacer además de enseñarles baloncesto es ayudarles a ser mejores personas cuando lleguen a adultos. Uno de esos valores fundamentales creo que es el respeto. El respeto en general a los demás, pero en este caso a los árbitros, como una parte más del juego, incluso si se equivocan, incluso si no son honestos, cosa que no parece precisamente el caso de este partido.

Pero lo peor de todo es que tras encerrarse unos minutos en la habitación de árbitros nada de lo acontecido se reflejó en el acta, algo especialmente desconcertante, incluso grave, por encontrarse en la mesa de anotadores precisamente alguno de los más veteranos en el mundillo. Así, los colegiados remataron la faena al dar por bueno el comportamiento del entrenador rival y sus jugadores al no sancionar de ningún modo, ni tan siquiera de forma verbal. No digo que terminen por perjudicar deportivamente a un equipo pues, siendo varios los jugadores implicados, de aplicar sanciones medio equipo podría haberse perdido el siguiente partido, sino de que los chicos aprendieran una lección para la vida. Pero con todo esto, entre el entrenador y los árbitros la única lección que les dieron a los chicos fue: "puedes hacer lo que te salga de las narices, faltarles al respeto, acosarles, menospreciarles... pues al final nadie te castigará. Y no puede ser algo malo si no tiene castigo. Y si les decimos de todo y no nos castigan pudiendo hacerlo es porque tenemos razón ¿no?".

En definitiva, con actuaciones de este tipo lo único que consiguen, especialmente el entrenador, aunque árbitros y mesa tienen parte de culpa por su actuación tras el partido, sólo se consigue sacar para la sociedad nuevos candidatos a Ni-ni's más que mejores personas. Un fracaso, en definitiva. Ahh, y si se trataba de competitividad extrema... mira para lo que les sirvió. No, así no se hace.








13 comentarios:

Pachi dijo...

Por desgracia conozco a algún equipo más en el cual el entrenador arrastra a sus jugadores a comportamientos parecidos al que describes. Se le ha pitado técnicas, retiradas fichas, informes detrás del acta... y cambia muy poco la situación. Considero que es cada club el que debe decidir que tipo de entrenador quiere y el que debe tomar medidas al respecto... Hace poco hubo una situación en un benjamín en la que los padres de un equipo gritaban al arbitro, al entrenador e incluso a los niños y me consta que hubo contactos posteriores entre los dos clubes para evitar estas situaciones en el futuro. La colaboración entre todos es fundamental.

Anónimo dijo...

Esto mismo sucedio el año pasado en su campo (Pabellón Magritas) y ya denunciamos el incremento de la violencia y la falta de respeto y educación. No ibamos muy equivocados...

Anónimo dijo...

AL RESPECTO DE QUE SI NO SE HIZO NINGUN INFORME EN EL ACTA ARBITRAL, SOBRE LOS HECHOS OCURRIDOS AL FINALIZAR EL ENCUENTRO, TAL VEZ SERÍA PORQUE UNA PERSONA QUE ESTÁ MUY LIGADA AL MUNDO DEL BASKET AQUI EN LA REGION Y CREO RECORDAR QUE TAMBIEN AL CLUB DE BALONCESTO JAIRIS, ENTRO EN EL VESTUARIO DE LOS ARBITROS A NO SE QUE.... PERO LO QUE ESTA CLARO ES QUE A ESOS JUGADORES, ENTRNADOR... QUE FALTARON EL RESPETO DE LOS ARBITROS NO SE LES DE NI UN TOQUE DE ATENCION POR PARTE DE FEDERACIÓN, PARA QUE ESTO NO VUELVA A SUCEDER.

Anónimo dijo...

yo tube el gusto de ver el primer partido i capuxinos prrotesto mucho mas k el jairis en este y tmpoko sancionaron a nadie lo k si es cierto es k estubo mal lo d aplaudir al arbitro cosa k creo k no se va a volver a repetir y al vestuario se entro a pedirle perdon al arbitro por la falta de respeto k los jugadores de jairis hivcieron y otra cosa los arbitros podrian leerse el reglamento!!! y saberselo!!

Anónimo dijo...

Ya, ya, a pedir perdón.

Espera que me parto! ;)

Raúl Jiménez dijo...

Juan Carlos, contra estas actitudes, comportamientos, "shows"... deberiamos luchar todos.Clubes, entrenadores, directores deportivos, padres y autoridades deportivas.

Me da auténtica vergüenza ver cosas como las que describes, y la lástima es que ocurren con frecuencia.

Ni siquiera en profesionales lo considero aceptable.

Pero ¿con niños? es increible que los padres proyecten sus frustraciones en sus hijos, que los entrenadores piensen en si mismos antes que en llevar sus equipos, que los clubes permitan esas actitudes... Me da la risa vaya.

Cada vez que hablo a entrenadores de base les explico, que lo de ganar un partido a veces es una derrota y que generalmente aún perdiendo se puede ganar, y mucho.

En fin, es muy largo... y hay trabajo por delante. Aquí tienes a uno que va a seguir en ello.

Un saludo, y sigue denunciando.

Pachi dijo...

