6 abr. 2007

Un Polaris ‘tocado’ recibe a un Real Madrid pendiente de la final ULEB

Vuelve Fizer y jugará Vetoulas, lo que forzará a Hussein a prescindir de Brown o Dragic


Jornada 28. 06/04/2007 - 19:00 horas. Palacio de Deportes de Murcia.
Árbitros: Maza, Perea y Jiménez.
Polaris World: Gavel (4), Myers (11), Richacher (10), Triguero (5) y Thompson (7).
Banquillo: Vetoulas (12), Dragic (9), Sánchez (8), Brown (22) , Fernández (13), Fizer (53) y García (14).
Entrenador: Manuel Hussein
Real Madrid: Raúl López (24), Bullock (22), Mumbrú (15), Reyes (9), Sekulic (8)
Banquillo: Tunçeri (19), Nguema (5), Smith (7), Marko (33), Hervelle (17), Hdez-Sonseca (16)
Entrenador: Joan Plaza
Dice Hussein que este Real Madrid es el peor Real Madrid de la temporada, en referencia al rival que esta tarde en el Palacio de Deportes (19.00 h. La 7) pondrá a prueba la solidez de lo que queda del Polaris. El que no se consuela es porque no quiere, y falta le hace al equipo murciano en una semana en la que ha unido su quinta derrota consecutiva a la pérdida para toda la temporada de Pedro Robles, más las molestias de Myers y Fernández. Además, tendrá la papeleta de tener que descartar a un jugador no seleccionable para dejarle hueco a Vetoulas.

Hay que mirar bastante hacia arriba para divisar al Real Madrid en la clasificación de la ACB. Los madrileños son segundos, a un partido del líder, el TAU, mientras que el Polaris ha ido bajando puestos hasta el decimocuarto. No obstante, Hussein se aferra a la solidez mental de sus jugadores para mantener a flote al equipo pese a todos los reveses que está recibiendo en las últimas semanas, tanto en forma de lesiones como de malos resultados. El entrenador grancanario ha tenido incluso que volver a echar mano de un par de canteranos para poder entrenar con algo parecido a la normalidad.

La parte buena es que vuelve Fizer tras dos semanas de lesión. Se echó de menos al norteamericano en los dos últimos partidos, especialmente ahora que empezaba a jugar más en equipo que al principio de temporada.

El Madrid llega con un ojo puesto Charleroi (Bélgica), donde el próximo martes frente al Lietuvos Rytas lituano tiene la oportunidad de conquistar el primer trofeo de la temporada (la ULEB) lo que, además, le daría el pase directo a la Euroliga del próximo año. Sin embargo, no es de esperar que el Real Madrid se relaje, pues viene de perder el liderato en la ACB y cosechar tres derrotas en los cuatro últimos partidos, si bien una derrota en Murcia no le restaría excesivas opciones al liderato final en la ACB.

Hussein tendrá que tomar una decisión respecto a su plantilla de cara al partido de hoy, pues cuenta con 12 jugadores tras la lesión de Pedro Robles y dar el alta hasta fin de termporada del griego Vetoulas. De esos 12 jugadores sólo cuatro son seleccionables, cinco ocupan ficha de comunitarios, y dos de extracomunitarios. Ello quiere decir que, salvo que Myers no se recupere a tiempo de su inflamación en el tendón de Aquiles, tenga que quedarse hoy sin ficha Howard Brown o Goran Dragic, quien no disputó un solo minuto frente al Lagun Aro Bilbao. [Finalmente, como indica la nota de prensa del club, será la ausencia de Myers por lesión la que deje libre la ficha de comunitario para Vetoulas. Pedro Fernández también será baja]

En las gradas del Palacio de Deportes se registrará una buena entrada. Se esperan 2.000 aficionados más que de costumbre, aunque Hussein no sabe “a quién vienen a animar. Hay 4000 incondicionales y el resto seguramente venga por el rival”, declaró el técnico canarión, si bien tiene “la confianza en que se identifiquen con su equipo”.

Por otra parte, la derrota del Melilla del pasado miércoles puede frustrar el retorno de Stacey al club murciano para cubrir la baja de Pedro Robles, ya que su equipo no ha logrado aún la salvación matemática, lo que parecía ser condición imprescindible para que el club de la ciudad autónoma diera su visto bueno al traspaso del jugador americano con pasaporte español.

Partido de trámite para el Real Madrid

LAS CLAVES
Solidez mental
Lesiones, lesiones y más lesiones. Todo eso aderezado con cinco partidos seguidos perdidos y los de abajo que vienen apretando. Encima, el de hoy no es precisamente un rival propicio. La solidez mental de los jugadores polaristas tiene hoy una buena oportunidad para reivindicarse.

Felipe Reyes pone el listón
El nivel de intensidad del Real Madrid suele ponerlo Felipe Reyes, y el Campeón del Mundo no es un jugador que se guarde nada en la recámara. Si se le frena se habrá desmantelado buena parte de la artillería madridista.

La mente en Charleroi
Por mucho que intenten olvidarlo, la mente del Real Madrid estará en Charleroi, en la final de la ULEB. Ello puede servir de excusa a los de Hussein para ser optimistas, al igual que el hecho de que el equipo de Plaza ha perdido tres de los últimos cuatro partidos.
Nadie quiere perder ningún partido, pero esta semana el partido importante para el Real Madrid no se juega en Murcia, sino en Bélgica, en la ciudad de Charleroi. Cierto es que ésta es la peor versión del Real Madrid, pues le coincide con un momento de cierto cansancio, desánimo tras perder la final de la Copa del Rey, y la necesidad de centrarse en la final de la ULEB. Ello ha propiciado una pequeña crisis de juego, saldada con tres derrotas en los últimos cuatro partidos. Nada serio, pues mantiene intactas sus opciones en ULEB y ACB.

El juego que Joan Plaza ha incorporado a este Real Madrid es muy agradecido para la afición. Intensidad y ritmo es la esencia de este revitalizado equipo tras varias temporadas de ostracismo.

El pulso del Real Madrid lo marca Felipe Reyes, y eso significa siempre un pulso elevado, a base de contraataque, transiciones rápidas y búsqueda de lanzamiento a la menor ocasión, pelear todos los balones en ambas canastas y jugar a elevado ritmo.

No le gusta tanto a este Real Madrid jugar sus sistemas ofensivos hasta el final, y eso precisamente lo que intentarán forzar los hombres de Hussein, que los madrileños no ataquen cómodos y tengan que apurar sus ataques al máximo.

Buena parte de la frescura ofensiva del Real Madrid pasa por las manos de Bullock. Cuando el escolta norteamericano tiene el día fino poco se puede hacer para pararle, con lo que los jugadores polaristas harán todo lo posible porque el balón llegue poco a sus manos, especialmente al principio de partido.

Raúl López ya no se juega tantos balones como antes de pasar por la NBA. Es sabedor de que ya no tiene que demostrar lo gran jugador que es, y se centra en dirigir a su equipo, cosa que realiza a las mil maravillas. Tanto es así que los primeros signos de vulnerabilidad de este Real Madrid aparecieron precisamente cuando se lesionó el base catalán.

En definitiva, una sólida plantilla con tres puntales, uno en cada puesto, más la frescura que Joan Plaza le ha dado al juego hacen de este Real Madrid un gran equipo y un claro favorito para conseguir la liga ACB.