11 dic. 2017

Ganas de tres en últimos segundos ¿Defender o hacer falta?

A colación de la derrota in extremis del UCAM Murcia en la pista del Real Madrid del pasado domingo (87-85 tras una prórroga) viene a cuento un debate recurrente. Si en los últimos segundos de partido ganas de tres puntos y el rival tiene la última posesión ¿Qué es mejor? ¿Defender o forzar la falta?. La respuesta es: depende. Ya adelanto que en el partido en cuestión creo que la situación óptima era hacer la falta que no se hizo. Veamos con más detalle la situación.

Hasta en dos ocasiones se produjo una situación casi idéntica en ese final de partido, con la salvedad del tiempo restante para finalizar el partido, en todas las situaciones ya dentro de los últimos 24 segundos de partido. Murcia se pone tres puntos por delante, le toca defender y hay tiempo muerto a falta de 24 segundos o menos. Tras el tiempo muerto UCAM Murcia hace falta a Doncic. Así en dos situaciones idénticas. Y tras eso llegamos a los últimos 10 segundos: tres puntos arriba para UCAM Murcia y dos tiros libres para Rojas. El jugador falla los dos tiros libres y, por lo tanto, hay rebote (para el Real Madrid) sigue el partido sin posibilidad de tiempo muerto. Doncic sube la bola y le defiende Soko. Al pasar el medio campo el Real Madrid está con tres puntos abajo y bola en manos de Doncic, quien tras eso pasaría a Thompkins para que anotara un muy complicado tiro de tres.

Veamos el video de esa última jugada anterior a la prórroga:


¿Hizo UCAM Murcia lo correcto?. Creo que no.

¿Porqué ordenó Ibón Navarro no hacer falta?. Creo que no lo ordenó. No hubo tiempo muerto para dar instrucciones. En las dos situaciones idénticas anteriores se hizo falta, pero en las dos situaciones anteriores hubo tiempo muerto en el que poder dar instrucciones. Por lo tanto, creo que Navarro no pudo dar instrucciones y fue el jugador, Soko, el que decidió no hacer falta a Doncic. Además, el balón se movía por el lado más alejado del banquillo de UCAM Murcia, con lo que creo que tampoco podrían haber oído las indicaciones a voces de Ibón Navarro de haberlas dado.

¿Qué pasó entonces?. Creo que Soko se equivoca al no hacer falta. Más allá de que estuviera bien o mal hacer falta es lo que habían hecho en las dos situaciones idénticas anteriores, con lo que a falta de instrucciones al respecto considero que la lógica dice que el entrenador habría querido que se hiciera lo mismo que las anteriores. En cualquier caso, el jugador debe decidir qué hacer. Entiendo que con el corazón a 200 pulsaciones es complicado decidir correctamente, pero en este caso creo que la decisión del jugador debía ser fácil de tomar, y la decisión correcta era hacer falta.

¿Porqué Soko decide no hacer falta?. Vete a saber. Apuesto porque simplemente no hizo una buena lectura de la situación. Leer el juego es algo que no todos los jugadores hacen bien, por eso están tan cotizados los jugadores plenos de talento, esos que, como Manu Ginobilli, mentalmente van un paso por delante del resto de jugadores en la pista.

¿Estuvo bien defendida la última jugada del tiempo reglamentado?. Estuvo defendida estupendamente, eso es cierto, y hubo un altísimo porcentaje de suerte en ese último triple anterior a la prórroga. Lo cual no quita para que, siempre en mi opinión, en ese caso concreto, deberieran haber hecho falta, precisamente porque el Real Madrid tiene muchísimo talento e incluso con dos fintas de tiro te la puedan clavar, que es lo que hicieron.