Esta tarde ha ocurrido algo parecido en un pabellón. Dos o tres energúmenos ,padres de jugadores del equipo local, se han pasado el partido insultando a los árbitros y gritando a los chavales del equipo contrario. Como resultado han calentado a los jugadores y al resto de la grada, llegando un jugador de los visitantes (un chaval de 13 años) a preguntarme asustado que qué le pasaba a esta gente. Después del partido comentando el tema con unos de los padres que conozco que estaban en la grada (no era uno de los que he comentado) se justificaba en que si son pasos o falta porque no me lo van a gritar ni van a protestar... me he quedado sin palabras! SON NIÑOS QUE ESTAN EN PERIODO DE FORMACIÓN COMO JUGADORES Y SOBRE TODO COMO PERSONAS, ¿que ejemplo se le está dando a estos niños si desde la grada no se recrimina, y encima se justifica, a aquellos que lanzan delicadezas como "inutil", sinverguenza", "no tienes ni puta idea" ya sea a los árbitros, al rival o a quien sea?. Todo ello aderezado con continuas exaltaciones del entrenador local y protestas mientras que el entrenador del equipo visitante ha demostrado ser todo un ejemplo de comportamiento lo que se reflejaba en la conducta deportiva y colaboradora de sus jugadores.
Me reitero en que la solución debe partir desde los clubes que no deben tolerar este tipo de comportamientos.

Juan Carlos García Gómez dijo...

Estoy contigo Pachi. Esto es algo que se puede hacer desde arriba de los clubs, propiciando que estos temas sean una parte importante a la hora de evaluar los resultados de sus entrenadores, aunque me temo que a la mayoría les preocupa más el ganar todo lo que puedan del modo que sea. Hasta donde sé creo que he tenido la suerte de dar con un club en el que preocupan todas estas cosas, aunque ninguno estamos libres de no tener una mala tarde, pero me consta que se lucha por evitar todo esto.

Otro tema, ya tratado alguna vez, es el problema con la falta de "vocaciones" que hace que algunos, son unos pocos y bien localizados, se aprovechen del gran poder que tienen (cuantos menos árbitros hay más pueden ellos "subirse") para utilizar el baloncesto para descargar sus miserias y engancharse al subidón de adrenalina que da el sentirse absoluto mandamás de un cotarro y hacer y deshacer sin importarle nada, incluida esa formación en valores que hacemos. Muchos energúmenos de grada como los que dices, Pachi, se escudan en la existencia de algunos como los que te digo para montarla, independientemente de que el árbitro de turno sea de esos o no, con lo que tenemos una bola de nieve, o espiral negativa, que no conduce a nada bueno.

A ver si entre todos le damos un poco la vuelta a esto.

Juan Carlos García Gómez dijo...

Lo mismo te digo, Raúl. A ver si entre todos echamos una mano.

Antonio dijo...

Yo soy uno de los de la grada y me acuso el primero de, en algunos partidos, perder los nervios más de lo debido. También soy alguien que lleva unos años en esto y ya distingo entre los errores humanos y la actuación tendenciosa y prepotente de un árbitro. Si alguien vio el partido de ida en Alcantarilla sabrá de lo que hablo. Lo que ocurrió en el de vuelta es que vimos lo que da de sí Jairis sin su árbitro de cabecera y el nerviosismo que les provoca no tenerlo a mano. Cierto que todos nos exaltamos, pero no creo que de forma gratuita. Hay un elemento disparador del comportamiento y, en mi opinión, son unos cuantos integrantes del cuerpo arbitral conocidos por todos, que van dejando huella allí por donde pasan. Si quien quiera que gestione a los árbitros de esta región hiciera una pequeña criba, todos ganaríamos mucho, los chicos, el deporte, la educación y la salud cardiovascular de los de la grada. Es una sugerencia.

Pachi dijo...

Lo primero es preguntarse la siguiente cuestión: ¿qué gana un árbitro siendo subjetivo favoreciendo a un equipo? Me refiero al ámbito autonómico que es el que conozco.
Dinero, prestigio, un coche, una casa??? A raiz de un comentario anterior, para descargar adrenalina hay soluciones mejores que meterse en una pista a exponerte a la opinión pública. Como ya he comentado alguna vez aquel colegiado que solo busca retribución económica normalmente no dura mucho y generalmente no suele ascender a categorías superiores pues alguno de los requisitos que se pide para ésto es mucho trabajo y que te guste el arbitraje..
De vuelta al dinero, en un infantil los derechos son 9 €, mientras que en un 2ª autonómica unos 20,00. Muchos árbitros incluidos yo preferimos arbitrar un buen infantil o cadete antes que un 2ª autonómica que por lo general suele ser una categoría marullera y con poquito baloncesto.
En resumen lo que quiero dejar claro es que el 99% de los árbitros que conozco están por que les gusta el baloncesto y disfrutan con ello, sacrificando fines de semana que podrían pasar con familia y amigos. Un abrazo a todos.

Anónimo dijo...

Tienes razón Pachi. No vais a ganar coches, ni fama, ni nada material, pero me tienes que reconocer, que como en todos los ámbitos de la vida, si cuentan las fobias y las filias (si le pasa a la justicia, no le va a pasar a los árbitros), y queriendo o sin querer, influye en las decisiones, y más cuando aquí nos conocemos todos y sabes si un jugador, o entrenador, es "demasiado apasionado, o buena persona, o protesta todo, etc..etc..”. ESO QUIERAS O NO INFLUYE A LA HORA DE TOMAS DECISIONES, precisamente por que no hay intereses materiales.

Jorge Javier dijo...

Pachi no quiero que te molestes, pero no tienes toda la razón.
Hay árbitros buenos y malos, buenas personas y malas personas, exactamente igual que hay jugadores, entrenadores, directivos o padres acompañantes. Eso es ley de vida, tiene que haber de todo.
A mi a bote pronto se me ocurren un par de ellos que cada fin de semana la lían porque si, pues ya por su edad tienen pocas o ningunas posibilidades de arbitrar más arriba y pasan a cuchillo o mejor dicho a silbato, a todo aquel que le cae medio mal. Uno que empieza por Sal y otro que empieza por Fe, son dos casos de los que te comento, chulos, mal encarados y prepotentes, que aprovechan su silbato y ese poder de hora y media para impartir su justicia. Unos mataos en resumidas cuentas.