¿Porqué la decisión correcta era hacer falta?:
1.- Es lo que creo que quería el entrenador y así deberían haberlo visto los jugadores (Soko en este caso)
2.- El Real Madrid tiene tiradores excelentes que pueden meter el triple sin problema alguno.
3.- El jugador que tenía la bola en ese momento, Doncic, era precisamente el más peligroso de todos, el mejor jugador de Europa a día de hoy.
4.- Porque en el caso de que te metan el triple tu equipo ni tiene tiempo para reaccionar ni en este caso tiene el talento del rival para devolver una última canasta posiblemente sobre la bocina.

¿Es hacer falta la decisión correcta en todos los casos similares?. No necesariamente. Por un lado, depende de quién se tenga delante, de lo buen o mal tirador que sea el equipo rival o el jugador o jugadores que tiene o van a tener la bola. Por otro lado, de cómo de letal sea ese equipo en situaciones finales, pues no todos los equipos ofrecen las mismas prestaciones en los instantes finales que en el resto del partido, unos dan más del promedio en instantes finales y otros dan menos. En el caso concreto que hoy se comenta, el Real Madrid, tenía todas las papeletas para inclinarse por hacerles falta.

Por ejemplo, Pedro Martínez, como filosofía general, cree en defender la última bola. Lo cree porque sus equipos defienden bien, porque dedican mucho tiempo a trabajar la defensa, y mucho tiempo también a entrenar la defensa de situaciones finales, por lo tanto ha de creer realmente en eso llegado el momento de la verdad.

Otros entrenadores deciden sólo en función del rival, o de considerar la combinación del rival más cómo esté defendiendo su equipo.

¿Qué habría hecho yo?. Ir a por otra cerveza al frigorífico. Yo no soy entrenador de ninguno de esos equipos de élite, con lo que ponerme en el pellejo de entrenador y jugadores no lo veo factible. Pero bueno, el lector querrá que me moje un poco. Vale, lo hago, pero asumamos todos que a mí me falta, no sólo su talento, sino la información que puede tener el entrenador de turno, en este caso Ibón Navarro. Yo habría hecho falta justo al pasar medio campo, con 5 segundos por jugar, y en los tiros libres habría puesto en pista a mis dos mejores reboteadores para tener las máximas opciones de asegurar el rebote. De hecho, apuesto a que si Ibón Navarro hubiera podido dar instrucciones habría dicho exactamente eso, que nada más cruzar medio campo se hiciera falta, antes de que ningún jugador estuviera en disposición de tirar y cobrarse una falta de tres tiros libres.

¿Qué habrías hecho tú?


30 nov. 2017

Lectura ofensiva. Split pick and roll

Hoy, en una nueva entrega de "Baloncesto para todos", hablamos de una situación de lectura de la defensa del pick and roll que en inglés se denomina split pick and roll, consistente en un cambio de dirección del jugador con balón en mitad de un pick and roll para pasar por en medio de la defensa.

Me viene a la cabeza hablar de este recurso al ver el partido de clasificación para el Mundial de 2019 entre Montenegro y España. En la segunda parte, en un tiempo muerto Sergio Scariolo le pide a Quino Colom que aproveche que los de Montenegro están haciendo los flashes muy largos y agresivos para que les ataque con split en el pick and roll, algo que el jugador del Unics Kazan hizo de maravilla en los siguientes ataques, lo que terminó por ayudar bastante a decantar el partido para la selección española. Una lástima que Mediaset, además de mostrar gran prepotencia y desprecio al baloncesto, tampoco deje utilizar libremente fragmentos de lo que emiten, porque ese tiempo muerto y esas acciones de Colom habrían resultado de lo más ilustrativas para mostrar lo que hoy quería contar.

Esa situación de split es posible cuando la defensa del pick and roll hace un flash muy agresivo, de forma que el defensor del bloqueador salta a interponerse en la trayectoria del atacante para ayudar a su compañero (el bloqueado) a recuperarse del bloqueo, pero ese salto lo hace tan agresivo que se aleja de su defendido lo bastante como para dejar el espacio suficiente para que el jugador con balón pase entre medias de los dos defensores en lugar de seguir su trayectoria original.



Se trata de una acción ofensiva complicada, sólo al alcance de grandes jugadores/as con un gran manejo de balón, pues hay que hacer un cambio de mano y dirección muy agresivo y rápido de unos 90º; y muy buena lectura, pues hay que ver el momento justo para poder pasar por un espacio muy pequeño.

Cualquier mano por ahí en medio podría interceptar el balón, con lo que es una acción de cierto riesgo de pérdida, pero que bien ejecutada deja al jugador con balón con camino despejado hacia el aro, y además por el centro, que es lo peor que le puede ocurrir a cualquier defensa.

Una de las claves en la lectura ofensiva antes de decidir si hacer o no el gesto es la ya mencionada de detectar si existe la suficiente separación entre el bloqueador y su defensor para que haya espacio suficiente para pasar, pero también es importante leer los pies del defensor para elegir el momento en el que tiene peores apoyos para poder reaccionar. Lo vemos ilustrado en una situación con Stephen Curry, en la que el defensor tiene los pies apoyados justo en el sentido contrario hacia el que irá el split y, por tanto, no podrá reaccionar a tiempo:



Veamos un ejemplo de la mano de Russell Westbrook:

Y otro más:

Además, un video más extenso explicando la técnica completa del gesto

Y finalmente una situación con Sthpen Curry de protagonista:


Ver más artículos de la serie "Baloncesto para todos"

28 nov. 2017

Solo el 11% de los tiros se realiza desde zonas intermedias ¿Se está perdiendo el tiro de media distancia?

Tras ver la carta de tiro del partido España - Eslovenia de las ventanas de clasificación para el mundial me llamó la atención el dato de que desde distancias intermedias (tiros desde fuera de la zona pero que no son desde la línea de tres puntos) sólo se habían realizado 6 tiros entre los dos equipos y que de éstos sólo 2 acabaron en canasta (ambos por parte de España y creo recordar que de la mano de Fran Vázquez los dos).


Ese dato me recordó un dicho que llevo escuchando hace tiempo, relativo a que se está perdiendo el tiro de media distancia, pues o bien se busca tirar muy cerca del aro o bien intentar el triple.

Picado con ese tema decidí recopilar un poco más de datos, y miré las cartas de tiro de los partidos de estas ventanas. Tomé datos de todos o casi todos los partidos de esta ventana (más de 20, vamos). Para delimitar esas distancias intermedias he contado sólo los lanzamientos que están claramente en esa franja, y he descartado los que están muy pegados a la línea de tres, pues esos los considero intentos de tres puntos en los que se pisaba la línea (tiros cuyo objetivo inicial era tirar de tres en realidad).

La media resultante indica que cada equipo intenta unos 6,6 tiros y convierte 2,3 (34% de acierto). Teniendo en cuenta que en esos partidos cada equipo intentó de media unos 60 tiros en total y anotó unos 26 (44% de acierto), encontramos que desde esas distancias intermedias se realizó el 11% del total de tiros de campo lanzados.

No tengo claro qué pensar. Así a bote pronto me parece que un 11% de tiros sobre el total son pocos y que el porcentaje del 34% de acierto es bastante bajo (básicamente el mismo que desde la línea de tres puntos).

En la NBA se ha recopilado datos sobre el porcentaje de acierto según el punto de la pista desde el que se lanza, lo que ofrece una gráfica como esta:

Esa gráfica térmica nos muestra que, además del dato obvio de alto porcentaje bajo el aro, también es muy alto el porcentaje de triples desde las esquinas. El más bajo de todos es el tiro desde los laterales a unos 5 m. del aro, una distancia demasiado lejana para tiros "de muñeca" como gancho o bomba y demasiado cercana para la mecánica típica del tiro en suspensión, además sin tener el apoyo del tablero. Desde el ángulo de 45º a 5-6 m. del aro se registra un acierto intermedio.

Interpreto que ese reducido número de tiros desde esa "tierra de nadie" obedece al paulatino incremento en el acierto del tiro de tres puntos de los jugadores de élite, lo que hace que los ataques se focalicen en o bien terminar muy cerca del aro, porque se supone que es el tiro más fácil que existe, o bien lograr un tiro liberado de tres puntos, por eso de que tiene premio extra al valer un punto más y así, puestos a tirar de 5-6 m. nos alejamos un poco más que tiene premio (un 50% más de valor, que no es poco).

El hecho de que sea muy especialmente en las esquinas ese otro lugar de muy alto porcentaje interpreto que obedece a que, de entre los tiros de tres puntos, el de la esquina es el que normalmente más liberado queda, al ser el punto más lejano para las ayudas defensivas y, además, está un poquito más cerca que el resto de la línea de tres puntos.

Me surgen dudas sobre si realmente el tiro de tres puntos tiene una dificultad muy similar a la del tiro de 5-6 metros, o al menos lo suficiente como para que compense el buscar el triple obsesivamente y prácticamente olvidarse de lo que no sean triples o tiros dentro de la zona.

La intuición me dice que estamos desaprovechando una buena oportunidad de sumar puntos desde esas distancias intermedias. Me podrá decir el lector que mis propios datos me contestan, pues de los partidos observados el porcentaje de acierto desde esa distancia es de apenas un 34%. A eso se me ocurre como posible respuesta que esos pocos tiros realizados desde esa distancia normalmente no eran primeras opciones, sino tiros de recurso, realizados como buenamente se pudo y, por tanto, necesariamente con poco porcentaje de acierto.

A donde quiero llegar es a la cuestión de si en el caso de que se buscara intencionadamente liberar tiros desde esas distancias intermedias de qué porcentajes de acierto estaríamos hablando. Intuyo que bastante más elevados que ese 34%. Pero, en definitiva, ¿valdría la pena trabajar para liberar tiros desde ahí?. Yo creo que sí.

En un vistazo rápido y sin tomar datos siquiera, en lo que a las chicas se refiere parece que esta cifra se incrementa aproximadamente al doble, algo quizá atribuible a que en femenino son menos las jugadoras que pueden tirar con fiabilidad desde la línea de tres puntos respecto del masculino, en el que en muchos casos prácticamente todos los jugadores pueden anotar triples. No obstante, eso merece un análisis un poco más reposado en el futuro.

19 nov. 2017

Bloqueos indirectos en "guillotina" (o "ascensor") y variantes stack

Una de las formas más espectaculares de realizar los bloqueos indirectos es lo que se llama bloqueos en "guillotina" (o en "ascensor"), nombre que ilustra bastante gráficamente la idea de lo que se pretende hacer con ellos.

Son bloqueos usados para liberar buenos tiradores exteriores. La idea consiste en colocar dos bloqueadores cerca el uno del otro preparados para en cuanto pase el atacante entre ellos dos cerrarse como se cierran las puertas de un ascensor (o cortar el paso como haría una guillotina) e impedir el paso del defensor. Normalmente se hacen con el tirador moviéndose hacia el exterior, con los bloqueadores colocados a una distancia intermedia respecto del aro y el tirador alejándose de éste hacia las bandas o hacia la posición típica de alero.

Una idea de este tipo podría ser algo así:



Uno de los problemas que presenta este tipo de bloqueos está en que la sincronización de "cierre de puertas" ha de ser muy buena, o se corre el riesgo, sobre todo si el exterior no ha logrado antes ya una pequeña ventaja sobre su defensor, de que se realice un bloqueo en movimiento con contacto con el defensor que termine como falta en ataque.

Variantes en stack

Los bloqueos o pantallas en stack son una forma parecida de jugar usando exactamente la misma configuración de jugadores pero en lugar de pasar el tirador entre los dos atacantes lo hace por uno de los lados y los usa como un único bloqueo pero que ocupa más espacio que usando un único bloqueador.

El concepto de stack básicamente viene a significar colocar a varios jugadores juntos para realizar bloqueos o pantallas.

Los stack pueden ser una variante de la idea de guillotina en función de la lectura de lo que haga la defensa o bien jugarse así directamente.

Una idea típica de juego con stack podría ser la siguiente:

Como es fácil imaginar en la idea anterior el jugador 2 podría jugar perfectamente la idea de pasar entre 4 y 5, con lo que entonces se trataría de una"guillotina" (o "ascensor").

Una defensa típica también de estas situaciones es el cambio en los bloqueos para evitar que el tirador quede totalmente liberado al pasar por donde están 4 y 5 (ya sea por el medio, o rizando). Una forma posible de atacar esos cambios defensivos sería sorprender continuando hacia el aro con alguno de los interiores (4 o 5) en el momento de realizarse el cambio defensivo y aprovechar que la atención está focalizada en jugador 2.

Todo ello lo muestro en un video que he preparado para la ocasión:



La serie "Baloncesto para todos" pretende ayudar a periodistas deportivos no expertos en baloncesto en detalles que no suelen conocer los no expertos en este deporte, así como ser de utilidad a cualquier persona que se esté acercando a este deporte. Por ello intentamos explicar de forma muy clara y sencilla todos estos conceptos. Esperemos que sea de utilidad.

16 nov. 2017

Los cambios en el reglamento FIBA no mejoran la anotación

Tras ver varios partidos de las primeras jornadas de ACB y Euroliga tenía la sensación de que los cambios en el reglamento realizados este año, relativos a adaptar la regla de los pasos a como se viene haciendo en NBA y en algunos países (paso cero, etc) y una mayor severidad reglamentaria respecto de las malditas "faltas tácticas", estaban teniendo como consecuencia positiva una mejora en las anotaciones por partido y, como consecuencia, una mejora subsiguiente del espectáculo y diversión asociada al baloncesto.

Sin embargo, a la hora de empezar a echar mano a los datos esa tesis se me viene abajo, pues resulta que en ACB la temporada pasada (2016/17) en las 8 primeras jornadas se anotó una media de 80,03 puntos por partido y equipo. Los datos de la actual temporada 2017/18 nos dicen que en esas primeras 8 jornadas cada equipo viene anotando 79,47 puntos por partido. No sólo no hay mejora perceptible sino que  incluso baja un poco (medio punto).

Tampoco se ve mejora en Euroliga. Esta temporada en las siete primeras jornadas la media anotadora está siendo de 78,54 puntos por partido, mientras que en el total de la temporada pasada nos vamos a los 78,64 puntos por partido.

2016/17 2017/18
ACB  80,03  79,47
 Euroleague  78,64  78,54

Por tanto, mi teoría de que esos cambios reglamentarios iban a mejorar la anotoación se cae estrepitosamente.

Sigo pensando que esos cambios son buenos para el baloncesto, aunque, al menos de momento, no se estén reflejando en la anotación. Sí puede que estén beneficiando ya el espectáculo, en tanto ya prácticamente no se ven faltas "tácticas" y la norma de los pasos está permitiendo volver a ver acciones ya casi olvidadas, como los reversos de finalización.

Haremos un nuevo recuento a final de temporada a ver si el largo plazo confirma o desmiente finalmente mi teoría.

25 oct. 2017

El talento es mucho más que la habilidad técnica innata


Talento: "Especial capacidad intelectual o aptitud que una persona tiene para aprender las cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad".
No siempre queda claro si la capacidad de esfuerzo, constancia, fortaleza mental, control de la presión, resiliencia, etc. entra o no en la definición. Para mí sí entra, aunque en el ámbito del baloncesto (del deporte en general) coloquialmente solemos referirnos a "talento" solamente como a la facilidad técnica innata para practicar el baloncesto, olvidándonos del aspecto psicológico, que es imprescindible para "llegar", con lo que hablaríamos de una definición incompleta.

Al parecer, si bien no soy experto en ese tema, esa parte mental de esfuerzo, resiliencia, etc. aunque entrenable, también tiene un componente genético crucial, de forma que si no se tiene, no se tiene, y los entrenadores no podemos hacer casi nada, especialmente a partir de ciertas edades para que se adquiera. Vamos, que el que viene de casa siendo vago lo seguirá siendo de por vida. Ufff, me cuesta resignarme a esa idea.

En las canchas de entrenamiento hemos visto muchos/as jugadores/as con un talento parcial, incompleto, que nunca "llegarán" porque les falta la parte que, en teoría, más depende de la persona y menos de la genética, la referida a la mente, al esfuerzo, etc. Esa es la parte que a mí más me cuesta aceptar que no dependa de cada uno, la del “que uno quiera querer”.

Mi gran duda es en qué medida real es entrenable en la pista esa parte mental del talento y, hasta qué punto, si eso no viene en la genética, por un lado, y trabajado de casa, por otro, hay mucho o poco que hacer en el entrenamiento diario.

A veces decimos "este/a no llegará porque no le gusta realmente jugar a baloncesto", pues jugar a baloncesto (aplíquese al deporte que sea) implica ese esfuerzo mental para el trabajo diario, y si no gusta esforzarse… Esa capacidad de esfuerzo es mucha la gente que no la tiene, y no sé si acierto con la percepción de que cada vez hay menos de esa capacidad de esfuerzo. Tengo serias dudas sobre eso pero hay indicios al respecto, como lo que cuesta retirar a algunos veteranos que conozco porque por abajo no se empuja con suficiente fuerza.

Otra duda es ¿qué hacer ante casos de brutal descompensación en esos aspectos de talento? En el caso de poca facilidad innata para la técnica pero gran capacidad de trabajo y esfuerzo está claro que se podrá trabajar aunque con resultados pobres. La duda principal, al menos en mi caso, está en el caso contrario: gran facilidad técnica innata pero mínima capacidad de esfuerzo o mental. ¿Se puede entrenar a quien no quiere ser entrenado/a? ¿Es razonable que el entrenador tenga “más interés” que el propio jugador?. Es complicado, normalmente no funciona ni el castigo ni el grito. Persuadir tampoco es fácil, pues tras una conversación sesuda en la que parece que has conseguido transmitir la idea de que es el/la jugador/a quien tiene en sí el poder de desarrollar esas habilidades, ha entendido la idea y parece que le apetece “cambiar el chip”, vuelves a la pista y… vuelta a entrenar andando.

Pocas veces, al menos en mi caso, se tiene la posibilidad de entrenar a alguien que tenga, por así decir, talento pleno, en todos esos ámbitos que comentamos. Cuando te topas con algo así es de lo más realizante que le puede pasar a un entrenador. Cierto que ese perfil suele coincidir con personas de carácter complicado, pero si se cumple todo lo comentado eso suele ser un problema menor.

Tweet de Roberto Iñiguez sobre talento
Otra cuestión complicada sería el qué pasa cuando en el mismo equipo tienes de todo. Es decir, uno con TALENTO, otros que se matan a trabajar pero le faltaría más facilidad técnica, otros que se esfuerza a tope pero no parece que este deporte sea el suyo, otros mediopensionistas y otros que ni están ni se les espera. Ufff, asunto complicado, queridos amigos.

En definitiva, ante la diversidad de talentos que puede haber sólo queda intentar personalizar al máximo, de forma que en cualquier caso la práctica deportiva sea divertida para todos/as, algo que no será probable que ocurra con los del grupo “ni está ni se le espera” pues no es en esa cancha donde realmente deberían estar, y que en los casos en los que hay algo de talento, y alguna duda sobre la posibilidad de “llegar” hacer  todo el trabajo posible para que todas las posibles puertas de “conocimiento” se le hayan abierto y no quede el menor problema de conciencia de que tal jugador/a no llegó porque no le ayudamos a aprender todo lo que podría haber aprendido en sus primeras etapas de formación. En este aspecto, en lo que a mí respecta, con los errores cometidos, que algunos los tengo claro cuáles son y de otros no soy consciente, tengo la conciencia tranquila en cuanto al empeño puesto para lograrlo.